JAIME DURÁN Y SANTIAGO NIETO LOS ASESORES DETRÁS DE MACRI


Mauricio Macri es un tipo frio, calculador. De temple. Así lo dejó ver de nueva cuenta cuando recibió la visita del presidente norteamericano Barack Obama. Según diversos medios locales, el hombre de mayor rango en la Casa Rosada planeó con su equipo esta visita como si se tratara de una justa futbolera: “ Como se patea para asegurar un penal: fuerte y al medio”. El nuevo presidente argentino ejecuta cada acción como si el campeonato estuviera siempre en juego. Piensa. Escucha, y actúa. En uno de estos tres pasos. Es donde aparecen Jaime Durán y Santiago Nieto, los consultores políticos que desde hace 12 años habla al oído al de Argentina, el mismo a quien conocieron siendo presidente de soccer más amado y odiado de los pampas: Boca Junior. Los fundadores de Durán, Nieto y asociados”, coronaron con Macri una larga carrera que inicio con volver “votable” a un ícono del balompié, pasó por fundarle un partido propio, hacerlo diputado, volverlo jefe de gobierno de la ciudad más importante, y tener ­– al final– que esperar el momento justo para garantizar que su candidatura sería lo suficiente fuerte para asegurarle la tumba al Kirchnerismo.


C&E. Trabajan con Maurico Macri hace casi 10 años ¿Podrían contarnos cómo empezó esa relación?


Jaime Durán Barba (JDB).- A mí personalmente me une una relación con Argentina desde joven. Yo estudié filosofía en Mendoza, sociología en Bariloche, mi esposa era porteña. Tengo una vieja relación con Argentina, y eso hacía que me fuera más fácil entender un país al que quiero tanto, porque muchos años de mi vida, muy hermosos, los he vivido acá.


En el 2004 vinimos por primera vez, nosotros trabajamos siempre en equipo, hicimos la primera reunión, conocimos a Mauricio, y empezamos un trabajo lento. Hicimos la primera elección para diputado por la Ciudad de Buenos Aires en el 2005. En el 2007 fue por primera vez para Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, una campaña muy hermosa, interesante, novedosa, en la que por primera vez apareció el PRO como un aire fresco en la República Argentina. En el 2009 seguimos de Francisco De Narváez para la Provincia de Buenos Aires que fue una campaña muy interesante también, del PRO aliado a una fuerza tan grande. Seguimos con la reelección de Macri en el 2011 en la Ciudad de Buenos Aires. Y es una larga sucesión de elecciones en las cuales se fueron formado en equipos, alguna de la gente que ahora hizo esta campaña lleva años estudiando, trabajando, discutiendo; porque el PRO es el partido en que más se estudia, se discute, y mejor se hacen las cosas probablemente de toda América Latina. Mucha gente estudiando, discutiendo, armando. Entonces fueron 12 años de trabajo en el que, nosotros a partir de las elección del 2005, participamos de una manera muy muy activa, y obviamente esto termina también generando relaciones personales muy intensas. Muchos de los buenos amigos que tengo actualmente son de acá. Y como digo, tal vez para mí fue un poco más fácil por mi origen de educación y de identificación con la Argentina.


C&E. ¿Cuáles fueron las claves del triunfo de Mauricio Macri?


JDB. Comprender que los antiguos métodos de comunicación política ya no sirven para relacionarse con los electores. Aplicar mucha investigación, mucha reflexión, y comunicarse con ellos desde su mirada y no desde la mirada de los demás.

Santiago Nieto (SN). Para mí, las tres claves importantes del triunfo es haber tenido una disciplina estratégica como equipo, no sólo Mauricio; estar convencido de la propuesta del cambio que llevó adelante el PRO; y no dejarse tentar por las herramientas de la vieja política, de la política del siglo XX.


C&E. Se acusa al partido de Macri, el PRO, de ser una construcción de marketing político, algo frívola y vacía de contenido. ¿Qué responden a estas acusaciones?


JDB. Lo que se vació de contenido son las viejas ideologías. No creo que ahora tenga mucho sentido discutir so- bre si se debe reconstruir o no algunos de los límites. Eso quedo así. Lo que hay que hacer es intentar vender lo que algu- nos filósofos llaman la sociedad liquida, la sociedad de un cambio permanente, la sociedad de un desafío permanente, y eso es el PRO: un intento de comprender un nuevo mundo que es distinto.


SN. Yo creo que en eso el contenido del PRO es haber tenido una lectura acertada de los seres humanos después de la revolución de las comunicaciones, después del siglo XXI, donde se desmitificó la autoridad, donde se comunican a través de imágenes y donde hay una sociedad más horizontal.


C&E. Hubo varias discusiones sobre temas de alianzas, algunas sobre una posible alianza con Sergio Massa, y algunas sobre una alianza que terminó ocurriendo con el radicalismo. ¿Por qué una sí y otra no?


JDB. En principio, desde el punto de vista de la investigación, las alianzas eran malas. Si hay un grupo que pretende analizar los nuevos tiempos y ser una alternativa, no debía mezclarse con las viejas alternativas. En el caso concreto de Sergio Massa, si había una alianza con él, sin duda un 7 u 8 por ciento de electores que en ese momento lo respaldaron, habría migrando al Frente para la Victoria, y el Frente ganaba en una primera vuelta. Eso estaba calculado con precisión. La alianza con Massa llevaba al triunfo del Frente para la Victoria en una sola vuelta.


SN. Con respecto a la alianza con el radicalismo, creo que frente a la expectativa que tenía para romper los mitos que había en la sociedad argentina, el recurso de las internas presidencial para los radicales ayudó a que se consolide la figura de Mauricio Macri. Y también ayudó a que haya una presencia más regional en todas las provincias de la Argentina donde el PRO no tenía espacio, todavía no había construido la posibilidad del cambio.


C&E. En un momento de la campaña hubo un giro en el discurso de Macri. ¿Podrían explicar las razones de este cambio? ¿Fue un cambio de estrategia?


JDB. Realmente a la gente le gusta ver giros en donde no hay. Desde un principio Macri tuvo un punto de vista claro. La oposición entre estatismo y privatismo, es la posición del siglo pasado, lo dijo siempre. Que determinados aspectos o determina- das instituciones estatales o privadas son buenas, lo dijo siempre. No hubo ningún giro. Pero a la gente la gusta ver giros, le gusta ver sustos; pues vieron un giro donde no había. Macri tenía una concepción totalmente inclusiva que no ha dejado fuera ninguna opción.


SN. Yo creo que, además, discursivamente, Mauricio más que dar un giro, evolucionó en su discurso en el momento indicado en función de la estrategia y en función del clima electoral. Simplemente fue un mensaje más a los electores para que lo voten.


C&E. Mucho se habló de la campaña en redes sociales y de la red de voluntarios digitales que construyeron. ¿Podrían contarnos detalles de cómo se construyó esta estrategia y qué influencia tuvo en el resultado final?


JDB. Efectivamente, a lo largo de los 8 años, se construyó en el PRO una red de elementos que aprovechan el internet para hacer la campaña. De hecho, el PRO, fue prácticamente un partido virtual hasta hace 2 años que se cortó por primera vez un estilo local. Es un partido que no sólo en el fondo, sino también en las formas, es un partido del siglo XXI, de gente que nació a la política en el siglo XXI y emplea a todos en el siglo XXI.

SN. Yo creo que ahí jugó un papel muy importante Marcos Peña, un joven que nace ya en la política del siglo XXI con todos los elementos de la revolución de la comunicación en su cabeza, lo que le dio la posibilidad de entender las formas de comunicación. Y armó un equipo bastante importante alimentándose de experiencias de otras candidaturas presidenciales, entre ellas las del presidente Obama que le ayudaron no sólo a evolucionar en esas formas, y a tener una red de voluntarios como nunca se vio en la Argentina, sobre todo, tomando en cuenta cómo funcionaban con los punteros, es decir, con las viejas liturgias de la política del siglo XX. Eso le dio una avanzada, con la construcción, el manejo del Facebook, con especialistas en cada una de las áreas en lo que es las diferentes herramientas que se usan en la política 2.0


JDB. Yo ahí diría una cosa, y es que frente a la política que se hace con lo que en Argentina se llama punteros. Esto es decir personas pagadas que hacen campaña, cuidan las boletas, etcétera; en el territorio. Frente a eso, el PRO lo que hizo fue una red brutal de voluntarios de la cual se burlaron casi todos los analistas antiguos. Pero al final teníamos cerca de un millón de personas que interactuaban a través de la red, y que fueron los que condujeron en gran parte el final de la campaña. Ahora, estos voluntarios que iban a fiscalizar, en Argentina utilizan un tipo de boletas muy antiguo y deben ir a pelear los locales la boleta; nuestros fiscales fueron mucho más violentos en el buen sentido de la palabra, y mucho más acuciosos que los del Frente para la Victoria. Ellos iban por una paga, los nuestros porque se entusiasmaron con una promesa de armar algo nuevo, fundamentalmente alrededor de las redes.


SN. Y como digo, es un equipo bastan- te grande con especialistas en cada uno de los medios. Creo que Marcos Peña en eso, tuvo el acierto de tener a Julián Gallo, a Guillermo Riera, como parte fundamental para desarrollar herramientas específicas y mensajes específicos que acompañaban a la publicidad. Lo interesante de la campaña del PRO es una coherencia del mensaje a través de todas las posibilidades de comunicación con los electores. En eso la publicidad dirigida por Joaquín Molla, tuvo la patita en las redes, en el mundo virtual y también en el mundo de la comunicación tradicional.








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