1024X60_CUIDATE MAS_1.jpg

Mensaje del Primer Informe de Gobierno, Silvano Aureoles Conejo


Amigas y amigos:


No resulta casual que estemos congregados en este recinto histórico, el antiguo Seminario Tridentino, hoy Palacio de Gobierno, que en Michoacán es cuna de la tradición nacionalista y democrática, sede del Poder Ejecutivo desde 1867.


En este lugar, estudió y se ordenó sacerdote Don José María Morelos y Pavón, el Siervo de la Nación, a cuyo talento y determinación se debe el origen del Estado Mexicano. Aquí también realizó sus estudios Melchor Ocampo, el filósofo de la Reforma, quien junto con Benito Juárez, instauró el estado laico, sustento democrático actual.


Qué mejor lugar para informar la situación que guarda el Estado, que este edificio, testigo silencioso de la historia.


Hace un año, que asumí el mandato conferido por el pueblo de Michoacán, en circunstancias que cabe calificar comosumamente críticas. El enfrentamiento y la discordia que prevalecían entre la sociedad, estuvieron a punto de convertirse, literalmente, en una guerra entre hermanos, capaz de demoler nuestro modo de vida y estabilidad hasta sus cimientos.


La precariedad del estado de derecho, la debilitada condición de las instituciones, la improvisación irresponsable y en ocasiones el dolo evidente, llevaron a Michoacán a una situación de zozobra y postración extrema.


Desde el inicio de la administración, nos fijamos como meta revertir esta situación. La transformación NO es inmediata, sino paulatina, fruto del trabajo diario del gobierno, las instituciones y la sociedad.

Asumí esta responsabilidad con el compromiso de construir juntos un Michoacán más justo, digno y próspero para todos, donde las michoacanas y michoacanos sean protagonistas y no espectadores de su destino, donde el camino sea incluyente y la diversidad de voces enriquezcan la unidad y visión del nuevo Michoacán.


Hoy juntos hemos emprendido la tarea de rescatar a Michoacán y con resultados darle el sitio que merece en la historia.


NO permitiremos que la misión se desvíe.

NO permitiremos que los que NO quieren a Michoacán decidan.

NO permitiremos que la corrupción y la impunidad regresen.


NO permitiremos que Michoacán sea para unos cuantos. Michoacán es de todos y para todos.

La tranquilidad, la estabilidad y el desarrollo de Michoacán, dependen de nuestra capacidad de dialogar para llegar a acuerdos sólidos, para generar el entendimiento mutuo y la concordancia de objetivos entre todos.


Gracias a la convicción de dialogar, de entendernos mediante la palabra, entablamos a diario un intercambio fructífero para darnos a conocer y reconocer a nuestro conciudadano, que siente y piensa distinto de nosotros.


En coincidencia con esto, este 15 de septiembre, entregué personalmente, el Primer Informe de Gobierno ante el Honorable Congreso del Estado.


En ese momento, me comprometí a regresar a la sede del Poder Legislativo, para en sesión plenaria, entablar un diálogo entre poderes, abierto y transparente, sobre los temas que contiene el informe.


Lo que realmente importa de un gobierno son los resultados. Éstos dependen de la correcta evaluación de la problemática y de la certera definición de objetivos, estrategias y acciones a emprender.


Desde el primer día, reconocimos que los retos de Michoacán requieren soluciones multidimensionales, por lo que iniciamos un proceso de planeación estratégica, priorizando la atención a lo realmente importante.


Buscamos dejar atrás las inercias. Para alcanzar un buen ejercicio de gobierno fue necesario detectar lasdebilidades, a fin de revertirlas, y reconocer nuestras fortalezas para robustecerlas.

Así, conformamos el Plan de Desarrollo Integral del Estado de Michoacán 2015-2021, mediante una amplia consulta pública a través de 10 foros, en cada una de las regiones del estado y dos más en Chicago y Los Ángeles, en los Estados Unidos de América.


En el documento se plasma la visión conjunta de la sociedad y el gobierno, sobre el futuro de bienestar que todos deseamos construir. Juntos hemos establecido el rumbo; con metas claras, objetivos comunes, concretos, medibles y alcanzables, con resultados que estén sujetos a estricta medición y puntual evaluación.


Con este compromiso, revisamos cientos de programas y trámites existentes, muchos de los cuales correspondían a inercias del pasado; otros, se duplicaban y hasta competían entre sí.

En contraste, muchas demandas y necesidades de la población no se atendían. Por eso, orientamos nuestro trabajo y recursos hacia los programas de mayor impacto.


Así, nos enfocamos en 50 programas y proyectos estratégicos, en lugar de los más de 800 que se operaban al inicio de esta administración.


(Pausa)


Con base en el diagnóstico realizado, determinamos tres ejes de gobernanza: Finanzas Sanas, Seguridad Pública y Educación de Calidad.


Estos temas han requerido de una atención central, dado que, si NO logramos construir bases sólidas para su resolución definitiva, NO se podrá avanzar en ninguno de los demás rubros.


Recibimos las finanzas públicas en un contexto muy adverso.

Un estado endeudado y sin liquidez, y contradictoriamente, con millonarios subejercicios de recursos federales.


El problema financiero es estructural. Consecuencia de años de descuido e irresponsabilidad en el manejo de los recursos públicos, lo que ha debilitado severamente la hacienda estatal.

En un inicio, los compromisos de corto plazo ascendían a cerca de 13 mil millones de pesos, y nuestra precaria liquidez era insuficiente para hacer frente a la presión financiera inmediata. Además, la deuda de largo plazo supera los 17 mil millones.


Recibimos un estado con finanzas colapsadas, sin viabilidad económica para operar en el día a día y cumplir a la ciudadanía con las tareas más elementales.


Baste señalar que, justamente un día después de tomar posesión, teníamos que pagar 428 millones de pesos de participaciones federales a los municipios, sin contar con recursos para ello. Además, solo para la Universidad Michoacana, cubrimos recursos extraordinarios por 650 millones de pesos para el cierre 2015.


La grave situación hacendaria obedece, en parte, a que cada año de manera inercial, el presupuesto del Gobierno del Estado, incluía un déficit anual de más de 5 mil millones de pesos, lo que nos llevó a una situación insostenible.

Un tema de esta magnitud, no puede resolverse en un año. El reto es reducir gradualmente el déficit hasta lograr equilibrio en nuestras finanzas, para lo cual hemos implementado, entre otras, las siguientes acciones:


Primera.- Incrementar los ingresos. En este reto se han logrado buenos resultados. De conformidad con la más reciente Cuenta Pública Trimestral, entregada al Congreso del Estado, destaca el rubro de derechos, en el cual tuvimos un incremento del 55 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

Segunda.- Imponer criterios de disciplina y racionalidad del gasto, para hacer más eficiente el ejercicio gubernamental, lo que a la fecha ha generado ahorros significativos.


Estas acciones, nos permitieron cubrir pagos a proveedores y contratistas de ejercicios anteriores y del 2016. Tarea en la cual seguiremos trabajando, ya que lamentablemente, aún existen muchos acreedores pendientes de pago.

Tercera.- La nómina magisterial es el elemento que más impacta en los egresos estatales, por lo que seguiremos haciendo gestiones ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Educación Pública, para quela federación absorba, de manera progresiva, parte de estos compromisos.