El poder de los MEMES


¿Qué hay en los memes que nos fascina? ¿Qué hay en ellos que nos impele a con- sumirlos como el azúcar? ¿Es su exquisita brevedad? ¿Es su cínica y humorística futilidad? ¿Es acaso su semiosis híper adap- table que faculta la identificación y con- vivencia de millones de vidas extrañas?

¿Qué hay en ellos que los hace tan suculentos, tan irresistibles? ¿Cuál es el activo en su composición que nos vuelve adictos a su chispa, a su trivialidad, a su desfachatez y a su inocua virulencia?