Alfa González Magallanes. Alcaldesa de Tlalpan



C&E. Como mujer todo el tiempo debes demostrar que eres capaz, finca la alcaldesa de Tlalpan, al hablar con Campaigns & Elections sobre el papel del poder femenino en la política mexicana. En cambio, prosigue, los hombres no necesitan demostrarlo, porque se da por hecho que tienen experiencia y conocimientos. Quien fuera diputada federal por el PRD en la LXII Legislatura comparte su visión y fuentes de inspiración para hacer política, para ayudar y generar un cambio en la gente, porque de eso se trata.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

No hay una fecha exacta, pero sin duda la ayuda que mis padres daban a la gente y ver cómo eso les ayudaba a mejorar su vida, fue la semilla de mi vocación política. Porque de eso se trata la política, de ayudar y generar un cambio en la vida de la gente.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Cuando tenía 14 años mi mamá -que era militante del PRD- me acercó al partido a petición mía. Fue un paso natural, porque desde niña siempre vi tanto a mi papá como a mi mamá hacer trabajo comunitario, él es médico y ella enfermera y siempre los vi ayudando en las comunidades más alejadas, vulnerables y necesitadas del estado de Coahuila.


¿Quién es tu inspiración?

Nelson Mandela, porque él pudo trascender el odio y conducir a su pueblo a la unidad y la paz, cuando salió de la cárcel pudo encabezar una gran cruzada contra el apartheid luego de haber tomado el gobierno de su país a través de elecciones democráticas. Su legado es un gran ejemplo para la paz y la unidad nacional para todo el mundo. Un gran estadista. Pero también lo es Martha Magallanes, mi madre, a quien considero un gran ejemplo de integridad y carácter en todas las facetas de su vida. Nunca ha dejado de luchar por lo que cree, ha formado desde la docencia a generaciones de profesionistas y nunca ha dejado de prepararse. Cuando yo ingresé al partido ella era secretaria de Asuntos Electorales, años después, yo trabajaría y he desarrollado mí carrera profesional en asuntos de ese tipo.



¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa.

Lo difícil no es estar en la política sino en puestos de toma de decisiones porque toda - vía hoy sigue costando trabajo que vean a una mujer al frente y no atrás del señor. Anécdotas de éxito tengo muchas pero una de las que más he disfrutado fue cuando se aprobó la iniciativa que permite modificar el orden de los apellidos de un hijo o hija para que el de la madre vaya en primer lugar. Ese acontecimiento me llenó de mucha satisfacción porque yo fui quien presentó la iniciativa cuando fui legisladora en la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Sí, como muchas mujeres en la política.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

Cuando hay respeto, podemos hacer equipo con todas y todos, independientemente de su género, lo importante aquí es el trabajo profesional, la capacidad de cada uno y privilegiar siempre al equipo.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Siempre he tenido compañeras y compañeros solidarios que me han apoyado desde que era estudiante y desde luego en mi vida política.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Para que las mujeres tengamos igualdad de condiciones. Si a lo largo de la historia no hubiese habido mujeres que legislaron y gobernaron, los temas relacionados con los derechos políticos, reproductivos e incluso educativos, no existiría el voto de las mujeres, la paridad de género, la libertad para elegir la maternidad. Esos logros que hoy vemos en la Constitución y en las leyes son resultado del trabajo y la lucha de las mujeres.


"Lo difícil no es estar en la política sino en puestos de toma de decisiones porque todavía hoy sigue costando trabajo que vean a una mujer al frente y no atrás del señor".


Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

No creo que haya la misma cantidad de hombres y mujeres en los espacios públicos, si bien en el Poder Legislativo hay paridad, en los gobiernos estatales aún no se alcanza y mucho menos en la estructura de dichos gobiernos, como tampoco la hay en el Poder Judicial, se está generando y no necesariamente las mujeres que llegan al poder lo hacen pensando en que van a beneficiar a las mujeres.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México en relación con América Latina y el mundo?

Creo que el parámetro no es el mismo para medir México con América Latina y el mundo. En México se han venido dando, sobre todo en los últimos años, pasos importantes para alcanzar la igualdad de género, pero todavía nos falta un largo camino por recorrer, por ejemplo en Noruega las mujeres siguen peleando por la igualdad salarial pese al grado de desarrollo y avances que ha tenido esa sociedad.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

En diversos temas, la igualdad salarial de la que ya hablábamos y la seguridad es otro de ellos, mientras la violencia y el feminicidio existan no podemos hablar de igualdad. La violencia es una de las grandes pandemias que exacerbó el confinamiento y es uno de los grandes rezagos que debemos atender.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Empoderarse para lograr la independencia económica y emocional que es fundamental para que toda mujer pueda ejercer todo su poder en cualquier esfera en la que decida desarrollarse.



¿Pueden las mujeres hacer equipo con hombres en la política? Cuéntame ¿Cómo lo has vivido tú?

Claro que podemos hacer equipo con los hombres, para mí ha sido un tema de reconocimiento que me ha costado mucho. Tengo dos vivencias muy marcadas de mis inicios en la política, hubo quien me dijo tú siéntate aquí y adórname la oficina, y quien me dijo: ¿de verdad quieres trabajar? Aquí hay mucho que aprender. Una gran diferencia que sí he vivido cuando he trabajado con hombres es que yo he tenido que demostrar continuamente mi capacidad, no ha sido nada gratuito ni fortuito, como mujer y no es mi único caso, todo el tiempo debes demostrar que eres capaz, a diferencia de los hombres quienes no tienen que demostrarlo, porque se da por hecho que ellos tienen experiencia y conocimiento. En mi caso, he tenido que demostrar que estoy preparada y que los cargos me los he ganado con trabajo, no por ser la pareja de alguien o por favores sexuales.


¿Estamos listos para tener a nuestra primera presidenta de México?

La mujeres siempre hemos estado prepara - das, ha sido la sociedad patriarcal la que se ha resistido a ello, por temor a empoderarnos y que el hombre pierda espacios de poder. Por eso el derecho al voto tardó tantos años, sin embargo, México ha tenido, candidatas a la presidencia en siete procesos electorales de 1982 a la fecha.


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