Angélica Moya. Presidenta Municipal de Naucalpan


C&E. Angélica Moya es la primera mujer electa como alcaldesa en Naucalpan, uno de los 125 municipios del Estado de México. Desde esa posición, ha puesto en marcha programas de gobierno que benefician al sector femenino. “Con políticas públicas que les garanticen desarrollo personal, condiciones de seguridad, oportunidades de capacitación y crecimiento profesional” es como la panista describe sus aportaciones al empoderamiento de las mujeres, en entrevista para Campaigns & Elections sobre el poder femenino en la esfera política nacional.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

No sé si yo descubrí que mi camino era la vida pública o la vida pública me descubrió a mí. Pero desde que eso sucedió desayuno, como y ceno política. Respiro política; me apasiona lo que hago, pues estoy convencida de que con acciones diarias se puede lograr cambiar la realidad en beneficio de mis vecinos y de mi amado Naucalpan.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

En 1990 ingresé al Partido Acción Nacional porque estoy convencida que sólo con la participación de todos encontraremos soluciones a los problemas más sentidos para la sociedad. Desde entonces me he dedicado en cuerpo y alma al servicio público, convencida de que es a través del trabajo entre sociedad y gobierno cómo se logrará cambiar las cosas.


¿Quién es tu inspiración?

Si con inspiración te refieres a lo que me impulsa día con día, definitivamente, es mi gran fe en que las cosas pueden cambiar con trabajo, honestidad y dedicación.



¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política?

Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa. Considero que enfrentamos todavía algunos obstáculos a la hora de participar en la vida política. Aunque las leyes están cambiando para promover la participación de las mujeres, necesitamos luchar para que realmente sean tangibles en la vida cotidiana. Necesitamos cerrar las brechas relativas a las oportunidades: educación, trabajo, tiempo libre para el desarrollo personal, financiamientos y los recursos necesarios para convertirse en líderes eficaces. Para mí fue una gran satisfacción haber dirigido en mi partido la Comisión Nosotras Construimos, diseñada para visibilizar liderazgos femeninos e incorporarlos al servicio público o al trabajo comunitario.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Nada que no me haya servido para ser más fuerte.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

He tenido la oportunidad de formar equipos de trabajo con hombres y mujeres logrando grandes resultados. La clave es encontrar un equilibrio con sus habilidades para que se enriquezcan mutuamente.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Toda la vida. He sido muy afortunada porque mi padre siempre ha sido un apoyo muy importante.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

En estos tiempos, la perspectiva y aptitudes de las mujeres son indispensables para gobernar porque tenemos sensibilidad para percibir los problemas y fortaleza para enfrentarlos.


Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

Sí. Al tener las mujeres acceso al poder se han impulsado programas y acciones de gobierno en su beneficio, pero hay que seguir luchando para alcanzar una total equidad de género y erradicar los diferentes tipos de violencia que se ejerce sobre ellas.



¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo?

La desigualdad de género en México es un tema por el que todavía se sigue luchando, especialmente en cuestión de violencia y discriminación, lo que no dista mucho de lo que ocurre en América Latina. A nivel mundial, cada 18 segundos una mujer es maltratada, de acuerdo con la ONU.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

Lamentablemente, en la seguridad. Las mujeres en su casa no están seguras porque tienen un esposo golpeador. En la calle y en el transporte pueden ser víctimas de acoso sexual y, en el trabajo, de discriminación y desigualdad.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

En primer lugar, creérnosla, empoderarnos. Necesitamos lograr que se instaure social - mente una cultura de respeto hacia la mujer; debemos garantizar la equidad de género en la vida personal, los espacios públicos y el desarrollo profesional.


¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política? Cuéntame cómo lo has vivido tú.

Creo que ambos podemos complementarnos. No somos rivales.



¿Estamos listos para tener nuestra primera presidenta de México?

Sí, el país cuenta con las condiciones sociales, políticas y culturales para tener una presidenta, aunque también hay muchos obstáculos. En los últimos años, actores políticos y sociales, las propias autoridades electorales, jurisdiccionales y también administrativas, han impulsado varias reformas legales que han generado mayores condiciones para que más mujeres sean electas. En México y América Latina cada vez más mujeres acceden a los cargos de representación popular.


¿Qué características debe tener esa mujer?

Debe ser una mujer inteligente, preparada, honesta, audaz, con perspectiva de género y un profundo amor por México. En estos momentos críticos, nuestro país requiere de una presidenta que entienda los problemas y retos actuales, que sea consciente de los erro - res que se han cometido en el pasado y tenga una clara visión del futuro. México requiere de una presidenta que gobierne para todos por igual.


¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Más allá de imaginarlo, todos los días despierto con la certeza de que haremos un México mejor; y para lograrlo, debo comenzar por el municipio que hoy gobierno. Busco que en Naucalpan todos trabajemos unidos con un gran propósito común: el desarrollo integral de la nación y de sus familias. Sólo trabajando gobierno y sociedad juntos lograremos un México más fuerte, próspero, justo, ordenado y generoso. Quiero un país sin violencia, sin muertes, donde los jóvenes no tengan que exigir que se les regrese la esperanza; con desarrollo, crecimiento, un país en paz y con igualdad de oportunidades. En pocas palabras, un México con piso parejo para todos.



Concretamente, ¿Cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana? Fui la primera mujer electa como alcaldesa en Naucalpan y desde ahí apoyé a más de 11 mil mujeres con programas como: “Ser Mujer”, que incluía becas a los hijos de mujeres jefas de familia. Además, puse en marcha el Instituto de las Mujeres Naucalpenses para pre - venir y atender a víctimas de violencia. Continuaré apoyando a las mujeres, en especial a las madres jefas de familia, con políticas públicas que les garanticen desarrollo personal, condiciones de seguridad, oportunidades de capacitación y crecimiento profesional.


#100MujeresdePoder