1024X160PONTE-VIVO_LAVADO.jpg

¿Cómo llegamos al 55% del voto efectivo por AMLO?


Después de las elecciones es útil revisar y discutir con base en las encuestas cuáles fueron los eventos que marcaron un cambio en la tendencia del proceso electoral, por ejemplo: A) Las elecciones federales del 2015; B) los comicios locales del 16; C) El Gasolinazo; D) La postulación de candidatos y precampañas; E) intercampañas y, F) Las campañas electorales. A pesar de que el resultado presidencial fue uno de los más claras y contundentes de los últimos años, el proceso electoral fue más complejo de que el resultado final demuestra. Más de veinte precandidatos disputaron las nominaciones, varios de los candidatos punteros no llegaron al final, se formaron alianzas inéditas y un candidato de izquierda (que ya tenía dos participaciones) encabezó la contienda de principio a fin.


Las cifras de los cómputos distritales dieron a Andrés Manuel López Obrador candidato de la alianza “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-PES) 30,113,483 votos que es 54.8% del voto efectivo, Ricardo Anaya candidato de la alianza “Al Frente por México” (PAN-PRD-MC) 12,610,120 votos que es 22.9% del voto efectivo, José Antonio Meade candidato de la alianza Todos por México (PRI-PVEM-NA) 9,289,853 votos, 16.9% y el candidato independiente Jaime Rodríguez El Bronco 2,961,732 votos, 5.4% [1]/. AMLO tuvo 32 puntos porcentuales (pp) de diferencia con respecto a Anaya y 38 (pp) con respecto a Meade. La mayor diferencia entre primer y segundo lugar de los últimos 36 años.


Agrupando los careos de las encuestas electorales en un promedio mensual desde julio del 2015 se construyó la gráfica 1. La complejidad de escenarios con diferentes candidatos y alianzas por partido fue una de las peculiaridades de esta elección. Del 2015 al 2017 existieron más de 20 posibles combinaciones de precandidatos y alianzas que dificultaron la comparación de escenarios entre casas encuestadoras. La más usada hasta septiembre de 2017 fue la de Margarita Zavala por el PAN, Osorio Chong PRI, Miguel Ángel Mancera PRD, Andrés Manuel López Obrador Morena y Jaime Rodríguez “El Bronco” como candidato independiente.

Durante el proceso electoral, en el PRI se manejaron por lo menos 10 nombres de posibles precandidatos; en el PAN cinco, en el PRD cuatro y como candidatos independientes cinco a seis nombres, solamente López Obrador fue el único candidato que siempre estuvo en la mente de Morena.


Después de las elecciones federales del 2015, los partidos PRI-PVEM-NA captaron en su conjunto 42% de la votación, PAN 22%, PRD 11%, MC 6%; Morena 9% y otros partidos (PES, PH, independientes) 9% lo que fragmentó el voto de la oposición. Durante un año, los careos de las casas encuestadoras captaron la concentración del voto en tres partidos que apuntaba a une elección competida en 2018, la diferencia entre primer y tercer lugar no fue mayor a cinco pp. Durante esta etapa se mantuvo la confusión de precandidatos y alianzas ya que existían al menos veinte diferentes precandidatos con presencia mediática para contender por la nominación de sus partidos.


Los estudios demoscópicos mostraron que cualquiera de los tres principales partidos podría alcanzar la victoria, inclusive el PRI que, con altos niveles de desaprobación de Peña Nieto mantenía en ese momento una tercera parte de las preferencias. Partidos medianos comenzaron a discutir la posibilidad de formar una alianza entre ellos para postular a un cuarto candidato que compitiera frente a los grandes contendientes.


Durante este periodo, junio 2015 a mayo 2016, se especuló que el PRI podría ser competitivo porque las encuestas que se publicaron en doce estados del país pronosticaban una victoria frente a las alianzas del PAN-PRD en seis estados del país; Morena no presentaba una fuerza real en esas elecciones.


Con las elecciones locales del 2016 y la sorpresiva derrota priista en varias entidades del país, la alianza PAN-PRD ganó puntos por lo que en las encuestas el PAN subió y el PRI cayó. En el segundo semestre del 2016, los panistas registraron un incremento de tres pp y el PRI una caída de cinco, Morena se mantuvo estable en las mediciones. Esta fue la primera caída priista, nunca el promedio de encuestas lo pondría tan competitivo como lo fue hasta junio. A partir de este momento comenzó a abrirse la brecha entre Osorio por el PRI y los dos primeros lugares: Zavala por el PAN y AMLO por Morena.


Parte de la explicación de los triunfos panistas se dio por la formación de alianzas PAN-PRD y por la alta corrupción de los gobiernos estatales. Estos dos elementos estuvieron presentes en la campaña presidencial y marcó la ruta a seguir del abanderado panista: formar una alianza con varios partidos y (casi) prometer cárcel al presidente.


El primero de enero del 2017, el precio de la gasolina se incrementó 20% y el gas LP hasta 39% lo que tumbó la aprobación presidencial a un nuevo nivel histórico de 12%[3]/ esto provocó el enojo ciudadano, 70% opinó sentirse muy enojado con el gasolinazo[4] y 80% deseaba cambiar de partido en el gobierno/[5]. A partir de esta fecha, los precandidatos del PRI comenzaron a rondar 20% de la votación. El disgusto ciudadano no fue capitalizado por el PAN[6]/ sino por Morena, su precandidato López Obrador rebasó al PAN y captó votaciones superiores a 35%, el PAN se quedó en 30´s y el PRI en 20´s. Aquí todavía se pensaba que los votos de Mancera en el PRD podrían ser capitalizados en una alianza con el PAN.


Durante la primera parte del 2017, AMLO lideró las encuestas y esta ventaja nunca la perdió durante todo el proceso, muy pegado a él se encontraba la precandidata Margarita Zavala a unos puntos de distancia y en un lejano tercer lugar Osorio que seguía siendo su candidato más competitivo del PRI.


Las gráficas 2 y 3 muestran el promedio trimestral de intención de simpatizantes de cada partido sobre quién podría ser su abanderado. Durante dos años por el PAN, Margarita Zavala encabezó las preferencias entre simpatizantes panistas. Lo mismo sucedió con el PRI, donde Osorio Chong siempre encabezó las preferencias entre simpatizantes priistas, durante este periodo el PRI estuvo sondeando nombres de posibles candidatos: Narro, de la Madrid, Nuño, Meade, Videgaray etc. Esta relación hizo que prácticamente fueron pocas las encuestadoras que consideraran un careo entre Anaya como abanderado de una alianza PAN-PRD-MC, José Antonio Meade por PRI-PVEM-NA, AMLO de la alianza Morena-PT-PES y Margarita Zavala y El Bronco como candidatos independientes. Fueron muy pocos careos que tomaron en cuenta a los candidatos que finalmente aparecieron en la boleta. La alianza Morena-PT-PES se consolidó hasta diciembre.



Margarita Zavala renunció al PAN a principios de octubre y anuncia su candidatura independiente; el primero de diciembre se nombra a José Antonio Meade candidato del PRI-PVEM-NA y nueve días después Ricardo Anaya dejó la presidencia de su partido para buscar la candidatura del Frente Ciudadano formado por PAN-PRD y MC. El 15 de diciembre comenzaron las precampañas que duraron 60 días.


El proceso de selección interna y las precampañas fueron una farsa para la ciudadanía ya que no hubo competencia interna, las tres alianzas registraron un solo candidato, lo único que hicieron fue recorrer el país y esbozar sus propuestas de campaña. Las encuestas publicadas al inicio de las precampañas daban a AMLO una ventaja de diez puntos sobre Meade y Anaya que estaban empatados y al finalizar las precampañas Anaya le sacaba entre ocho a diez pp a Meade y había tres claros escalones: AMLO en los cuarenta, Anaya en los veinte altos y Meade en los veinte bajos. La estrategia priista de que entre más se conociese a Meade más iba a subir en las encuestas tuvo un efecto contrario al pegársele todos los negativos del PRI.


Al iniciar el periodo de intercampañas comenzó una campaña mediática denunciando a Anaya de Lavado de dinero, durante 45 días, Anaya el gobierno federal y el candidato del PRI intercambiaron ataques sobre este acontecimiento. El promedio de encuestas mostró que mientras se atacaban el segundo y tercer lugar el que se beneficiaba era el puntero: AMLO creció cinco puntos y Meade y Anaya cayeron. Las acusaciones en contra de Anaya fueron fundamentales para que AMLO se despegara a quince puntos de distancia, la imagen del panista empeoró y para un porcentaje de la población, PAN y PRI representaban la misma corrupción que se buscaba erradicar en México. Podría decirse que el ataque arrastró la imagen del PAN y de su candidato a los terrenos del PRI.</