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2018… Crónica anunciada de una victoria Presidencial


A menos de dos años para que nuestro país viva la mayor “fiesta democrática”, existen diversos suspirantes a la presidencia de México, los cuales sin duda están en su legítimo derecho de poder candidatearse y con suerte ver sus rostros en las boletas electorales de 2018.


Sabemos que en política no hay nada escrito, que nada es coincidencia y que “cosas inesperadas” pueden suceder a favor de una o un candidato, sin embargo tomando como eje central la razón podemos decir que la siguiente elección presidencial será definida en su gran mayoría por 4 fuerzas políticas (PAN, PRI, PRD y MORENA), donde no todas estarán en la competencia real de ganar, pero sin duda serán indispensables para que una o un candidato pueda llegar a la silla presidencial.


Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) cuenta con el candidato puntero en todas las encuestas, el cual si no repite los errores drásticos de elecciones anteriores, construye una propuesta seria y no radicaliza sus ideas, todo señalaría que tiene posibilidades reales de ser presidente.


El Partido Revolucionario Institucional (PRI), hasta hoy no tiene alguna candidata o candidato oficial, sin embargo en cuanto lo designen tendremos que evaluar la posibilidad y el papel que jugará dentro de la elección. El Partido de la Revolución Democrática (PRD), se desdibuja con la drástica salida de varios de sus militantes en el Senado, por lo cual desde mi perspectiva queda solamente el Partido Acción Nacional (PAN) como una opción real de competencia contra MORENA y su líder moral Andrés Manuel López Obrador (AMLO).


Acción Nacional tiene que resolver el problema de las indefiniciones, ya que al existir diversos pre candidatos, pero sobre todo al saber que este partido es el único que puede dar una batalla real por la presidencia, es obvio que al interior del mismo los proyectos personales y el egocentrismo puede ir más allá que el bien mayor para su partido que es ganar la presidencia de la República.


Considerando todo lo anterior, es que me atrevo a compartirles la visión de quien será el próximo Presidente de la República, lo cual dependerá sin duda de lo que pase en los comicios del 4 de junio. Uno de los factores que será decisivo es la elección del Estado de México, la cual es una batalla electoral en la que si pierde el PRI sería un gran triunfo para la democracia puesto que por primera vez este gran Estado conocería la alternancia, sin embargo lo relevante es saber quien ganará ya que la elección será una de las más competidas y en donde las dos candidatas punteras se encuentran prácticamente en empate técnico.



La experiencia de Josefina Vázquez Mota, es más sólida que las trayectorias políticas de los demás competidores. La candidata de MORENA es una copia del presidente de su partido, que acudiendo a la demagogia pretende ganar la gubernatura sin ideas y propuestas reales. El candidato del partido en el poder se encuentra en una etapa donde su partido esta muy desgastado, pero la maquinaria del PRI será un factor decisivo y marcará un ventaja enorme en contra de las demás candidatas.


Una vez pasada la jornada electoral del próximo 4 de junio y con los resultados de la misma, tendremos los dos candidatos que podrán ser el próximo presidente de México.


Ricardo Anaya Cortés (El joven maravilla), con los resultados positivos que cosechará en la próxima jornada electoral será naturalmente el precandidato más fuerte al interior de su partido y si Acción Nacional logra procesar con unidad y generosidad la candidatura presidencial, no tengo duda que saldrán fortalecidos, posicionados y con un excelente candidato para ganar el 2018.


El día de hoy existen en el PAN 4 aspirantes presidenciales, los cuales no solo cuentan con una probada experiencia, liderazgo y capacidades reales de ganar, sin embargo la elección de 2018 necesitará de un candidato joven, dinámico, que gane elecciones y que sin duda pueda hacerle frente de manera directa y frontal al puntero de Andrés Manuel López Obrador. No descarto que algún otro suspirante pueda encabezar al partido albiazul, pero estoy seguro que nadie que no sea el famoso Joven Maravilla pueda ganar la presidencia de México.


¿Quién es Ricardo Anaya Cortés (RAC)? para lo cual he recibido diversas versiones acerca de su trayectoria política y personal, pero lo que me llama la atención es que todos concuerdan en su gran intelecto pero sobre todo en su integridad, ya que tiene como regla hacer política caminando con los principios por delante, sin tropezarce con ellos.


Por otro lado AMLO tiene “la mejor posición” basada en encuestas, las cuales es necesario subrayar que muchas veces fallan en los resultados y generan en ocasiones percepciones erróneas para el electorado. Andrés Manuel lleva más de 15 años de campaña ininterrumpida, además no tiene obstáculo alguno dentro de su partido y se auto promociona en los tiempos oficiales del mismo. Pero no debemos perder de vista que en los pasados comicios el peor enemigo de AMLO es el mismo, su protagonismo incesante, sus propuestas vacías, sus respuestas sin fondo y su nula visión de Estado hacen que no solo genere incertidumbre para cierto sector de la sociedad mexicana, sino que llegue nuevamente a perder el control de su campaña y fracase por errores que se pueden prevenir.



A escasos meses de tener un nuevo jefe de Estado, estoy seguro que México no necesita a un presidente amoroso y que gobierne únicamente con demagogia, nuestro país necesita un estadista que gobierne para todas y todos los mexicanos, que tenga altura de miras no solamente para los seis años de su gobierno, sino un proyecto transexenal, que cuente con la experiencia necesaria y que sin duda tenga una honestidad intachable en su actuar.


Si todo lo escrito en líneas anteriores se vuelve realidad les aseguro que el próximo presidente de México será Ricardo Anaya Cortés que entre los cercanos le apodan “El joven maravilla”. C&E

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