Daniela Álvarez Diputada Federal Dtto. 04.Ciudad Juárez, Chihuahua


C&E. Para la diputada federal por Chihuahua, Daniela Álvarez, de las mujeres de hoy dependerá el camino que tendrán que recorrer aquellas de las siguientes generaciones. “Cuando yo me preparo, me capacito, apoyo leyes o iniciativas a favor de las mujeres, contribuyo directamente a la necesidad de generar más espacios para las mujeres mexicanas en la vida pública y en la toma de decisiones de nuestro país”, comenta en entrevista la también consejera estatal del PAN Chihuahua, quien en esta edición de Campaigns & Elections sobre el poder femenino, sostiene que este trabajo es por por el pasado, el presente y el futuro de las mujeres.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Desde pequeña le aprendí a mi abuelo (QEPD) que siempre debía defender las injusticias e ir en búsqueda de mis ideales. En la primaria defendía a mis compañeros cuando eran víctimas de bullying por parte de otros compañeros. Luego en preparatoria empecé a participar en mesas directivas y ese tipo de actividades. En la universidad me involucré de manera directa con el Partido Acción Nacional, cuando el régimen era priista y ser del PAN era casi desafiar al sistema. Ahí generé una red de panistas, luego me asignaron cargos y actividades partidistas, y poco a poco me fui enrolando en el ámbito político, ya que mi carrera es Administración Pública. Fui Candidata a Diputada Federal en el 2012, en uno de los distritos más complicados para el PAN en el estado, era una de las candidatas más jóvenes del país y nuestra campaña en el Distrito 02 en Ciudad Juárez fue de las más creativas y con presencia territorial, lo que llamó la atención en el partido a nivel nacional. En aquella ocasión perdí la elección, pero la buena campaña y el elevar la votación para el PAN me ayudó para llegar al Congreso Local en 2013. Como diputada local trabajé muy de cerca con mujeres madres de familia, grupos vulnerables y viví lo que es incidir en políticas públicas a favor de los ciudadanos y cómo es posible ayudar a la gente desde la administración pública. Una vez más confirmé que mi vocación es servir a la gente e impactar en sus vidas de manera positiva.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Por convicción me acerqué al PAN cerca de 2005. En un baño de la Universidad Autónoma de Chihuahua, donde estaba cursando la carrera, observé un anuncio de Acción Juvenil con el que invitaban a tomar cursos para formar parte del partido. Llegué a las instalaciones en 5 de Mayo y 16 de Septiembre donde me involucré de manera activa en las redes juveniles, para apoyar las elecciones de 2006. También estuve a cargo de mujeres jóvenes, después de mujeres adultas de promoción política. También coordiné en varias campañas brigadas, cruceros, reuniones en parques y eventos de varios candidatos. En 2012 fue cuando el partido me brinda la oportunidad de ser candidata a Diputada Federal por el Distrito 02, en Ciudad Juárez. Sabía que era muy difícil ganar esa elección, ya que el Distrito era tradicionalmente priista y el candidato era primo del gobernador en aquel entonces, Cesar Duarte, pero aun así desplegamos una campaña territorial intensa y creativa. Desde que entré por primera vez al edificio del PAN jamás me he vuelto a alejar.



¿Quién es tu inspiración?

En realidad hay demasiadas mujeres que nos inspiran porque en muchos aspectos son ellas quienes han abierto los espacios que muchas mujeres ocupamos hoy. Pero alguien que me entusiasma y me inspira es Adela Velarde Pérez, mejor conocida como “Adelita”. Muchos no lo saben pero es originaria de Ciudad Juárez y fue enfermera. Adelita ha inspirado muchos corridos de la Revolución Mexicana y no sólo destacó por su belleza, también por su valentía y amor por la patria. Vivió momentos crudos y difíciles en la lucha revolucionaria, pero jamás abandonó la causa. También porque vivió en un mundo de hombres, donde tuvo que sacar su recio carácter norteño para ganarse el respeto y que no la vieran débil por ser una mujer bella. Su lucha inspira a muchas mujeres, sin embargo creo que el reconocimiento llegó tarde. Otra mujer que me inspira y que orgullosamente también puedo decir es chihuahuense es Florentina Villalobos, originaria de Parral. Fue la primera Diputada Federal del PAN, una mujer que con lucha y trabajo fue orgullo para todo el panismo nacional y el país entero: muestra de que sí es posible lograr cosas positivas para el país y trabajar por los sueños.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa?

Considero que a pesar de las modificaciones de leyes, la paridad vertical y horizontal y las políticas públicas a favor de las mujeres, aún hay muchas cosas por hacer, ya que en la cotidianidad las mujeres vivimos en desventaja por el hecho de ser quienes más responsabilidad social y familiar llevamos en los hombros. No es que sea malo, simplemente es desigual, el rezago es formativo y cultural. Llegaremos a la equidad cuando ésta se dé, de manera natural, por cultura y educación; es algo que nos corresponde a todos como sociedad y no solo a quienes legislamos u ostentamos algún cargo público. Una anécdota que tengo muy presente fue durante un recorrido en campaña en 2012, en una de las colonias más rezagadas de la ciudad, al llegar a una vivienda, salió un señor de edad avanzada y me comentó que me había visto trabajar y que me había saludado en algunas ocasiones en un crucero cercano a la colonia, pero que yo era muy joven, que debería buscarme un marido que me mantuviera y no andar toda asoleada recorriendo las calles. En ese momento me invadió la tristeza y el enojo a la vez, me motivó para continuar con más fuerza a seguir trabajando y demostrarle no solo a ese señor, sino a la sociedad entera, que las mujeres sabemos trabajar y que cuando llegamos a un espacio público transformamos vidas y realidades.



¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Sí, mi desempeño dentro de la administración pública inició en el Instituto Nacional de Migración, y era muy común que por el hecho de ser mujer no se tuvieran las mismas consideraciones para una promoción o ascenso. Las mujeres tenemos que trabajar y esforzarnos el doble para demostrar que no somos el sexo débil y que tenemos las mismas capacidades que los hombres. Luego me desempeñé como asesora en la Cámara de Diputados, donde también sufrí discriminación a pesar de que mi jefa diputada federal también era mujer. La diferencia es que ella no tenía hijos y yo era mamá soltera. Los comentarios constantes o la insistencia de que dejara a mi hija al cuidado de mis padres eran permanentes y eso es discriminación y violencia. Mi juventud e inexperiencia probablemente permitieron ese tipo de comentarios que nunca más se deben de repetir, ya que la maternidad también es un derecho.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

Creo que la complejidad depende más de las personas que del género, ya que mis experiencias desafortunadas se han dado con hombres y mujeres. El otro lado de la moneda es cuando te topas con mujeres que te impulsan, te apoyan y promueven, como ha sido en mi caso con la hoy Gobernadora Maru Campos, a quien conocí cuando fui diputada local en el año 2013, y desde ese momento iniciamos una bonita amistad. Posteriormente ella fue alcaldesa; en 2018 yo busqué una diputación federal en Ciudad Juárez. No lo logré, ya que en aquella ocasión MORENA arrasó en la ciudad. Una de las primeras personas que me tendió la mano al concluir la campaña fue Maru, y no solo me tendió la mano, sino que me brindó un espacio en el gobierno municipal por unos meses, para después impulsarme para que buscara de nuevo la candidatura en 2021, fue ella parte fundamental para que yo hoy sea diputada. En el equipo que hemos conformado en su mayoría son hombres, pero todos son impulsores de mujeres. Jamás he escuchado por parte de ellos un comentario misógino o violento, por eso reitero que depende mucho de las personas y no siempre del género.


#100MujeresdePoder