Diana González Martínez. Presidenta del PAN en Jalisco


C&E. Con más de 20 años en la política, Diana González Martínez, actualmente presidenta del PAN en el estado de Jalisco, uno de los más importantes para el país, afirma que para tener un equilibrio en el enfoque de lo que necesita el país para crecer, es necesario que hombres y mujeres nos complementemos. Desde su encargo político, declara para Campaigns & Elections, que velará para que las mujeres compitan por municipios y distritos rentables: “estaremos vigilando y promoviendo que exista igualdad de oportunidades en los espacios públicos estatales y federales”.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Siempre tuve muchísimas ganas de hacer un cambio. Vengo de la cultura del esfuerzo y sé lo que cuesta salir adelante en este país y más, como mujer. También sé de las oportunidades que genera tener acceso a la educación, por eso decidí estudiar la carrera de abogada, precisamente para defender las causas justas. En el desempeño de mi carrera conocí el mundo de la política y me di cuenta de que para incidir contundentemente en mejorar la vida de las personas, la política es la mejor herramienta. Tengo más de 20 años participando en política y siempre he encontrado la oportunidad de contribuir para mejorar la vida de las personas.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Con orgullo les digo, como todos los que empezamos: desde abajo, en campañas del PAN, con mucha emoción y esperanza, tocando puertas, pegando calcas, hablando con la gente, escuchándola. Pero siempre con claridad de la gran responsabilidad que implica la política, así que no he dejado de prepararme. Hice una maestría, diplomados, seminarios, un doctorado en Ciencia Política y uno en Derecho, todo con el firme propósito de estar lista para hacer la diferencia.


¿Quién es tu inspiración?

Tengo dos hijos adolescentes, una niña de 14 y un niño de 12 años, quienes son mi más grande inspiración y por ello lo son también todos los niños, niñas y adolescentes. Nuestras acciones deben estar encaminadas a garantizar el pleno goce de sus derechos: esa es mi más grande inspiración, el motivo de mi lucha. Una frase que me ha impactado siempre, de Nelson Mandela “no puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad, que la forma en que trata a sus niños” Y en México por desgracia, vemos el reflejo de nuestra alma como sociedad: la persona más vulnerable: una niña (mujer) indígena. Debemos dejar de normalizar la violencia en que sistemáticamente se tiene a nuestra infancia y que sean ellxs nuestro motor y fuerza.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa.

Abrirse camino en un mundo de hombres es difícil en cualquier carrera y en política pasa lo mismo. Un día estaba en una reunión con alrededor de diez hombres y me sentí muy contenta de poder estar ahí, de tomar decisiones; sin embargo, hubo un momento en la reunión donde el líder me pidió que le regalara un café, y claro que la actividad en sí misma no tiene una denostación, pero dentro de mi pensé ¿por qué no se lo pide a otro compañero? Lo que si es cierto que cada experiencia, positiva y negativa, me motiva muy fuerte a crecer y luchar por la igualdad de oportunidades.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Cuando trabajé en un despacho de abogados a las abogadas nos encargaban los asuntos familiares, civiles y mercantiles. Solía decirse en el despacho que el área penal no era un ambiente para las mujeres.



¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

En lo personal para mí es lo mismo, depende más de la actitud de las personas que de su género.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto? Gracias a Dios siempre he contado con el apoyo de muchas personas, hoy de mi esposo Salvador y de mis hijos Isabella y Rommel; desde siempre, mi madre María Teresa, mi hermana Haideé y hermanos Miguel y Carlos han sido mi soporte. Su apoyo es incondicional y mucho de lo que he hecho es por mi familia. Tengo el gusto también de que hoy y siempre en mi carrera política, he coincidido con grandes mujeres y hombres que han sabido trabajar en equipo y reconocer mi capacidad sin distinción de género.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Para tener un equilibrio en el enfoque de lo que necesita el país para crecer. Hombres y mujeres nos complementamos y considero que no debe haber división, sino al contrario, debemos tomarnos de la mano y trabajar juntos por un objetivo común: un mejor país para nuestras futuras generaciones.



Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

No podemos negar que hay avance en la igualdad de oportunidades para llegar a puestos políticos, pero debemos reconocer que aún falta mucho para incidir realmente en la toma de las decisiones de manera igualitaria, y por tanto para llevar los temas que a todas las mujeres realmente nos duelen, desde el abuso sexual infantil, la venta de niñas para contraer matrimonio, la falta de oportunidades para la educación, la trata de mujeres, la explotación infantil donde las niñas tienen una mayor vulnerabilidad, la violencia y el feminicidio. Tenemos que llevar también los temas de la brecha salarial, la violencia económica, el rescate de las guarderías; defender la escuela de tiempo completo, y todos los temas que son los que impactan y siguen vulnerando a las mujeres. La perspectiva de género debe ser la constante en todos los ámbitos para lograr la igualdad.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo? Considero que íbamos avanzando muy lentamente, pero avanzando. Sin embargo, en el actual gobierno federal se invisibiliza a la mujer sistemáticamente y ello constituye un grave retroceso. Todos los días desde el Palacio Nacional se promueve la misoginia y el machismo. Los efectos son catastróficos: 11 mujeres son asesinadas diariamente en nuestro país…


#100MujeresdePoder