Diana Gutiérrez Valtierra. Diputada Federal por Guanajuato


C&E. Diana Gutiérrez Valtierra, quien ahora es diputada federal por su natal Guanajuato, desde muy corta edad encontró en las filas juveniles de su partido, Acción Nacional, la vocación que desde pequeña, sus padres le inculcaron. Desde su curul en San Lázaro trabaja en algunas iniciativas que ayudarían de manera directa a las mujeres para su pleno desarrollo y libre de una vida de violencia. En Campaigns & Elections comparte sus rasgos más notables, su opinión de las circunstancias en que el poder femenino hoy se desenvuelve en política, así como el camino que considera aún hace falta recorrer.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Mis padres siempre han sido mi ejemplo, de hacer el bien y hacerlo bien, siempre ayudando a los demás. Cuando comencé a recorrer comunidades desde los 16 años y ver que había muchas necesidades, posteriormente, en mi primer trabajo como servidora pública a los 19 años, supe de inmediato que mi actividad tenía una repercusión en la vida de las personas.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Desde pequeña mis padres me llevaban a los mítines del Partido Acción Nacional del cual mi abuelo paterno es fundador en mi municipio, San Francisco del Rincón, Guanajuato. Me llevaban a reuniones donde comencé a tener contacto con gente que estaba en la política. Esos son mis primeros recuerdos de contacto con la política. A los 14 años ingresé a las filas de Acción Juvenil, y conocí las entrañas de mi partido desde su cara más noble que es el grupo juvenil organizado más grande de Latinoamérica, me afilié al partido recién cumplida la mayoría de edad y como toda persona joven, las ganas de hacer cosas en favor de mi país y de las personas, se convirtieron en una prioridad en mi vida. Luego vino mi formación profesional en la Universidad de Lasalle, soy Licenciada en Negocios Internacionales. Siendo estudiante procuraba combinar mi vida dentro del partido con mi carrera.


¿Quién es tu inspiración?

Mi mamá y mi papá, toda su vida han sido comerciantes, gente de trabajo y honrada.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política?

Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa. El desarrollo de la vida política de las mujeres ha sido un camino muy difícil, pero que poco a poco se ha estado colmando de satisfacciones y logros. Mi experiencia en lo personal, ha sido hasta el momento positiva. Lo sé porque las mujeres que me han antecedido han logrado establecer las bases para que las que ahora llegamos tengamos situaciones más favorables que las que ellas vivieron. También creo que mi experiencia en la política ha sido porque en Guanajuato se han dado las condiciones para que las mujeres sean parte de la política y de la vida pública. Quizá no sean las condiciones perfectas, pero han sido las adecuadas y aún hay mucho trabajo por hacer.



¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género? No


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

En mi desarrollo profesional y a lo largo de mi vida he tenido la fortuna de trabajar y hacer equipo con hombres y mujeres por igual. No se trata de definir si es difícil o no, más bien lo que define a un equipo es el objetivo que se debe lograr.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

En el impulso de toda mi carrera profesional y laboral.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Por el hecho simple de que las mujeres pueden ostentarlo. Por el hecho simple de que no se trata de hombres o mujeres, se trata de que las personas en general tenemos la misma capacidad para desarrollar actividades públicas.


Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

La pretensión de la paridad es que haya igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. El bienestar de las mujeres no depende directamente de los logros en temas paritarios, depende de los acuerdos a los que esos hombres y esas mujeres tomen cuando ocupan cargos públicos. No obstante, no hay duda de que el hecho de que una mujer ocupe un cargo público, tiene beneficios para las demás mujeres, porque para ellas se trabaja.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo? No hay condiciones completamente perfectas. La desigualdad es una realidad que desde hace años se combate para que deje de existir. Pasa en México y en el mundo.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

La violencia de cualquier tipo en contra de las mujeres es un asunto público del que se advierte no sólo rezago sino un incremento que preocupa.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Las mujeres deben lograr, como cualquier otra persona, su felicidad y libertad. Las personas que nos dedicamos a la vida pública, debemos ser instrumentos para que eso suceda. Utilizar los elementos que el Estado tiene para que las personas logren sus objetivos.



¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política? ¿Cuéntame cómo lo has vivido tú? Claro. Las mujeres y los hombres pueden hacer equipo en la política y en cualquier situación. He tenido la oportunidad de trabajar con mujeres y con hombres, y he visto que cuando los objetivos que se pretenden son claros, el trabajo sale solo. Depende de la voluntad de cada uno y de la capacidad de liderazgo de la persona que se encuentre al frente de un proyecto.


¿Estamos listos para tener nuestra primera presidenta de México?

Sí. México siempre ha podido tener a una mujer al frente de la Presidencia de la República.


¿Qué características debe tener esa mujer?

Liderazgo, empatía, capacidad de organización, y todo el montón de características y cualidades que creemos que debe tener una persona que dirige las riendas de un país. Pero por encima de todas las cosas, se requiere la honestidad, valentía y las ganas de servir a los habitantes de este país.


¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Un México harto de la corrupción y del maltrato de las personas que han trastocado sus entrañas sin producir la felicidad y la libertad de las personas que lo habitamos. Sin embargo, es un México ávido de justicia y de libertad. Imagino pues, el México que todos imaginamos y merecemos, un México justo y de desarrollo, un México de más color y de más vida, un México que produce más música, más cultura, más paz, y más educación. Un México más bello.


Concretamente, ¿Cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana? Cuantitativamente desconozco si es posible determinarlo. Sin embargo, sé que mi trabajo incide positivamente en las mujeres porque mi compromiso se significa en la oportunidad de acercar a las mujeres y a las personas a lograr sus objetivos. Ya sea desde la cámara de diputados o en el día a día mediante la gestión social. La relación tengo desde mi trinchera con otros poderes, permite trabajar en favor de las mujeres y de las personas de manera más directa. Estoy trabajando en algunas iniciativas que ayudarían de manera directa a las mujeres para su pleno desarrollo y libre de una vida de violencia.


#100MujeresdePoder