El humor como instrumento de victoria electoral en EE.UU. y ECUADOR



La forma de comunicarse en el siglo XXI ha pasado de los aburridos discursos, a una política permeada por la cultura pop y con matiz cool. En esta tendencia se estila seguir a influencers que luchan por causas, que a políticos ideologizados que memorizan “verdades absolutas”. El mundo, debido a la gran cantidad de información, se desconstruye de manera acelerada. La forma en que la información puede alcanzar y persuadir a mayores públicos, se hace a través de un mensaje o concepto nuevo, que triunfa en un sinfín de contenidos. Es ahí donde la retórica poco cool, que no sabe juntar la política con los intereses que apasionan al público, puede fracasar. Y el humor si se lo sabe usar ayuda muchísimo a conseguir el éxito.

Un emblemático ejemplo fue Obama en su primera carrera presidencial, en 2008, cuando utilizó el humor como parte integral del paquete total de campaña: las grandes promesas, la sonrisa encantadora y sí, el ingenioso one-liner –conectado al humor–[1]. De tal manera que, su imagen se mantuvo así hasta los últimos meses de su mandato ¿Entonces, se puede afirmar que las personas votan por los candidatos con los que se relacionan y el humor, es una forma de lograr esa conexión? Nada por si solo triunfa, sino forma parte de un todo. Sin embargo, el humor logra esa gran conexión tanto es así que Obama hasta el día de hoy el pueblo americano lo recuerda como un pop-star, un fuera de serie y un crack en la política. Esto pese haber bombardeado siete países, haber sido acusado de armar al Estado Islámico y haber provocado conflictos militares en varios países. Y según estudios recientes de la encuestadora Gallup, el pueblo norteamericano lo considera como la persona más admirada.


Otro campaña presidencial de Estados Unidos en los que se usó el humor de ida y vuelta para atacar, sea por sus adversarios para descalificarlos o por el mismo candidato para defenderse fue durante la campaña presidencial de Donald Trump del 2016. Antes, aclaro que mi análisis es independiente de todos los extremismos que mostró y las emociones negativas que causó no solo en la comunidad latina. Trump uso una serie de disparates de los cuales reímos entre dientes, mientras otros nos causaron escozor por sus actitudes xenófobas, temerarias, etc., sin embargo le sirvieron a él para esparcir más fácilmente su mensaje. Un ejemplo, cuando Trump utilizo el humor fue durante una entrevista hecha por el comediante Jimmy Fallon, quien le pidió a Donald Trump despeinar su cabello, objeto de muchos memes durante la campaña presidencial[2]. Trump aceptó, mostró una actitud sin complejos, cercana y convincente para la campaña electoral. Al final, logro ganar la campaña electoral al convertirse en un candidato disparatado, ridículo y payaso. Llamo la atención por su singular mezcla entre humor y odio, y se sirvió de la prensa para alcanzar un público mayor, en donde pudo explotar toda su habilidad como showman a su favor. Es que el humor es de las pocas emociones positivas que podemos mezclarla fácilmente con emociones negativas.


Ahora aterrizo con otro caso, pero en Sudamérica y se trata esta vez de la segunda vuelta presidencial de Ecuador 2017. La imagen que la población percibió del candidato a presidente Lenin Moreno, que pertenece a la fuerza política de “izquierda” Alianza País, fue la que él había transmitido en su gestión cuando fue Vicepresidente: una persona empática, tolerante y respetuosa. Sumado a esto, los electores reconocían en él a una persona poseedora de buen sentido del humor, a pesar del infortunio de haber quedado postrado en una silla de ruedas por culpa de un asalto. Es de resaltar que Moreno escribió varios libros sobre el humor, entre los que encontramos títulos como: “Cuentos no ecológicos”. “Ríase, no sea enfermo”, “Trompabulario”, estos son solo tres de los 10 libros que conozco ha publicado[3]. Sin embargo, su partido político había sufrido en 2015 un inmenso desgaste de popularidad, por lo que Moreno, a pesar de ostentar una destacable imagen, se encontraba ante el reto de recobrar la aceptación y el contagio de los electores.


En el lado opuesto, estaba el candidato de oposición Guillermo Lasso, cuya imagen era la de un banquero exitoso, pero con actitudes serias, poco carismáticas y con casi nulo sentido del humor. En ese entonces, él representaba el verdadero cambio de modelo de régimen después de 10 años de un correísmo intolerante, agresivo y donde el Ex presidente Correa había usado el humor para atacar y denigrar a todos aquellos que se le opusieran. Uno de los tantos infortunados episodios del poco sentido del humor de Lasso, fue cuando intentó contar un chiste en una rueda de prensa transmitida el 8 de septiembre del 2016, previo a la elección de 1era vuelta. Esto transcurrió en el segmento: “En Corto” –programa de tv humorístico– dentro del Noticiero 24 horas, del Canal Teleamazonas. Lo efectos de este fueron contrarios a lo aspirado por Lasso, al no causar el humor esperado y ratificando en los televidentes, la imagen del poco sentido del humor que ya sospechaban en su personalidad.

El chiste que contó fue el siguiente:

Personaje 1: Compadrito me encontré un maletín,

Personaje 2: Y el otro le dice al uno.: ¿Y que había en el maletín compadre?

Personaje 1: A mire usted pagares vencidos, cheques sin fondos,

Personaje 2: Y el compadre le dice: ¿y ahora que va hacer usted?

Personaje 1: Ahí pues a pagar de a poquito no más, no queda más.

Y la transmisión del chiste termina con un sonido de poco sentido del humor.

Video: Disponible en web: https://es.wikipedia.org/wiki/En_corto

En este escenario, la imagen de Guillermo Lasso, sumada a la violenta imagen de su candidato a Vicepresidente Andrés Páez Benalcazar, poco le ayudó al objetivo de aprovechar los tiempos de cambio que lo promocionaban como el verdadero candidato presidencial del cambio durante la segunda vuelta electoral.

Los dos candidatos finalista a la presidencia en Ecuador del 2017 fueron de ideología opuesta, de personalidades distintas y con una imagen pública disímil ante el electorado ecuatoriano. En el caso de Moreno, la imagen fue positiva mientras que la de Lasso fue negativa, debido al “pasado” por el que se le había atacaba propagandísticamente desde hace ya varios años, lo que salpicaba aún más sus aspiraciones. Esto, sin lugar a dudas, también influyó en la toma de decisión final de los electores.

Los casos expuestos anteriormente nos conduce a la siguiente pregunta: ¿Acaso los candidatos divertidos tienen más posibilidades en ganar que los aburridos?

[1] Patrick Basler, 2016. Is Barack Obama the funniest president?, The Diamondback.

http://www.dbknews.com/2016/05/03/barack-obama-funny-president-correspondants-dinner/


[2] Women´s Weekly, 2016. 10 Funny Donald Trump Moments From The 2016 US Election Campaign.

8. CNN- Youube, 2016 Trump Gets His Hair Messed Up,


[3] Arroyo, Maria Belen, 2017. LENÍN MORENO, EL HOMBRE QUE DECIDIÓ VOLVER A VIVIR, Vistazo.

Disponible en web:

http://vistazo.com/seccion/elecciones-2017-binomios/binomios/lenin-moreno-el-hombre-que-decidio-volver-vivir


* Una lectura recomendada de más ejemplos de humor político la puedes encontrar en el libro: “El arte del ataque y la defensa con humor político” http://bit.ly/2ClXNLi


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