IMAGEN TRADICIONAL VS PERSONAL BRANDING




Tal parece que los Partidos Políticos no terminan de entender que la población está cansada de viejas fórmulas, sorprendentemente los candidatos más jóvenes siguen copiando estereotipos y no consiguen tocar las mentes ni los corazones del electorado.

Por décadas la construcción de la imagen política se ha limitado a la presentación de personajes que utilizan los mismos tonos de voz, que su retórica es aburrida, que los slogans de campaña no son convincentes y que la selección de candidatos en cada uno de los partidos obedece más al control de grupos o a la herencia de posiciones entre familiares que a una representación fidedigna y socialmente aceptable.

Tradicionalmente hemos visto como los logotipos de los partidos siguen inundando las campañas y los estrategas sufren para poder desmarcar a los buenos candidatos de los errores de sus correligionarios, difícilmente podemos ver a un actor político como eje central de la campaña y al partido exclusivamente como plataforma. En consecuencia se sigue privilegiando la obediencia partidista como sinónimo de supervivencia para muchos.


En consecuencia la sociedad ya no cree en la clase política, en los partidos o en sus actores emergentes; los actos de corrupción , el desvío de recursos y la exhibición de actos de moral relajada que inundan los medios de comunicación y las redes sociales han generado que la sociedad se entere de todo casi en tiempo real produciendo juicios en automático.

Lo que antes se podía controlar con una buena estrategia de comunicación y manejo de medios hoy es casi imposible de eliminar de las redes en esta era digital en donde todo se sabe o se sabrá, difícilmente se pueden seguir utilizando los mismos patrones y estrategias de medios ante una sociedad hiperconectada.

Un gran número de consultores en materia de imagen se les ha contratado para realizar su trabajo en conceptos básicos como: lenguaje verbal y corporal, manejo de protocolo seleccionando vestuario o supervisando las imágenes que deben ser utilizadas en la publicidad de campaña pero el impacto de esta labor debe de ir más allá.

La imagen política es un proceso, pero su fin último no está relacionado en nada con la estética sino con el poder. Y podemos enumerar el poder en varias de sus aristas: poder de persuasión, poder de comunicación, poder de convencimiento y poder político.

Bajo esta premisa, la complicación para posicionar a un aspirante o político de trayectoria en el escenario público hoy por hoy se ha vuelto todo un reto y los sentimientos anti sistémicos pueden ser una pesadilla o una oportunidad para replantear estrategias.

Por ello vale la pena analizar los viejos esquemas, contrastar experiencias, y repensar nuevos procesos para la construcción de la IMAGEN POLíTICA; así en el ámbito de la consultoría surge el PERSONAL BRANDING que ya se ha manejado por muchos años en otros sectores y en este medio tiene seguidores y detractores como en todo. Pero que puede significar una forma diferente de emerger o de consolidarse como figura pública.


La Marca Personal surge desde 1937 cuándo Napoleón Hill escritor estadounidense y gurú de la autoayuda lo pone en el escenario, básicamente lo que promovía era la compensación por servicios personales o la venta de ideas, posteriormente Al Ries y Jack Trout hablaban del posicionamiento personal o de carrera; pero el branding llegó con el boom del Internet y la necesidad de los profesionistas por dar a conocer sus habilidades, así como sus ramas de especialización. Claro que también fue una gran plataforma para los emprendedores que querían mostrar al mundo diversos tipos de servicios o promoverse en el ámbito laboral.

En la actualidad las identidades en línea así como la promoción personal en diversas plataformas es algo a lo que estamos acostumbrados y nos recuerda diariamente que: “SI NO EXISTES EN LAS REDES, NO EXISTES EN LA REALIDAD” y para los políticos esto no es una excepción.

Uno de los fundamentos básicos del personal branding es buscar la autenticidad, reconocer el valor del yo, explorar mediante un auto análisis serio quien eres? que quieres? y como te puedes diferenciar de los demás en base a tus habilidades. Asunto nada fácil en nuestro Sistema de Partidos cuándo sabemos perfectamente que la obediencia paga. Pero después de ver los resultados electorales de este año y de darnos cuenta que nadie tiene asegurado un triunfo electoral, los partidos deberían reevaluar el perfil de cada uno de sus abanderados a las casi 3000 posiciones que estarán en juego en el 2018 en México.

Pocos son los personajes que se logran destacar por que poseen una marca personal única como es el caso de Barack Obama, Justin Trudeau o Vicente Fox que lograron hacerse INEVITABLES en sus partidos, luego elegibles y memorables, lograron resaltar sus estilos de manera auténtica aunque sólo el tiempo dirá qué tan efectivo fue su actuar como gobernantes.

Un personal branding eficiente cuida desde el nacimiento del personaje en los medios digitales, el contenido e impacto de sus publicaciones, que las imágenes utilizadas sean congruentes, cercanas, humanas y que su diseño gráfico sea constante para lograr quedarse en la mente del público objetivo.


El asesoramiento fiscal para transparentar sus bienes y la proveniencia de los recursos son fundamentales. Ya que es uno de los reclamos sociales más sentidos, y que tenemos un mayor número de legislaciones que rigen éste valioso concepto de la transparencia y la rendición de cuentas, así que la marca personal debe regirse por el PRESTIGIO. Pero sobre todo se debe entender que ser una MARCA PROPIA significa presentar a un personaje auténtico y no prefabricado, la publicidad engañosa suele ser contraproducente. Por ello parte del éxito de este método se basa en la honestidad.

Quien quiere destacarse del resto debe tener un media training contundente que evite los discursos aburridos para lograr convertirse en comunicador de emociones, tal como Tony Schwartz lo descubrió hace muchos años en la mancuerna perfecta con Joe Napolitan, él decía que: “LOS MENSAJES POLÍTICOS RECORDADOS NO PROVIENEN DE LOS CONSULTORES POLÍTICOS, PROVIENEN DE LA MENTE DE LOS VOTANTES”. Y para lograrlo se requiere un estudio profundo de las necesidades de la población y un poco de humildad por parte de muchos políticos que creen que saben hablar pero no logran transmitir con emoción y verdadera pasión lo que pretenden hacer.

En el Personal Branding la estética visual se cuida pero no es la parte esencial ; para un personal brander convertir a su cliente en un personaje recordado y elegible es la meta principal, su labor no nada más es aconsejarle qué color de corbata se debe usar para un debate.


Como dato curioso, no todas las marcas personales destacan el virtuosismo y los adjetivos calificativos positivos, existen algunos casos en que la rudeza, la forma de expresión, el sentido de pertenencia, la explotación de una imagen fría y hasta intolerante puede causar un resultado sorprendente. Para muestra, Trump que pudiera ser la antítesis del carisma, posee un estilo, una marca propia desde hace más de 30 años, que no cambió durante la contienda y seguramente no lo cambiaró dure lo que dure en su encargo.

Es necesario decir que la creación de una marca propia es un trabajo intenso y constante que no se puede construir sólo desde las redes sociales en un corto tiempo y que el trabajo de tierra, de contacto, de creación de base social es totalmente indispensable.

En estos momentos lograr DIFERENCIARSE es lo que puede abrir la puerta para que a través de una MARCA PROPIA muchos actores puedan dirigir o redireccionar su IMAGEN POLÍTICA, que su BRANDING les permita sobresalir con una identidad única para lograr ganar una candidatura y posteriormente enfrentar con nuevas herramientas una de las contiendas electorales más difíciles que se avecinan.C&E

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