It’s the communication, stupids



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POR: ALEJANDRA CERECEDO. @alejandraconst


En las elecciones de 1992, Bush era el candidato favorito debido a sus a sus éxitos en política exterior derivados de la Guerra Fría. Ante ese escenario, James Carville, estratega de campaña de Bill Clinton, indicó que para hacer frente a su principal competidor, sus mensajes debían enfocarse en las necesidades más inmediatas de la población, por lo que se dispuso a pegar una serie de carteles en las oficinas, con tres puntos fundamentales; entre ellos: “The economy, stupid”.


Esta frase funcionaría como slogan interno para atacar a Bush, pero al salir a la luz, rápidamente se instaló en la cultura política estadounidense, logrando darle la vuelta a la elección con el a