La caída de Trump.¿El fin de la política de las emociones?

Los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos le dieron la victoria a Biden en su épico duelo contra Trump, hecho que ha llevado a muchos a pensar que tal derrota marca el fin de la llamada política de las emociones.



Por: Ramón Ramón @ramonramon. Entonces, si se habla de una política de las emociones es porque existe una política del análisis, del pensamiento o de lo ideológico. Y quizás estemos más acostumbrados a esa concepción de la política y no nos hayamos percatado de que la realidad que vivimos es totalmente distinta a la concepción tradicional que tenemos del hecho político.

“La obsesión por tejer relatos —en las mentes del público—, para imponerlos como guión a menudo vacío, se ha comido la concepción más clásica de la política, que es la acción ligada a construir realidades —palpables, sobre el terreno—. La táctica que histórica- mente describía a los periodos electorales, al cronificarse la campaña electoral permanente, se come la verdadera estrategia, y lo hace cada vez de forma más acelerada y compulsiva. De ahí que la finalidad de la política, que tradicionalmente había sido enfocada a la gestión del poder, del bien común una vez superadas unas elecciones, pase a convertirse en una carrera electoral constante donde los debates y los juicios que se provocan sean cada vez más superficiales”.

Pero esta superficialidad es tal porque la política así definida no se sostiene en ideas, argumentos y principios sino en emociones que se transmiten en un permanente proceso electoral, en el cual el resultado es la manipulación del elector, o por decirlo de algu