LA POLÍTICA 3.0



Política 2.0 se denomina al uso de los medios sociales en la tecnología política. Sin embargo, mi tesis principal como mercadólogo y estudioso de esta rama es que la política no puede rezagarse con respecto al marketing. Philip Kotler, el principal teórico del marketing, ha sentado las bases del marketing 3.0.

La historia del marketing se resume más o menos así: el marketing 1.0 es la etapa fundacional. La ciencia de la mercadotecnia nace en los lejanos años de la Revolución Industrial. La industrialización propició la aparición de diferentes productos, y como sucedió en diversas ocasiones la oferta superaba a la demanda, por lo tanto, cada producto debía tener una capacidad atractiva de venta. Este fue el modelo del marketing hasta finales de los años 60. El mercadeo centrado en el producto.

Marketing 2.0 se denomina al marketing que se basa en las tecnologías de la información. A través de la información asociada a ordenadores y tecnologías afines, se tomaban decisiones que permitían enfocar el producto a la necesidad del cliente. Fidelización, segmentación, target, empezaron a ser conceptos comunes en el mercadeo de un producto. El uso de la tecnología en la toma de decisiones no es nada nuevo, llevamos en ello desde la décadas de los 70 y 80.

Entonces... ¿Por qué hablamos de marketing 3.0?


Existen cuatro elementos que lo componen: Teléfonos móviles, uso masivo de internet, computadoras y redes sociales. Las empresas vanguardistas están utilizando estas herramientas porque saben que el concepto de consumidores se ha dinamizado. Al consumidor hay que escucharlo con mayor interés y como nunca antes.

Los seres humanos poseen necesidades complejas de satisfacer, esperan de una marca mucho más que el producto. Quieren sentirse identificados con ella. Son los valores y las propuestas de valor de sus productos, lo funcional, lo emocional, lo que atrae al público. Los nuevos consumidores hacen a la marca parte de sus vidas.

El marketing 3.0 se asocia al involucramiento de los clientes con los productos. Por ejemplo, Harley Davidson reúne a sus fans más cercanos con sus ingenieros para desarrollar nuevos modelos de motocicletas.

Las empresas enfocadas en hacer marketing 3.0 asocian su marca con la preservación del medio ambiente y el apoyo a la comunidad.

Los negocios que demuestren un serio compromiso social, a través de acciones a favor de la comunidad, estarán posicionándose como empresas cuyas marcas tendrán el respeto y la admiración general. En este nuevo escenario la empresa que encuentre la mejor forma de llegar a su cliente, triunfará.

Es además, sumamente enriquecedor conocer los 10 mandamientos del marketing 3.0, de acuerdo con Philip Kotler:

Las empresas ancladas en el marketing 3.0 pertenecen a los consumidores. Cuentan con una política de puertas abiertas en las que están listos para escuchar propuestas, iniciativas y comentarios de los clientes externos e internos. Al frente, tienen directores que, además de no tener sueldos exuberantes, están comprometidos con su empresa, y por lo tanto, sus empleados lo están con ellos y su misión.


Hasta este punto del texto es notorio el vínculo del marketing 3.0 con la política; son inseparables. La política debe contar con una estrategia funcional de marketing, esto es algo fundamental.

Conectando la Política con las personas

La música nos marca. Asociamos canciones a personas, lugares, sentimientos o episodios de nuestras vidas. Hay melodías que despreciamos, sin embargo, se quedan instaladas en nuestra memoria. La música sirve para conectar las emociones de los electores con la imagen del candidato. Es un hecho probado. Ahí es donde debemos crear un vínculo con nuestro elector, es el punto donde convergen nuestros gustos con los del político. No se trata de convertir un jingle electoral en el reggaetón más afiebrado. Se trata de convertir la música, el idioma universal, en una melodía que se instale en la mente del público. No sólo de nuestros votantes, sino del público en general.

No quiero hacer hincapié en la importancia del jingle en la campaña electoral, sino en los sitios, elementos, herramientas para ir a buscar al ciudadano y convencerlo de que somos la mejor solución. Por ello, estoy convencido que el nuevo sitio de convergencia es el internet y toda la tecnología derivada de los medios digitales.


La Política 3.0 no es el futuro es AHORA

Crear una buena imagen del candidato, que sea convincente y transmita integridad, es el mayor desafío de los consultores políticos. Generar una marca personal sólida que proyecte transparencia es la principal tarea de los asesores de imagen.

Sin embargo, la meta principal de los que hacemos política digital no es crear correos personalizados, estrategias de movilidad celular, blogs o websites del candidato, plataformas de apoyo a la campaña, posicionamiento del político en redes sociales o el uso adecuado de su imagen en internet. Como expertos en la materia, debemos crear esa convergencia de nuestro candidato en redes sociales con el público en general, lo cual se traduce en votos, admiración, simpatía, apoyo, voluntariado y activismo.


Para ello debemos transmitir, persuadir y comunicar, pero lo más importante, convencer, a través de valores universales como la confianza, la alegría, el respeto. Estos valores se crean a través de experiencias, es decir, el fin último del especialista en política digital es generar experiencias en el usuario, que ayuden al político a acercarse al votante y con ello ganarse su confianza que se traducirá en votos.

Los pioneros en esta nueva herramienta de la tecnología política, debemos darle a conocer al candidato con estadísticas, datos y hechos, que actualmente es impensable planificar una campaña electoral, donde el internet y las redes sociales estén ausentes, porque (unir con coma) es allí donde más de la mitad de la población mundial está convergiendo en este preciso momento.

El político comprenderá que gracias a las tecnologías digitales ahorrará recursos, tendrá un mejor acercamiento con la ciudadanía y legitimará sus acciones políticas. Es importante hacer de su conocimiento que estas tecnologías deben ser usadas de manera profesional, con conocimientos, amor por los detalles y disciplina.

“Los políticos que dicen internamente que el público

realmente no cuenta, no suelen durar mucho”.

Gene Ulm

Llegar al nuevo votante es una tarea muy compleja, ¿cómo me comunico con él?, ¿cómo le hago llegar mi programa electoral?, ¿qué le preocupa realmente? Pero a fin de cuentas, para eso son las campañas electorales, para utilizar todo el peso de la tecnología a favor del político. Con esta ayuda extra, podremos identificar a ese nuevo votante y sus nuevos hábitos, reflejados en su estilo de vida.

Por otro lado, nunca lograremos acertar en una buena campaña digital, si no contamos con los mínimos conocimientos de buenas prácticas online.

El político que sea capaz de comprender que la tecnología digital dejó de ser el futuro para convertirse en el presente, obtendrá la ventaja que le permita ganar batallas electorales.

Recuerda que la publicidad tradicional es la incapacidad de generar buenas ideas en medios digitales.

¿Qué es la política 3.0?

“Política” es el término habitual para referirse a la esfera de acción de los responsables de administrar el destino de un país. La opinión que nos forjamos sobre ella suele ser vaga y simplista, además, existen tantas de definiciones como críticos de la misma.

En la introducción comentábamos de manera indirecta que la política 3.0 equivale al término de marketing 3.0. Conceptualmente hablando, la política 3.0 integra todos los canales de comunicación digital para brindar una experiencia de marca que agregue valor a nuestros electores y con ello ganarnos su simpatía, cariño y confianza, en otras palabras: su voto.


Esta forma de ver la política no implica que en todos los medios digitales se repitan los mismos mensajes, sino que el mensaje central se refuerce con el estilo propio en cada una de las plataformas.

Si definimos desde un comienzo nuestro posicionamiento como marca electoral, debemos recordar que todo comunica, por lo tanto, debemos transmitir en diferentes formatos (Facebook, Twitter, Youtube) lo que queremos que la gente perciba de nosotros.

La política 3.0 no deja de lado los recursos tradicionales del marketing, sino más bien los integra y los actualiza, por medio del marketing digital.

La investigación de mercado es esencial en su aplicación. Como dijimos anteriormente, estamos ante consumidores complejos y debemos conocerlos a fondo para llegar a su corazón.

La política 3.0 está íntimamente relacionada al uso de los medios sociales, internet y las nuevas tecnologías. No es el único medio para ganar una elección, pero ha llegado la hora de integrar los canales de comunicación tradicionales con los digitales.

El marketing digital político no es un apéndice o un acápite de la campaña electoral, forma parte de la estrategia misma y debe ser considerado en todo momento; siempre usándolo de manera profesional.

Millennials

Un claro ejemplo de entender a las nuevas generaciones que se integran al mercado electoral son los millennials. La definición de esta generación nos ayudará a posicionar nuestro mensaje. Así como los millennials hay un sinnúmero de tribus urbanas que claman por ser escuchadas y comprendidas.

Hace tiempo leía una descripción de los “millennials” que merece la pena ser reproducida:

Las características de los millennials varían según la región y sus condiciones socio-económicas, pero por lo general, se les caracteriza por el uso masivo de las redes sociales y su ‘familiarización’ innata con la comunicación, los medios y la tecnología digital.

A diferencia de las generaciones anteriores, los millennials están más enfocados en sacar el mayor provecho al presente, en vivir de sus pasiones y buscar la felicidad en todos sus actos. Requieren estar conectados con sus amigos, por eso usan frecuentemente las redes sociales.

Tienen confianza en sí mismos, están conectados con el mundo y abiertos al cambio, saben que evolucionar es la clave para sobrevivir. Pero lo que los mueve es la pasión. Les preocupa su imagen y formar parte de algo que cambie el mundo.

Los millennials quieren control sobre su trabajo y su vida personal. Están conectados gracias a las nuevas tecnologías. En 2025, los millennials representarán más del 75% de la mano de obra mundial. Dicho en otros términos esta generación nacida por el año 1982, en su mayoría nativos digitales, son los que decidirán elecciones en los principales focos urbanos en los siguientes años.


El uso de la comunicación

Para llegar al segmento juvenil debemos ser conscientes que las actuales generaciones tienden a ser “tecnológico-dependientes” y sus hábitos han cambiado en relación a nuestros padres; les encanta estar “conectados”. Más que para llamar o mandar e-mails, los jóvenes están usando redes sociales como WhatsApp para comunicarse de manera inmediata. Es por ello que más adelante hablaremos de la movilidad celular como herramienta de comunicación.

Los jóvenes están cada vez más informados, pues tienen acceso a fuentes que antes de la era de internet, eran casi imposibles de acceder. Además, prefieren leer los textos en pantalla. El periódico u otros medios impresos poco a poco van en declive.

Los segmentos más informados de la sociedad son más selectivos, evitan los noticieros que mezclan tragedias, crímenes, dramas, y se vuelcan hacia la información especializada, algunos ejemplos de las fuentes por medio de las cuales obtienen información son Bloomberg para economía, TMZ para farándula, CNN digital para información en general.

El político o su partido siempre deben priorizar la comunicación inmediata, usar WhatsApp, es mucho mejor que enviar un e-mail. Tienes el control de saber, si la persona a la que enviaste el mensaje, está conectado y leyó tu mensaje. Las tasas de apertura de emailing cada vez descienden, pese a eso, sigue siendo una herramienta muy útil y valiosa.

El e-mail debe ser usado sólo como un medio informativo para temas que no revistan mayor interés para el grupo en su conjunto. Pero, la inmediatez se debe transmitir en las redes sociales. La tendencia es que Twitter dentro de poco desplace a Google como fuente de búsqueda de información especializada.

Marketing Político 3.0 es marketing político en tiempo real. Es utilizar de excusa las redes sociales para dialogar con el ciudadano. Es sinónimo de monitoreo 24/7. El marketing político 3.0 nos ayuda a conocer lo que el ciudadano piensa y nos motiva a que nuestra comunicación sea consecuente. Nos ayuda a diagnosticar cómo se siente la población. Recuerda, la clave está en escuchar. C&E

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