1024X160PONTE-VIVO_LAVADO.jpg

El lado femenino de la comunicación política, la otra mitad de la democracia



Los desafíos y avances de las mujeres en la esfera política, de voz de las comunicadoras que la protagonizan


Por Yassin Radilla @YassinRadilla. Aunque creamos que la política siempre ha sido así, no hay que olvidar que la historia del voto femenino no es tan vieja. Los logros sobre inclusión femenina en las decisiones democráticas son relativamente recientes, pese al largo recorrido que han caminado las mujeres para que sus derechos políticos sean reconocidos. Algunas desde el activismo feminista, otras con su trabajo, juntas han logrado dar pasos importantes, pero la meta aún es lejana.


El reconocimiento del voto femenino en México sucedió recién en 1947 y a casi 68 años de ese hecho está por acontecer una de las elecciones más numerosas y con mayor participación femenina. En Campaings & Elections (C&E) compartimos los perfiles de algunas de las mujeres más influyentes en la comunicación política en español.


Entrevistamos a tres de ellas: Ana Lucía Herrera, Aureola del Sol Castillo y Yessica de Lamadrid. Consultoras propositivas y talentosas que comparten su trayectoria, su opinión sobre los avances y pendientes en equidad de género, y hasta su visión sobre la tensión precampaña que ya emociona a la opinión pública en México.


Las tres apuntaron que la toma de decisiones es un factor clave que las diferencian de sus colegas varones ¿Se imaginan cómo sería vivir en un país donde las decisiones sean tomadas por mujeres y hombres por igual? De mano de sus experiencias y comentan podemos dilucidar ese próximo escenario.


Gisela Rubach

Debíamos iniciar con ella. La maestra de la comunicación política en México es la primera mujer en ingresar al salón de la fama del Reed Latino, por sus más de 300 campañas, según nuestro último conteo, y el acompañamiento a 20 gobiernos de América Latina.


Además de ser conocida por su influencia y capacidades, destaca por ser pionera en incursionar en un entorno tradicionalmente dominado por hombres, el marketing político, desde antes de que este concepto se popularizara en nuestro país como una moda, y que pronto se convirtió en una herramienta insustituible para la clase política y gobernante.


Ha estado en campaña desde 1983, pero descubrió que sería estratega tres años después, en la Sierra de Zongolica, de su natal Veracruz, cuando en un acto de campaña fue interceptada por uno de sus profesores del ITAM, quien le preguntó cuánto cobraba por pasarle fichas a Fernando Gutiérrez Barrios, en ese entonces candidato a gobernador. Vaya sorpresa se llevó la joven al saber que se podía ganar dinero por pasar tarjetas.


La directora de Consultores y Marketing Político, en entrevista para C&E (2017), señaló que la educación, el carácter y la determinación le han permitido incursionar “en un mundo de hombres” como estratega general, que tiene que ver con todo: tierra, aire, redes sociales... absolutamente todo. Hoy en día es muy difícil encontrar a un estratega que reúna las capacidades de todas las áreas.


Gisela Rubach. Foto C&E México

Sin embargo, ha destacado como coordinadora de tierra. Con ese papel, fue parte del tridente que hizo ganar al actual gobernador del Estado de México, en una de las elecciones más cerradas de la democracia mexicana contemporánea, la cual diversificó su oferta política y con ello las preferencias del electorado, al punto que el PRI casi pierde su gran bastión.


Además, el diplomado que ha dirigido desde hace más de 20 años es el primero en el mundo en marketing político. Por éste han pasado generaciones de consultoras y consultores que han dado forma a la política contemporánea en español. Ha visto la evolución de ésta, la profesión de las tarjetas.


“Estamos en una dinámica en la que cada día ocurre algo determinante para el éxito o el fracaso. A pesar de que las redes sociales han llegado para modificar lo que sabemos de la disciplina, en México las elecciones se ganan en tierra y con votos, no en los entornos digitales”, comentó en aquella ocasión Gisela Rubach, quien amenazó con estar siempre y cuando dé resultados.



Ana Lucía Herrera

Joven pero decidida a impactar en la sociedad a través de su gusto y pasión por la comunicación política, Ana Lucía Herrera ha superado el escepticismo que se tiene de la capacidad de la mujer y las personas jóvenes, probándose incluso así misma que lo que ella cree que la hace mujer es justo lo que le ha permitido avanzar en el competitivo gremio, como una consultora con alto potencial.


“Necesitamos un perfil, exactamente como el tuyo, pero en hombre”: Ana Lucía Herrera

Inició en la comunicación política universitaria; continuó en la comunicación política empresarial, ámbitos que recuerdan la diversidad de la profesión y la resiliencia que se necesita para gestionarla. En entrevista para esta edición de C&E, recordó su paso por la COPARMEX, cuando coordinó la estrategia de redes sociales, y su posterior llegada a una campaña en Zacatecas, cuyo equipo estaba integrado en su mayoría por hombres mucho más adultos que ella.


“La primera campaña sí fue complicada. Porque yo era una niña fresita que iba a decir qué hacer a un grupo de hombres de 40 a 45 años, que llevan toda su vida en la grilla. La verdad es que, al principio, no me dejaban. Me decían ‘necesitamos tu perfil, exactamente tú, pero en hombre’ ¿Cuál es la diferencia? Me decían que era porque no querían involucrarme en escándalos”.


Ana Lucía Herrera

“Lo que decían de mí era misa. No iba a abandonar un proyecto, en una campaña, a los 26 años, nada más por lo que iba a decir de mí. Desde la integración de los equipos, ya hay filtro. Yo entiendo que me quieran cuidar, pero la cosa no va por ahí. Yo quería que me vieran con la autoridad y el carácter de decir: ‘a ver, yo puedo, yo lo voy a hacer”.


Su desempeño le permitió pasar de la coordinación de comunicación, a liderar también la estrategia de tierra, y después toda la campaña. “Fue un proceso donde me tocó ir escalando y el grupo interno del partido claramente eso no le gustaba. Y no nada más el hecho de que yo fuera externa, sino porque era mujer”. El candidato veía en ella las fortalezas para tenerle confianza, en cambio, muchas personas sólo a una chavita junto al candidato soltero.


“Siendo tan joven, sí me pegó. Me comencé a dar cuenta de que comencé a adoptar muchas conductas de hombre, porque si no, no iba a ser competencia y no me iban a tomar en serio. Comienzas a hablar, pensar y decidir de otra manera”, recordó Herrera, quien combinaba estas reflexiones con los conflictos internos muy comunes en los equipos, y tan innecesarios.


Tras poner las cartas sobre la mesa, decidió regresar a sus bases, “porque todo aquello que me hace mujer, fue la razón principal por la que me eligieron para todos esos puestos. Muchas cosas que me hacen diferente. Al fin de cuentas estoy metiéndome en un mundo caótico con hombres que traen muchas intenciones e intereses personales y van a buscar de alguna manera tumbarte”.


Pese a todo, ve su presente con un aire diferente. Aunque perdió su última campaña para la rectoría de una universidad, la comunicación generó interés y la candidata ahora fue convocada por un partido para la elección de 2021. Espera que sea ella la futura contendiente. La estratega general es también una mujer. Participa en otros dos proyectos en los que el sector femenino tiene un papel relevante para la toma de decisiones.


Desde la agencia digital que dirige, Thot Boutique, comentó que su papel será impulsar liderazgos que trabajen en pro de la mujer, desde el ámbito público. Son los perfiles con los que suele trabajar, más allá de ganar por ganar.


“Vemos todos los días feminicidios, pero no vemos el momento en el que atrapan a los responsables, ni que se haga justicia por ellas. Debemos trabajar la política para nosotras mismas y las mujeres de allá afuera que nos necesitan Las mujeres, con nuestra creatividad y formas de pensar, tan fuera de lo común, lograremos una revolución importante. Sin duda, es el tiempo de las mujeres,”, concluyó.


Alejandra Sota

Gracias a su estricto apego a la técnica aplicada en la comunicación política, según dijo en una entrevista de 2017 para C&E, Alejandra Sota ha contribuido al éxito electoral de varios candidatos. Su trabajo le permitió convertirse ese año en la primera mujer en recibir el Reed Latino en su categoría Consultor del Año, categoría que en ese entonces incluyó cuatro perfiles más, todos masculinos, y que ahora debería nombrarse distinto.


“Es un honor, pero al mismo tiempo implica un compromiso, porque debemos impulsar a más mujeres en el ámbito de la consultoría política, en la toma de decisiones. Casi siempre soy la única mujer en los cuartos de guerra de las campañas y me gustaría que esa realidad cambiara”, comentó tras haber recibido dicho galardón.