Laura Esquivel. Secretaria Nacional de Promoción Política a la Mujer, Comité Ejecutivo Nacional PAN


C&E. Para Laura Esquivel, ser la secretaria nacional de Promoción Política de la Mujer del CEN del PAN es el trabajo que más ha disfrutado, pues, así como asegura para Campaigns & Elections en una entrevista sobre el poder femenino en la política mexicana, cada acción tiene una repercusión positiva en una o muchas mujeres dentro del partido y fuera de él. Quien fuera la primera mujer en ocupar la jefatura de oficina de Acción Nacional espera que, una vez que mire atrás para calificar cada uno de sus encargos, nazca en ella “el orgullo de haber trabajado día a día para dejar un mejor país para todas las niñas y mujeres que vienen detrás de nosotras”.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia política?

Nací en Puruándiro, Michoacán, donde las oportunidades son escasas y la pobreza invade la vida de la mayoría de sus habitantes. Cuando estaba en el proceso de decidir qué estudiar, opté por ser abogada con la firme intención de buscar la justicia. Mi intención era trabajar en algún espacio que me permitiera incidir en las normas y políticas públicas que rigen al país y para mi fortuna comencé a trabajar en Acción Nacional.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

En el 2006 en un mitin en Puruándiro, conocí a mi presidente nacional Marko Cortés. Escuché sus ideas y propuestas y desde ese día me integré a su campaña.


¿Quién es tu inspiración?

Todas las mujeres, admiro y respeto particularmente a aquellas que su historia de vida no ha sido fácil y que tienen la fortaleza de seguir adelante venciendo cualquier adversidad, las que en su día a día se ocupan de las tareas de la casa, de estudiar, trabajar, cuidar a sus hijas e hijos, a sus abuelos y de aquellas que además de todas estas responsabilidades a su cargo, son violentadas.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa

En política, como en muchos otros ámbitos, creo que una de las mayores dificultades es romper las barreras. En lo personal, he sido la primera jefa de oficina del PAN nacional y la más joven en mi actual puesto, lo cual me llena de satisfacción y me impulsa a mostrar que las mujeres no solo somos capaces en todos los ámbitos, sino que tenemos una visión diferente de hacer política.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

No, afortunadamente nunca.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

En la secretaría mi equipo está compuesto solo por mujeres y ha sido muy fácil, sin embargo, para mi el mejor equipo es el que está integrado por hombres y mujeres responsables y comprometidas con una causa. La visión de los dos es fundamental y da resultados excelentes.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Siempre. Hace años conté con el apoyo de mi papá cuando decidí irme a estudiar fuera de mi ciudad y hasta la fecha cuento siempre con él. En mi trayectoria laboral, mis jefes hombres siempre me han apoyado y gracias a eso he cumplido muchos de mis objetivos. Actualmente, mi esposo es mi mayor impulsor en todo lo que me propongo emprender.



¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Existe una famosa frase: “Si una mujer entra a la política, la mujer cambia, pero sí muchas mujeres entran a la política, cambia la política”. Las mujeres somos líderes promotoras de grandes cambios. Tener a más mujeres en el poder no solo es importante, sino necesario, porque pensamos distinto y tenemos una visión diferente para actuar y resolver los problemas.


Con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

La inclusión de las mujeres en estos espacios por sí misma representa un cambio y una evolución. Es un primer y gran paso, pero aún falta camino. Para que esto se vea reflejado, es necesario conocer la situación y las necesidades de todas las mujeres, implementar acciones y evaluarlas. La cuota de género no es la última ni la única solución para nuestro bienestar. La paridad de género debe ser acompañada de una toma de decisiones con perspectiva de género de hombres y mujeres, todas y todos somos responsables. Pienso que en México el feminismo ya no debe ser vanguardia, sino un sentido común mayoritario que beneficie a todas y cada una de las mujeres.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México en relación con AL y el mundo?

En México se han dado algunos avances importantes pero aislados, falta un largo camino por recorrer. Si observamos de manera amplia y global la desigualdad, podemos afirmar que en nuestro país estamos muy atrasados en promover, respetar, dignificar, salvaguardar y garantizar los derechos de las mujeres. Tenemos a un presidente de la república muy lejos de entender y simpatizar con la lucha de las mujeres, un presidente polarizador y satanizador de las demandas feministas, aún cuando diariamente once familias lloran y sufren porque su hija, madre, o amiga, fue asesinada.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

Sin duda hay un rezago sumamente preocupante en garantizar la vida y libertad de las mujeres en nuestro país. México debe frenar de golpe la ola de feminicidios. Las mujeres debemos poder salir sin miedo a las calles con la seguridad de que cuando nos despedimos de nuestros padres, hijas, esposo, amigas, no será la última vez que nos veamos. Si no tenemos garantizado nuestro derecho a la vida, ninguno de nuestros sueños será posible.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Hombres y mujeres debemos lograr lo que en tantos países del mundo es normal: Vivir. No podemos seguir adelante si todos los días nos faltan 11 mujeres y no pasa nada. Debemos lograr un país en donde podamos vivir seguras y en paz, es muy grave lo que le sucede, tan solo en 2021 se registraron más de 900 feminicidios y 2 mil 540 homicidios dolosos contra mujeres, ha sido el año más violento desde 2015 cuando se inició su registro. Las mujeres necesitamos consolidar muchos derechos, pero ninguno de estos toma tanta relevancia como el hecho de garantizar que, si salimos, regresaremos con vida a nuestros hogares. Pero es fundamental entender que esto no es nuestra responsabilidad únicamente. La tarea de eliminar la violencia de género debe ser de hombres y mujeres, y es desde la casa, en la iniciativa privada, en el gobierno y en la política nacional e internacional.



¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política?

No solo podemos, debemos. Existe una corresponsabilidad por terminar con la discriminación y la desigualdad de género. Es un error que se piense que solo las mujeres debemos llevar esa lucha. Debemos ser todas y todos, ya que pensamos diferente y en esa diferencia, buscamos más soluciones y construimos mejores resultados.


¿Estamos listos para nuestra primera presidenta de México?

Por supuesto que estamos listas. Hoy es nuestro tiempo, hay muchas mujeres preparadas, con experiencia y con una gran visión de lo que necesita este país. La resistencia será inevitable, pero es solo cuestión de tiempo. En lugar de preguntarnos si estamos o no listas y listos, debemos cuestionar qué esfuerzos políticos estamos haciendo para lograr establecer una cultura que prioriza la transversalización de la perspectiva de género en la toma de decisiones políticas a nivel federal que vaya de la mano con una representación y un liderazgo femenino.


¿Qué características debe tener esa mujer?

Las características que definen a las mujeres mexicanas: trabajadora, honesta, inteligente, incansable, incorruptible y con un gran amor por este país.


¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Un México donde seamos libres de ir, hacer y vestirnos como queramos sin que eso pueda ser una razón para que nos maten. Un México donde todas las mujeres que salen de sus casas regresen vivas.


Concretamente, ¿cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana?

Debo confesar que este trabajo es el que más he disfrutado, ya que cada acción que emprendemos tiene una repercusión positiva en una o muchas mujeres dentro de mi partido, pero también fuera de él con la ayuda de nuestra gobernadora, diputadas, alcaldesas, regidoras, sindicas, líderes sociales, organizaciones de sociedad civil y amigas de lucha. Estoy segura que al terminar este gran encargo, miraré atrás y me iré con el orgullo de haber trabajado día a día para dejar un mejor país para todas las niñas y mujeres que vienen detrás de nosotras. Desde la secretaría trabajamos para visibilizar y exigir un alto a la violencia de género, particularmente a la más grave, el feminicidio.


#100MujeresdePoder