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LIÉBANO SÁENZ El HOMBRE DETRÁS DEL SALÓN DE LA FAMA REED LATINO 2015



Entrevista publicada en Diciembre 2015 por C&E en español


No le agradan mucho las cámaras, tampoco gusta mucho frecuentar restaurantes de moda para atraer la atención, tan comunes en el medio en el que se desarrolla. Dice le gusta así, el bajo perfil. Pero se asume como un hombre que siempre ha buscado el éxito y lo ha sabido encontrar, con una fórmula que parece simple pero requiere disciplina: arduo trabajo, honestidad, renovación constante y estar rodeado de personas inteligentes.


Todo eso y más, llevó al Salón de la Fama de los Reed Latino Awards a Liébano Sáenz Ortiz. Es un optimista. Y no lo esconde. Lo emociona, según cuenta, el hecho mismo de despertar por las mañanas y asegurarse de que la humanidad se encuentra en su mejor momento. Para perfeccionar las cosas que hacen falta, no titubea en decirlo, es necesario aprender de los jóvenes, esta generación de la que está convencido es profundamente generosa.


Se entusiasma cuando habla de la empresa que preside: Gabinete de Comunicación Estratégica. Lo mismo que se estremece cuando habla de su nación y de amigos entrañables, como Luis Donaldo Colosio Murrieta. En esta entrevista, el hombre que lleva años tras bambalinas del escenario político nacional también se confiesa: algún día aspiró a ser gobernador de su natal Chihuahua, pero no duda cuando asegura que su empresa tiene el éxito que tiene gracias a que hace lo que le gusta y por ello no titubeó cuando tuvo que cambiar de rumbo.


Este es un acercamiento al único mexicano en el Salón de la Fama de los Reed Latino, el más grande premio al que puede aspirar cualquier consultor político de Iberoamérica.


-¿Cuál es la filosofía de vida Liébano Sáenz?


-Mi concepto de la vida está fincado en el trabajo, el orden, la responsabilidad, el cumplimiento de las normas de vida, escritas y no escritas, y el respeto hacia todos los demás. Siempre he pensado que el que duerme conmigo soy yo y me gusta dormir con paz y tranquilidad y para eso, tengo que llevar una vida con orden, en paz y armonía, que la gente no se sienta defraudada con el trato que tiene tanto conmigo como con la empresa en general. Esta empresa es una empresa donde hay gente de mucha valía, sobre todo jóvenes; nosotros contratamos gente con base no al currículum vitae y su trayectoria sino con base al talento que demuestran y luego les imbuimos una ética profesional y un estilo de acercarse a la gente con humildad y respeto, con reconocimiento a la condición de iguales y eso genera una paz espiritual que permite ver siempre con seguridad y tranquilidad a los demás seres humanos.


-Me decía que le gusta dormir tranquilo, en paz, pero ¿qué es aquello en lo primero que piensa al despertarse en un día normal?


-La vida por sí misma es un milagro, me emociona saber que amanecí y eso desde niño me maravillaba: saber que cada día tengo frente a mí un nuevo reto. Todavía hoy, me mantiene muy emocionado el valor de la vida, el saber que tengo la oportunidad de crear, de hacer cosas, de servir a los demás y de construir futuro, futuro para mí, para GCE, para mis colaboradores y para sus familias. Eso es algo que me emociona desde el momento en que despierto.


-Campaigns & Elections es leída por muchos jóvenes que se inician en la consultoría política y la comunicación de gobierno, ellos lo ven como referente y gustarían saber ¿cómo se forja una trayectoria como la suya, cómo comenzó en esto?


-Pues a base de trabajo y de compromiso, de ser fiel a mí mismo y a lo que creo; nunca he asumido imposturas. Siempre me da paz que a los tres minutos de colaborar conmigo, la gente sabe con quién está tratando, y sabe que va a ser tratado a lo largo de la relación, que durará toda la vida, en una condición de respeto y de iguales. Estoy seguro que los jóvenes que se inician en estas actividades leen la revista, y los que aún no la leen deberían hacerlo. Esta generación convive más que ninguna otra con la información y con la instantaneidad con la que ésta se transmite a través de las redes sociales, de las noticias en los periódicos, en la radio y en la televisión. Es una generación que no se explicará en el futuro sin los avances tecnológicos de nuestros días, modernidad a la que los jóvenes se adaptan muy rápido. Creo sin temor a equivocarme, que estamos viviendo la mejor etapa de la humanidad en este momento y a mí me emociona mucho pensar que los jóvenes están analizando el presente y viendo al futuro. No están entrampados en el pasado, y están buscando nuevas formas, dándose cuenta que los instrumento y los paradigmas del pasado no funcionan ahora. En ese sentido, creo que más que ellos aprender de nosotros, nosotros tenemos que aprender de ellos porque lo que nos funcionaba a nosotros ya no está dando resultados.


La gente está desencantada con los partidos, la gente no se siente representada con los políticos. La sociedad está desilusionada de las expectativas que tenía de la democracia, y si uno analiza el discurso y el mensaje de la gente de mi generación, se da cuenta que son muchos de mis contemporáneos quienes no están entendiendo que estos jóvenes están viendo otro mundo y que nosotros tenemos que aprender de ellos, no ellos de nosotros.


Claro, el pasado es un referente siempre, pero más que nada para no cometer los mismos errores de las generaciones anteriores. La verdad es que todo cambió y cambió para bien, nada más que la sociedad siempre va delante de sus líderes políticos y necesitamos que los jóvenes participen, entregando su aporte para transformar lo que tienen. Porque ellos entienden mejor que los que somos de otras generaciones, el proceso que está ocurriendo en estos momentos en la sociedad.


Los medios tradicionales como la televisión están en crisis, pero no están acabados; esto es muy importante entenderlo, están en crisis porque se tienen que transformar. Hoy buena parte del mundo se comunica a través de las redes sociales en tiempo real, en una forma horizontal y con interactividad, eso lo tenemos que aprender de los jóvenes, son ellos los que nos lo pueden enseñar, y debemos tener la voluntad de apreciar e impulsar lo que ellos están aportando en el proceso democrático y en la relación social.


Además, las nuevas generaciones son mucho menos mezquinas que la generación a la que pertenezco, son participativos y generosos entre ellos, y con los demás. Nosotros éramos más cerrados y quizá por eso mismo, casi nada de lo que hoy se requiere lo estamos entendiendo.


Yo aprendo de los jóvenes siempre que puedo, me gusta, como le gusta a ellos, el tiempo que estoy viviendo. Decía hace un momento que, sin ignorar dificultades y problemas, estamos viviendo el mejor momento en la historia de la humanidad, las cifras lo muestran: ha aumentado la calidad de vida y el tiempo de vida que tiene hoy el ser humano, las posibilidades de salud son mucho mejores que en otras épocas. Hay muchos pobres en el mundo, sí, pero tienen muchas más oportunidades que la que tuvieron los pobres de hace cincuenta, 100 ó 200 años y hoy nos subimos en un avión, vamos como en una sala en el aire, y en dos horas estamos desplazándonos desde la frontera del país al centro de la república. Eso es un viaje que hace 100 años era impensable en las condiciones que se da; hoy la medicina resuelve muchos de los problemas y está avanzando a una velocidad enorme como para decir que el futuro es muy promisorio, mucho más de lo que se ha vivido hasta ahora.


En términos políticos, la democracia y las libertades de que ahora gozamos cada vez más, son el paradigma de la modernidad que todos estamos obligados a preservar, proteger y promover, y en esa tarea, la primera fila de esa lucha, la encabezan los jóvenes.


-Hablemos sobre su ingreso al Salón de la Fama, eso es resultado de su talento, hay muchos casos de artistas, políticos o empresarios que ingresan a la actividad que realizan de una manera algo fortuita y alcanzan el éxito ¿cómo ingresó usted a esta actividad?


-Primero que nada estoy muy emocionado con haber recibido esa prestigiosa mención, porque es el reconocimiento a la convergencia de trayectorias de muchos con los que me crucé en el camino de mi vida profesional y personal; no es nada más Liébano Sáenz. Son personajes muy valiosos de los que tomé grandes ejemplos como son el amor al trabajo, al respeto a los demás y a la responsabilidad.


También me siento muy orgulloso de ver los nombres de quienes han ingresado al Salón de la Fama porque cada uno de ellos tiene una justificación profesional y de resultados que nadie la cuestiona que esté ahí, y a algunos de ellos los conozco y los admiro. Muchos son hombres que se dedican a esta actividad y que lo han hecho con mucho éxito porque son profesionales de primera y porque hacen todo con un enfoque muy científico, y por otro lado, ser el primer mexicano que obtiene este reconocimiento es una satisfacción que he compartido con mis compañeros de trabajo, pero también con las personas al lado de quienes me formé, porque a ellos es a los que les debo muchísimo, lo mismo hombres que ya no están con nosotros como Luis Donaldo Colosio o como Carlos Castillo Peraza, que personas que han caminado conmigo no nada más en la amistad y en la responsabilidad del quehacer público, sino en proyectos conjuntos, como Federico Berrueto, que creyó en este proyecto y ha puesto su mejor empeño, y al final, son los resultados que hemos alcanzado los que finalmente me han puesto en el escenario. Tengo que reconocer que mucho de lo que yo hago tiene que ver con el talento de Federico y de muchos jóvenes que trabajan en Gabinete.




Por todo ello, para mí fue muy grato estar nominado con otros dos talentosos profesionales de la consultoría política y estoy muy reconocido con la revista porque voltearon a ver a alguien que en realidad, como dice Ortega y Gasset, es resultado de su forma de ser en la vida y de la circunstancia de haber estado junto a grandes mexicanos, y de tener un gran equipo de amigos y de colaboradores. No me he propuesto en la vida andar obteniendo premios, pero quiero decirles que fue una gran satisfacción y algo muy emocionante para mí y los míos. Nunca he hecho nada que no me guste, cada vez que he iniciado algo es porque me gusta y lo disfruto. La política me ha gustado tanto en la academia como en la práctica. Tengo unos estudios de ciencias políticas, estudié derecho inicialmente pero después estudié ciencias políticas y desde muy joven me atraía el tema de la democracia, el tema de la competencia política. Cuando yo era un estudiante, México tenía un partido hegemónico y era un sistema que técnicamente se conoce como un sistema autoritario, pero como soy de un estado del norte y volteaba a ver cómo eran las elecciones del norte, mi curiosidad me llevó a ver cómo eran las elecciones en otros países, y siempre me interesó el tema de competencia política y cuando estuve en una posición de protestad donde podía opinar, y podían volverse políticas públicas mis ideales, hice mi aporte.


Nunca he hecho nada que no me guste, cada vez qu