Marina Vitela. Destacada Política Duranguense.


C&E. Ha sido legisladora local, federal, regidora, funcionaria y presidenta municipal de Gómez Palacio. Marina Vitela comenta en entrevista para Campaigns & Elections cuál ha sido la motivación para mantener con firmeza su vocación de ayudar a quienes lo necesitan, durante toda su trayectoria como mujer de política. En la conversación sobre el poder femenino en México, la Coordinadora de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Durango celebra los pasos dados en los últimos años en materia de género, pero reconoce los pendientes. A continuación su reflexión al respecto.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Desde niña mis padres me enseñaron el valor del trabajo, la responsabilidad y el respeto a los demás; en la vida me he forjado con el ejemplo del esfuerzo. Mi profesión en Enfermería me permitió estar siempre cercana a la gente; a quien necesita de alguna ayuda, porque no existe mejor recompensa que ver la transformación de los seres humanos. Soy una mujer que siempre he dedicado gran parte de mi vida a servir a los demás, eso me llena, eso me mueve y aquí sigo, luchando por un objetivo, ahora con una responsabilidad más grande donde estoy entregando todas mis fuerzas y mi corazón para que a Durango le vaya bien.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Desde joven me formé en la política activa y de mucha gestión social, a través de la vida sindical, que me llevó a servir a los demás, en especial a las mujeres y a las familias más desprotegidas. He sido legisladora local, federal, regidora, funcionaria y presidenta municipal de Gómez Palacio.


¿Quién es tu inspiración?

Mi inspiración es Durango y su gente. Ese Durango que busca, quiere y sueña con un cambio verdadero. Que requiere una transformación que lleve beneficios a todas las familias duranguenses, en todas las regiones del estado, con una visión de inclusión, apoyo, honestidad y especialmente un trabajo solidario con los más desprotegidos.





¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto, positiva o negativa.

El instinto de supervivencia y el sentido común es lo que me ha ayudado a orientar mis esfuerzos en la vida para superarme. Me considero una mujer sin barreras, cuyas metas, triunfos y peldaños los he alcanzado a través de luchar sin descanso. Mi vida está llena de desafíos que, hasta hoy, son mis más grandes aprendizajes. Para estudiar hubo muchísimos días que me iba a pie, caminaba más de una hora, para llegar a la escuela; incluso, recorría callejones oscuros, de noche y sola. Todo ello, hoy, se convierte en mis más grandes herramientas para no darme por vencida en nada y por nada. Hubo momentos en los que me tocó analizar, revisar y discutir temas de gran relevancia para el país con caballeros, y, por supuesto que con argumentos defendimos nuestras posturas.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Como enfermera no la sufrí, porque en la enfermería es más común que haya más mujeres que hombres desempeñando esa actividad profesional; por ello, no existe discriminación hacia las mujeres en ese gremio. Sin embargo, en la política es más común que las mujeres vivamos la discriminación, ya que son espacios que hasta hace muy poco tiempo era exclusivo de los hombres, por supuesto, que como mujer, sufrí discriminación como muchas otras mujeres en la política; sin embargo, eso no me ha detenido para avanzar con mis ideales.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

Es más difícil no hacer equipo. Hoy más que nunca necesitamos el apoyo de todos, hombres y mujeres. Poco a poco hemos modificado la cultura del trabajo y las responsabilidades compartidas entre hombres y mujeres, y en ese sentido, tenemos que insistir en los valores del respeto, la igualdad, el acceso a oportunidades sin importar el género y abrirnos a un esquema de una visión de equipo en las tareas para llevar la cuarta transformación a Durango.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Más allá de que seamos mayoría en nuestro Estado; hoy, veo como una gran oportunidad de cambio y de servir a los demás, a través de la sensibilidad, persistencia y decisión de una mujer. Estoy más que convencida que la mujer puede superar cualquier barrera de desigualdad, cuando se propone, con firmeza, valor, esperanza y determinación, asumir los retos en la política; y sobre todo, asumir con responsabilidad los compromisos de servir y trabajar por la sociedad a través de esta valiosa herramienta. En este momento me siento muy apoyada tanto por mujeres, como por caballeros.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Primero, tenemos las cualidades y las mismas capacidades para asumir una responsabilidad de esta naturaleza, o de cualquier responsabilidad, tenemos una visión sensible y en las mujeres tienen una fortaleza especial sobre el valor del servicio, la honestidad, del trabajo y de apoyo a los demás.


Hoy con la cuota de género, hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

Las cuotas de género han permitido que más mujeres participen en los procesos electorales y en la política, y claro, que esto ha tenido como consecuencia que más mujeres sean electas en los distintos cargos de elección popular, por ejemplo, ya se alcanzó la paridad en la integración de los congresos locales y del Congreso de la Unión; pero todavía, falta que esa misma paridad se de en otros espacios de la función pública, como en el Poder Ejecutivo y en el Poder Judicial, es decir, que haya más mujeres titulares de las secretarías y un mayor número de magistradas y juezas. Considero que la participación de las mujeres en la vida pública, en los espacios de toma de decisiones, permite que se generen políticas públicas encaminadas a atender los problemas más sensibles de la sociedad y esto no solo beneficia a las mujeres, beneficia a toda la sociedad en su conjunto.





¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo?

La cultura y tradiciones de México son muy similares a las del resto de América Latina, por ello, la desigualdad que sufren las mujeres tiene las mismas raíces y orígenes. Sin embargo, no nos podemos comparar con otros países, pues México ha hecho importantes esfuerzos para erradicar la desigualdad entre mujeres y hombres y la discriminación hacia las mujeres; durante los últimos años se han generado reformas legislativas, así como políticas públicas, programas y acciones desde los gobiernos de distintos ámbitos para reducir esta desigualdad.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

Sin duda, hay que trabajar en los temas de igualar los sueldos, prestaciones y bonos hacia las mujeres, y bueno, abrir más espacios en el sector público. Lamentablemente un rezago pendiente es la violencia hacia la mujer, creo, que este flagelo tan grave tenemos que trabajar con mejores acciones y políticas que signifiquen proteger a las mujeres que enfrentan una situación de este tipo. Quienes más sufren el rezago son las mujeres del campo y las mujeres indígenas por la falta de infraestructura y servicios, pero también existen otros espacios donde se da un nivel de atraso mayor para todas, sin importar su lugar de residencia como son el ámbito educativo y el laboral, donde vemos que son las niñas y las adolescentes las que encabezan la deserción escolar, además que a las mujeres les cuesta más trabajo insertarse en el sector productivo y laboral.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Tenemos que lograr más espacios; con una visión de sororidad, solidaridad y unidad, para demostrar las cualidades y capacidades que tenemos para asumir todas las oportunidades y responsabilidades que se nos presenten.


¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política? ¿Cuéntame cómo lo has vivido tú?

Lo comentaba anteriormente e insisto en mi reflexión: creo que somos capaces de trabajar unidos y con una visión de equipo, cuando tenemos claro los objetivos; y el respeto es el valor que nos motiva a desempeñar responsabilidades juntos; no somos competencia..





¿Estamos listos para tener nuestra primera presidenta de México?

Sin duda, totalmente segura que hay las condiciones y por supuesto que hay perfiles con un capital sólido, con una sensibilidad humana para servir a los mexicanos y con la experiencia y capacidad probada.


¿Qué características debe tener esa mujer?

Trabajadora, honesta, con un espíritu de servicio a toda prueba y promotora de la unidad de los mexicanos, por encima de cualquier diferencia.


¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Con una transformación que avanza y lleva beneficios a todos los mexicanos, que abre oportunidades de estudio y trabajo a los jóvenes, con un clima de paz y tranquilidad que nos da certidumbre y una esperanza firme para construir un desarrollo integral para nuestro país.


Concretamente, ¿Cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana?

Estoy más que convencida que la mujer puede superar cualquier barrera de desigualdad, cuando se propone, con firmeza, valor, esperanza y determinación. A través de la escucha, la solidaridad y el servicio intencional, se logra transformar vidas de mujeres y, a su vez, impactan en otros seres humanos.


#100MujeresdePoder