Mexicanos cara a cara: reflejos de una década

Nominado Reed Latino 2020 a Mejor libro de Comunicación Política

Autoras: Isabela Corduneanu y Adriana Berrueto

Gabinete de Comunicación Estratégica



C&E STAFF. Mexicanos cara a cara aborda los resultados de encuestas levantadas en los últimos 10 años por Gabinete de Comunicación Estratégica, esto con el fin de proponer respuestas, análisis y reflexión sobre preguntas planteadas a lo largo de cinco capítulos. ¿Cómo somos los mexicanos y cómo hemos cambiado en la década? ¿Qué transformaciones percibimos como nación? ¿Qué pensamos del sistema democrático y nuestras instituciones? ¿Cuáles son nuestros principales valores y cómo han cambiado? ¿Cómo nos definimos y qué pensamos de las personas distintas a nosotros? ¿Qué hábitos tenemos y qué hacemos con nuestro tiempo?


Los datos reflejan que los mexicanos prefieren un régimen democrático, sin embargo, a la hora de tomar decisiones, prefieren dejarla en manos del gobierno. Los encuestados pierden la confianza en las instituciones de la democracia representativa (partidos políticos y representantes), pero aumenta en la figura presidencial: el modelo de una democracia autoritaria, paternalista, que prefiere un líder fuerte a las decisiones de la comunidad.


En una democracia, la participación de los ciudadanos en la política es crucial para un sano funcionamiento del sistema. En la década encontramos un aumento en las formas de participación no tradicional, como marchas y protestas, expresando así un enojo social aunado a un distanciamiento paulatino de maneras convencionales de hacer política. Las cifras muestran la existencia de ciudadanos democráticos (por ser juaristas y no monárquicos), pero afines a una figura patriarcal.


El humor social en la década ha sido en su mayoría pesimista: miedo, esperanza escéptica, enojo, desilusión, ira, para dar lugar en el 2018 a una mezcla de esperanza y confianza: el deseo de creer. Un anhelo que también explica las estructuras de creencias apegadas a los milagros, a los seres sobrenaturales y a prácticas de religión popular que comparten la mayoría de los mexicanos.


De igual forma hay que destacar que las problemáticas de la sociedad en la década fueron de manera constante, la inseguridad y la economía, a las que se agregó la corrupción que creció de manera exponencial en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Con base en lo anterior no sorprende que un discurso electoral centrado en el combate a la corrupción sea exitoso.


Como se ha mencionado con anterioridad, el clima emocional fue predominantemente negativo, las personas manifestaron haber sentido miedo, enojo y furia. Lo cual dio lugar a la necesidad de creer en algo positivo, lo que nombramos: la fe en la esperanza. Esa ola emocional fue una de las variables que orientó el voto a favor de Andrés Manuel López Obrador en el 2018. ¿Estará el presidente a la altura de la intensidad de esta emoción social? […Fragmento]