Nora Arias. Presidenta del Partido de la Revolución Democrática en la CDMX


Hoy, como presidenta del partido de oposición que gobernó la dinámica CDMX, la capital del país, durante 21 años, antes, como gobernante de Gustavo A. Madero y legisladora, en todo momento, el compromiso de Nora Arias ha sido garantizar los derechos de la mujer de manera plena, sobre todo los vinculados a la salud y la educación. En entrevista para Campaigns & Elections lamenta lo que ella considera retrocesos en materia de equidad de género dados durante los últimos años, sin embargo confía en la voz de la mujer, sobre todo la de oposición. A continuación la entrevista.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Desde muy joven, en el seno familiar nació mi interés por el servicio público.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Inicié en la administración pública con mi servicio social en la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno Gederal. Después en la alcaldía Gustavo A. Madero fui Jefa de la Unidad Departamental de Desarrollo Social, Directora General de Desarrollo Social y Jefa Delegacional. Luego diputada en la entonces Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y actualmente soy presidenta del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Ciudad de México.


¿Quién es tu inspiración?

Mi madre, una mujer con mucha sabiduría, inteligente y generosa. Y por supuesto, todas las mujeres que día a día luchan y se esfuerzan en sus diferentes actividades, ya sea profesionales o familiares; las que trabajan incansablemente para lograr una mejor calidad de vida para sus familias. En sí, todas las mujeres que inspiran para construir una mejor ciudad y un mejor país.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto, positiva o negativa.

Es muy difícil porque tienes que esforzarte y trabajar, en muchas ocasiones tres veces más, para demostrar tu capacidad y los resultados. En la política como en otros ámbitos de la sociedad aún existe la misoginia. Debemos seguir trabajando para erradicarla. Respecto a las anécdotas negativas siempre las he visto como una oportunidad de crecimiento, y mira que ha habido “anécdotas” negativas.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Por supuesto.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

Cuando se coincide en los objetivos y metas no es difícil hacer equipo con hombres y mujeres porque se trabaja en una sola dirección.



¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Durante los procesos electorales en los que he participado me han otorgado su voto y por supuesto su confianza, pero también ha sido resultado del trabajo realizado en los diferentes cargos que he desempeñado.


¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Para tener un equilibrio en la vida pública, pero sobre todo en la toma de decisiones en condiciones de igualdad y justicia, porque como mujeres tenemos una visión distinta, más social y no porque los hombres no la tengan, simplemente una mujer tendrá mayor empatía con las demás para defender y garantizar sus derechos y libertades, lo que generará mayor desarrollo equitativo entre la población.


¿Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y de hombres en los puestos, crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

Desde el PRD impulsamos la iniciativa de paridad de género en todo, pero aún no se ha cumplido al cien por ciento en todas las esferas públicas. Persisten las resistencias en la toma de decisiones y en la ocupación de espacios de liderazgos, los cuales no terminan por ser aceptados como parte de esa paridad de género elevada a rango constitucional en 2014 como parte de la reforma político electoral. Y aunque se ha logrado la paridad de género en el registro de candidaturas, no somos una cuota de género, es un derecho que estamos ejerciendo. Pero tampoco se ha visto reflejada en el empleo, los ingresos y pensiones para mujeres.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo?

Aunque nuestro país, en específico la Ciudad de México ha dado pasos importantes en materia de igualdad, como el derecho a las mujeres a decidir sobre su cuerpo o bien, en años anteriores, políticas públicas encaminadas al apoyo integral de madres jefas de familia y se consolidó el andamiaje jurídico para garantizar el derecho a la salud de las mujeres, por ejemplo garantizamos por ley la cirugía de reconstrucción mamaria gratuita, la aplicación de la vacuna contra el VPH a menores de edad para prevenir el cáncer cervicouterino, entre otras acciones. México comparte una realidad con América Latina y son las históricas desigualdades socioeconómicas que enfrentan las mujeres de la región. Por ejemplo las mujeres de América Latina son primordialmente las encargadas del cuidado de adultos mayores, enfermos y niños; a ello hay que sumarle el trabajo no remunerado que limita el desarrollo del género femenino y el acceso a mercados laborales lo que imposibilita su total independencia económica; este fenómeno es preocupante por esta limitante contribuye a exacerbar la violencia de género, ya que, en ocasiones las mujeres son víctimas de sus propias parejas y temen salir de casa por cuestiones económicas. No podemos pasar por alto otros fenómenos que ocurren en la región y de los que nuestro país no está exento, América Latina tiene una de las más altas tasa de embarazo adolescente. Se calcula que en México ocurren al año 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19 años lo que afecta directamente la permanencia en la escuela, los ingresos y hasta las oportunidades laborales. No menos alarmante resultan los matrimonios tempranos o forzados, no hay que olvidar que nuestro país aún hay comunidades donde prevalece la venta de niñas para el matrimonio, un hecho desgarrador que no solo representa una limitante en varias áreas de su vida, sino un delito y una clara violación a los derechos humanos. Todos estas situaciones que se registran en América Latina desencadenan hechos atroces como la violencia de género que en muchas ocasiones deriva en feminicidios, en la Ciudad de México se han registrado 11 tan solo en el mes de febrero.


¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

En el tema de salud, educación y seguridad, pues en los últimos días los feminicidios se han incrementado drásticamente en la Ciudad de México.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Garantizar y ejercer nuestros derechos e igualdad en todos los aspectos. Para eso es necesario que se implementen más políticas públicas integrales, que apoyen desde las niñas hasta adultas mayores.


¿Pueden las mujeres hacer equipo con los hombres en la política? ¿Cuéntame cómo lo has vivido tú?

Afortunadamente la última experiencia en ese sentido fue durante las negociaciones y el impulso a la Alianza Por la Ciudad de México. Con los presidentes del PAN y del PRI compartimos los mismos objetivos. No fue fácil pero tuvimos más coincidencias que discrepancias. Y lo que más destacó fue el respeto de cada uno. El resultado fue el triunfo en nueve de las 16 alcaldías.


¿Estamos listos para tener nuestra primera presidenta de México?

Sí, creo que sí. Ya es tiempo y es posible.



¿Qué características debe tener esa mujer?

Tener experiencia en la Administración Pública. Saber gobernar y ser responsable en la toma de decisiones. Una mujer que gobierne para todas y todos.


¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Un México donde todos tengan acceso universal a servicios de salud de calidad; un México donde la educación se consolide como un derecho y no sólo como una oportunidad; un México donde se ejerzan y se respeten los derechos humanos; un México más seguro y sin feminicidios; sin tanques ni militarización; un México donde se gobierne para todos; un México con desarrollo económico.


Concretamente ¿Cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana?

Como presidenta del partido político que gobernó durante 21 años la capital del país, como ex gobernante de Gustavo A. Madero y ex legisladora, mi compromiso ha sido hacer plenos los derechos de la mujer sobre todo el de salud y a la educación, así legislamos y gobernamos para reducir las desigualdades en todos los aspectos. Ahora ante los retrocesos y la violencia que viven las mujeres, la voz de una mujer desde la oposición política es imprescindible.


#100MujeresdePoder