Paloma Amézquita. Secretaria General del PAN en el Estado de Aguascalientes.


C&E. Como diputada local de Aguas - calientes, Paloma Amézquita, afirma que su contribución para lograr una sociedad más equitativa entre hombres y mujeres es a través de su agenda legislativa, con la que pretende asegurar los derechos humanos fundamentales. Para Campaigns & Elections, quien fuera la coordinadora de comunicación social para el Sena - do de México, opina sobre el poder femenino en el país, sus avances y desafíos


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Desde que era muy pequeña, en mi familia siempre se habló de política, los problemas económicos del país, los gobiernos fallidos del PRI y cómo desde entonces el PAN representó la opción para los mejores gobiernos. En ese momento supe que el tema me apasionaba y que podía sumar cambios y mejoras a este país.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

El momento en que inició mi participación fue cuando ingresé a la Secretaría Juvenil del PAN, que en sus filas han estado grandes regidores, gobernadores y legisladores. Creo que todos los que hemos iniciado en política dentro de Acción Nacional lo hemos hecho en esta secretaría que nos dejó tantas enseñanzas acerca de trabajo en equipo, responsabilidad, diligencia, constancia y mucho más. Las generaciones que hoy ocupamos estructuras de poder sabemos que fue la mejor escuela y una experiencia inolvidable.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa.

Es evidente que las mujeres nos hemos enfrentado a más retos, no sólo en la política, también en otros aspectos, como el laboral, donde en muchos lugares las mujeres hoy ganan menos salario que los hombres al desempeñar los mismos puestos de trabajo. En política esto se nota más, aunque en las últimas dos décadas hemos evolucionado de forma importante pero no lo suficiente. Pasamos de una marginación total en la que acceder a candidaturas eran verdaderas proezas, seguido por asignaciones de candidaturas de relleno en donde lo único seguro era la derrota, hasta lo que sucede ahora, que por ley debe haber paridad de género, un triunfo que ha trascendido a miles y miles de mujeres que hemos empujado para que exista verdadero piso parejo. Esto es lo que yo he observado a lo largo de estos años en mi trayectoria.





¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Yo creo que es difícil encontrar a una mujer cuyo trayecto en la política sea importante, que no haya sufrido de discriminación por género, sin embargo, sinceramente yo he sido muy práctica y resiliente de modo que, he preferido ver hacia adelante siempre.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

En mi caso, cuando conformo un equipo de trabajo, me ha resultado mejor trabajar con mujeres; hemos hecho siempre muy buenos equipos, logramos entendernos muy bien y conseguir nuestras metas de forma más sencilla. Desde luego, en mi equipo también hay hombres y mis respetos porque se emplean a fondo para lograr nuestras metas.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Experiencias gratas muchas, desde mi padre, aunque al inicio como que no le gustó mucho que incursionara en política, pero siempre tuve su respaldo, hasta mi esposo, quien siempre me apoya y me da aliento para seguir por el cada vez más complicado camino de la política como profesión.




¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Históricamente el rol de las mujeres había estado determinado por patrones culturales que, por fortuna, hoy van quedando atrás. La discriminación de las mujeres es todavía un problema real que debemos erradicar, porque aparejada a la discriminación está la violencia contra la que debemos de luchar. Una mujer en un puesto clave de la política influye para avanzar en la equidad. Tenemos el más claro y digno ejemplo en Tere Jiménez, quien ha hecho un papel destacado en la cámara de diputados y cuando fue alcaldesa; sus obras están ahí y cualquiera las puede conocer y juzgar.


Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, ¿Crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

No necesariamente el que las mujeres ocupemos cargos significan per se mejoras automáticas para las mujeres. El avance para el bienestar de las mujeres es indisoluble respecto de la mejoría de mujeres y hombres; el reto que tiene México es de llevar a mejores niveles de bienestar a la población en general, no sólo a las mujeres.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo?

El Foro Económico Mundial lleva a cabo mediciones muy interesantes, por ejemplo, México ha escalado de forma importante entre las naciones, disminuyendo la brecha de género; en 2015 ocupaba el lugar 71 de 156 naciones, en 2020, la más reciente medición, nos colocó en la posición 25. ¿Qué significa esto? Pues que los esfuerzos de mexicanas y mexicanos han rendido frutos; reconocernos en condiciones de equidad ha permitido acortar la brecha. Desde una perspectiva regional, los países en América han tomado la ventaja mucho más. Tal es el caso de Nicaragua que ocupa el quinto lugar, Costa Rica el 13vo, Colombia o Argentina que ocupan el 22 y el lugar 30 respectivamente de este ranking.





¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

En oportunidades de desarrollo personal y social, en el tema económico y también en el político. El común denominador de estos escenarios es la violencia que se ejerce en contra de las mujeres. Por ejemplo, el fenómeno de la violencia política de género es un terreno en el que cuando fui diputada local pudimos avanzar. Logramos establecer un marco legal que hoy asegura el castigo de quienes ejercen violencia política contra las mujeres y que, por cierto, sus resultados han sido muy importantes, no sólo por el número de casos en los que se ha evidenciado este tipo de violencia sino porque se ha logrado impedir que siga ocurriendo en mucha medida.


¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política? ¿Cuéntame cómo lo has vivido tú?

Si, claro. La política no es un tema de hombres o de mujeres; no son excluyentes, al contra - rio, los equipos de trabajo se complementan. Hoy, para hacer política es muy importante no discriminar a nadie y menos por razón de género. A veces hay confusión respecto de que solo las mujeres o solo los hombres pueden en determinados cargos y eso afortunadamente comienza a quedar atrás. En mi caso, los cargos que he desempeñado como una diputación local y luego la reelección, los equipos conformados han sido mixtos. Ahora, que ocupo la Secretaría General del CDE del PAN en Aguascalientes, también hay un valioso equipo de mujeres y hombres y esto ha sido muy importante para lograr las metas.


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