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Presidenciables 2024. EL ABC PARA COMPRENDER LA CARRERA POR LA SUCESIÓN PRESIDENCIAL


El Presidente de México dio la señal de salida. Alejandra Sota, Alonso Cedeño, Luis Rodolfo Oropeza, Roy Campos y Sergio Torres resaltan los pormenores


Por Yassin Radilla / @YassinRadilla.


En una democracia como la mexicana es casi natural hablar de presidenciables desde el día uno después de una elección. Para alimentar el morbo de nuestra apreciable audiencia, en C&E conversamos con cinco destacados consultores sobre los perfiles que suspiran las candidaturas de los principales partidos del país o de las posibles alianzas, los escenarios que les esperan y sobre aquellas acciones que deben tomar, si es que pretenden sobrevivir a la compleja carrera por la sucesión del ejecutivo federal.


Especular sobre las y los candidatos presidenciables, a tres años de la elección, no es temprano ni tarde, ya que sabemos que la carrera presidencial está siempre presente en la mente de los hombres y las mujeres de política y que esta travesía comienza apenas y se dan a conocer los resultados de la elección previa, incluso desde antes.


Lo que sí hay que enfatizar es que entre lo inédito que nos deja ver el proceso electoral que apenas iniciará rumbo a 2024, está el actuar del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien a mitad de su sexenio exhibe su baraja ante toda la ciudadanía, pone a competir a su caballada y acepta compartir parte de sus reflectores con quienes cree podrán continuar su proyecto de gobierno, pese a que históricamente ningún mandatario federal ha querido hacerlo.


Alejandra Soto, Alonso Cedeño, Luis Rodolfo Oropeza, Roy Campos y Sergio Torres desmenuzan en exclusiva para C&E la fotografía inicial de un proceso que promete muchas sorpresas y aprendizajes, los perfiles que se mencionan o que aparecerán en las encuestas, tanto del oficialismo como de la oposición, así como los aspectos clave para comprender y no perderse lo relevante de lo que se antoja será una lucha atípica por la sucesión presidencial de México.


La contienda por la presidencia de México inicia en dos momentos, explicó la consultora Alejandra Sota, directora general de Integra. Metas Estratégicas, al día siguiente que el Presidente toma posesión, y después de las elecciones intermedias, por lo que hablar sobre “presidenciables” siempre es oportuno.


Para la experta con más de 20 años como consultora política, lo novedoso en esta contienda es que sea el propio Presidente, Andrés Manuel López Obrador, quien haya puesto en la agenda pública el tema, una decisión que celebra, ya que al adelantar el juego, los partidos de oposición también se tendrán que poner las pilas para perfilar desde ahora a quienes consideran pueden estar en la recta final de la competencia.


“Lo que hace el presidente es acertado en el sentido de decir sin tapujos los nombres que le vienen a la mente. Automáticamente los pone a competir y esto deriva de otra cuestión, otro debate: ¿en función de qué serán evaluados?”, comentó, al recordar que cualquier ejecutivo nacional ha tenido una importancia preponderante en el juego sucesorio.


En la carrera que presenciamos las cosas no son diferentes. AMLO tendrá un peso fuerte en la decisión final, su opinión será muy relevante y, sobre todo, su evaluación de los contendientes, quienes tendrán que demostrar una gestión exitosa, ya que es el aspecto más importante tanto para la ciudadanía como para el presidente.





Al hablar del escenario de la oposición mexicana, Sota enlistó a Ricardo Anaya y Santiago Creel como liderazgos más claros dentro de Acción Nacional (PAN), pero recordó que hay gobernadores con mucho peso. En el caso del Partido Revolucionario Institucional (PRI), pese a los últimos resultados electorales que poco le favorecen, reconoció que hay mandatarios y líderes que pueden apuntar. No descartó las opciones ciudadanas que por sus características pueden llegar a articular un gran esfuerzo opositor con alianzas incluidas.


Para dimensionar las ventajas de una posible mega coalición opositora, invitó a analizar lo sucedido en las últimas elecciones, en las que no hubo una alianza total. “Es muy importante fijarse en cuáles son los liderazgos que pueden emerger, más allá de los liderazgos tradicionales, y que normalmente en países presidencialistas sucede que la aglutinación del electorado y de las fuerzas políticas va más en torno a una figura que a un partido”.


El caso del ex presidente Vicente Fox, quien logró articular a fuerzas de todas las corrientes políticas con el objetivo único de derrotar al PRI, puede ejemplificar cómo alguien que representa la pluralidad de la oposición llega a ser más importante que el peso específico de cada partido.


Para ella, más que una figura llamativa o un outsider, lo importante es la hallar a alguien con la capacidad de conciliar las diferencias ideológicas y de mostrar su propuesta como atractiva a un electorado que ya demostró que sí vota alianzas, independientemente de las diferencias ideológicas que estas representen.


Tanto para oficialistas como para la gente de la oposición, llegar a la elección de 2024 y ganarla dependerá de la estrategia. Para Alejandra Sota la estrategia no ha muerto, al menos no aquella que se basa en lo que la ciudadanía quiere (no confundir con lo que los partidos desean) y lo que consideran una opción diferente.


Es decir, “que un candidato logre enarbolar las causas, las luchas, las molestias, los enojos, los agravios, pero también las esperanzas y las motivaciones para sacar a la ciudadanía a votar en una fila inmensa de horas. Creo que la clave está en que los candidatos logren enarbolar las causas y sepan escuchar lo que los ciudadanos exigen, lo que están anhelando de un futuro aspirante a la presidencia de la República”, explicó.


Aunque reconoció que para 2024 nada está escrito, consideró que los aspirantes por MORENA pueden ser muy competitivos y no se les puede subestimar. Mientras que en el lado de la posición cualquier perfil puede llegar y con mucha fuerza. Finalmente, “creo que esta sucesión adelantada por arriba de la mesa es muy buena y sana porque permite una competencia directa y frontal que veremos los ciudadanos y consultores con mucho interés”, concluyó.


De entre los aspectos sobresalientes que se antojan distinguirán a la próxima elección presidencial, Alonso Cedeño, consultor y socio de Estrategia en Línea, destacó la actuación del sector femenino, con amplias posibilidades de aspirar por el ejecutivo nacional en la próxima elección. “Si en 2024 no vemos a la primera mujer presidenta de México, la veremos en 2030”, recalcó en entrevista para C&E, al hablar sobre la maduración democrática de la sociedad mexicana, ya dispuesta a votar por una mujer.


De las políticas mexicanas, la más clara es Claudia Sheinbaum, quien está totalmente destapada y en la contienda, pero Cedeño también recordó a Margarita Zavala y Claudia Ruiz Massieu, entre las figuras de oposición.



Para el especialista en política y TIC, otro factor a subrayar es la amplia cobertura mediática de la carrera sucesoria. Es sabido que desde que acaba el proceso electoral inmediato anterior inician los esfuerzos de los aspirantes, “es obvio que la mayoría de jugadores lleva trabajando para la presidencial de 2024 desde hace un par de años”. Lo nuevo es la presencia del tema en un amplio porcentaje de la ciudadanía, alentada por el aún vigente halo de la última elección, de la que es posible identificar las posiciones de cada contendiente, “a quienes sí brincaron la aduana de la intermedia”.


Alonso Cedeño consideró que los destapes de cualquier partido oficial es como “poner a correr a tus caballitos” y eso fue lo que hizo AMLO, un juego lógico que, si del consultor dependiera, se hubiera concretado después, a sólo un año y medio de la elección.


Pero el Presidente se anticipó mucho antes, “y sabemos que él es un político que toma sus propias decisiones”. Por el ADN de MORENA (de izquierda), y por la forma que históricamente se han conducido los candidatos de izquierda en México, “más que una carrera, lo que el Presidente destapó es una carnicería”. Las y los aspirantes por MORENA, comentó, tienen una ruta bastante clara: generar resultados al Presidente y a la 4T. Adicionalmente, mantener su cercanía con el gran elector. “Volvemos al tema del dedazo, a aquellos días en el que el Presidente era el elector supremo que definía al candidato; no las en cuestas ni las elecciones internas. En MORE[1]NA va a ser el deseo y capricho de AMLO. Las y los aspirantes tienen que trabajar para dar buenos resultados y seguir en el corazón de AMLO, por ser el candidato in péctore que sea catapultado por el dedo mágico del mesías tropical”.


Del otro lado las cosas están más complicadas. En primera, sostuvo el especialista, hay que evaluar la pertinencia de una alianza, una que no sólo se vea que va por el poder, sino que tenga una base pragmática atractiva a los electores. “Llegan con mucho menos poder en las gubernaturas, con un PRI disminuido y un PAN crecido pero que poco ha sabido vender sus resultados”.


De los perfiles opositores recordó por el PAN a Ricardo Anaya, los gobernadores Francisco Domínguez, Diego Sinhue, Mauricio Vila y Javier García Cabeza de Vaca (si logra salir airoso del proceso penal que enfrenta) o una Maru Campos, quien “ni asume el cargo y ya aparece en las encuestas”; por el PRI a Omar Fayad, Miguel Riquelme, Alfredo del Mazo, Alejandro Murat y el propio presidente del partido, Alejandro Moreno. De Movimiento Ciudadano (MC) mencionó a Enrique Alfaro; “en el PRD es quizá donde está más flaca la caballada, aunque Silvano Aureoles podría sorprender”.



Por lo que se ve, AMLO continuará alimentando el interés en esta carrera política y la oposición, auenque no lo parezca, podría verse beneficiada, según explicó Cedeño. “Si el Presidente habla de ti, te crece”, como Claudio X González y Gustavo de Hoyos, líderes activistas de Sí por México, quienes aparecen como opositores destacados en la esfera política gracias a las medallitas que AMLO les colgó. Si él no los menciona en las mañaneras, nadie los regresa a ver en la escena político-electoral, confió a C&E.


“Siempre y cuando puedan resistir el embate del poder, que no es fácil , podrán crecer. Mientras AMLO más hable de un opositor, más crece. Obviamente hay que tener cuidado que quien hable sea el Presidente y no Santiago Nieto”, comentó. En cambio, el efecto de las menciones del Presidente en las y los aspirantes oficialistas es distinto, porque los coloca en una mayor exposición, escrutinio y un ejercicio de rendición de cuentas más fuerte, así como en la atención de los adversarios, quienes al sentirse rezagados reforzarán sus campañas.


Pese a lo que pase durante carnicería, el que decidirá finalmente es AMLO, quien podrá valorar el desgaste con que llegan sus caballos -o yeguas-. Pero el Presidente no se ha distinguido por ser pragmático en la elección de sus candidatos, escoge como le sale del corazón y le funciona. Para probarlo basta revisar la última candidatura por la gubernatura de Guerrero, “que funcionó contra toda lógica”.


Dado el precedente de la jornada electoral anterior, hay altas posibilidades de una mega coalición opositora que, “si se da, se tiene que dar desde ya”. Alonso Cedeño sugirió articularla a través de una gran plataforma política, tanto de forma como de fondo, con principios y propuestas que beneficien al ciudadano durante estos tres años que faltan para la elección. De lo contrario, será difícil volver a justificar una alianza opositora como la de este 2021.


Por tradición política, aspirar a la Presidencia de México es un camino largo y que tiene un amplio recorrido. Por ello considera difícil que un jugador nuevo entre a la jugada de la noche a la mañana. “Un outsider con posibilidades de triunfo no lo veo”, afirmó, pese a que en Nuevo León, Samuel García, un perfil distinto a lo que la política nacional nos tiene acostumbrados, ganó aún y con pronósticos en contra.


“Lo que pasó en Nuevo León tiene que ver con la mentalidad de su ciudadanía, con la cultura del esfuerzo y del trabajo, donde el gobierno es un acompañante y facilitador de sus procesos y no el proveedor de las condiciones del trabajo. Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Estado de México, Veracruz y Puebla, las grandes bolsas electorales, no tienen esta misma visión. Sería difícil competir con un personaje como Samuel o El Bronco, del que ya vimos su desempeño”, apuntó.





Finalmente, el especialista recomendó a las y los aspirantes de cualquier posición política, materializar la lógica de cualquier partido, porque “luego es lo que menos hacen”: mucho contacto con la ciudadanía, mucha conversación, mucha escucha de lo que quiere la gente, mucha sensibilidad social y mucha coyuntura.


“Escuchen lo que quiere la gente, vean lo que está pasando, interactúen con las personas, utilicen las plataformas tecnológicas, mantengan una estrategia clara y definida, comiencen a conformar sus equipos y a generar estructuras, pues quien no lo haga está totalmente fuera del juego. Los partidos no jugarán de la misma forma que han jugado tradicionalmente, mucho será lo que los candidatos hagan”, concluyó.


Si algo caracteriza al mandato de AMLO es que ha sido atípico, así como su decisión de destapar a quien pretende le sucederá, consideró en entrevista para C&E Luis Rodolfo Oropeza, socio director de Día D, al sostener que por la liturgia tradicional que caracteriza a la política de México, el debería de ser el primero en no hacerlo, porque eso implica una distracción sobre su gobierno.


“López Obrador es un Presidente muy potente, controlador y dominante en cuanto a los temas de opinión pública. Él decide adelantar el tema de la contienda para controlar mejor las variables y ver cómo se comportan sus aspirantes, a fin de valorar sus escenarios”, una tarea que calificó como nada sencilla después de una figura tan importante como la que el Presidente representa: es difícil imaginar quién tomará la estafeta de manos de un hombre que construyó su proyecto presidencial durante cerca de 20 años.


Aunque desde el día uno de cualquier gobierno se empieza a especular sobre los presidenciables, a diferencia de sus colegas, Oropeza opinó que “oficializar” la contienda cuando el Presidente lo estimó conveniente, adelantar en la opinión pública la carrera por la sucesión presidencial, no es positivo, “ya que aún falta medio gobierno, hay muchos pendientes y más bien pareciera un distractor para evitar que nos concentremos en evaluar el desempeño de un gobierno que ha sido muy cuestionado››.


Exponer a la luz pública las carreras de los aspirantes para las candidaturas presidenciales, en la opinión del consultor, crea en los oficialistas círculos viciosos. En el caso de Claudia Sheinbaum, por ejemplo, al ser la Jefa de Gobierno de la CDMX, además de su gran responsabilidad en lo que sucede en la capital del país, ahora lleva a cuestas un tema adicional: llenar los zapatos de López Obrador en una carrera presidencial, por lo que tendrá que establecer una comunicación paralela adicional a la de su gestión pública.


La que según los opinadores es la favorita del Presidente tendrá que establecer una comunicación que le permita hablar en una cancha partidista e ideológica, de buscar mayores afinidades afuera de su territorio, sin descuidar su comunicación de gobierno dentro de su demarcación, lo cual se vuelve difícil porque implica tener procesos paralelos y complementarios.



“Estamos en un sexenio atípico en el que incluso las autoridades de gobierno dicen ser pro López-Obrador y pro MORENA y están en contra del capitalismo y los conservadores, cuando la verdadera intención de la comunicación que tienen que desarrollar es unir y gobernar igual para todos. En consecuencia, los aspirantes se ven obligados a fijar una postura en torno al partido, a su política y a su visión de México, cuando todavía tienen una acción de gobierno, lo que provoca cierta inmovilidad, es decir, que la atención se con centre más en qué hace para la sucesión, en lugar de ver los actos de gobierno que la ciudadanía demanda”.


En el caso de Marcelo Ebrard, el “segundo favorito” entre los oficialistas, su situación es más delicada porque él no fue votado. Oropeza lo explicó: al ser funcionario público, su destape en la mañanera podría interpretarse como la utilización de recursos públicos para promover una candidatura, lo cual es grave, inclusive legalmente. “Yo creo que tener a funcionarios públicos diciendo abiertamente que la van a buscar genera un círculo perver[1]so en el que parece que todo está permitido, aunque sea ilegal”.


La ventaja para las y los aspirantes de MORENA es que tienen una línea muy clara para construir su narrativa de continuidad a partir del proyecto del Presidente, si van a impregnar su esencia en su gobierno, una especie de refresh de la 4T, o continuarán al pie de la letra lo comenzado por AMLO. Aunque el partido les ofrecerá un alto interés público, también les representa el reto de detener el deterioro de la marca y recobrar el atractivo en lugares donde perdieron territorio, como la CDMX y el EDOMEX, donde la gente salió a votar contra el oficialismo.


Recalcó que la oposición debe fijar con mucha claridad lo que es y lo que representan como alternativa. Después debe identificar cuáles son sus figuras relevantes y qué lección se aprendió de 2018, “mucho se dice de lo malo que ha hecho López Obrador, pero poco se dice lo malo que hizo la oposición para perder la confianza”. Y, dentro de esta misma articulación de figuras, destacar cuáles son los logros y ventajas de que alguien distinto a MORENA gobierne.


Por el PAN destacó a Ricardo Anaya, a quien consideró como el aspirante mejor posicionado de la oposición, los gobernadores Francisco Domínguez, Mauricio Vila y Diego Sinhue. En el caso del PRI Alejandro Murat y Alfredo del Mazo. Por MC mencionó a Enrique Alfaro y a Samuel Garcia que, aunque todavía no llega al gobierno de Nuevo León, ya lo apuntan a la presidencial, y a Luis Donaldo Colisio, por el valor simbólico que arrastra…



Sin embargo, Oropeza ve posible un outsider con altas posibilidades de representar a la oposición dado el vacío de liderazgo. Es decir, si no hay frescura, la narrativa correcta y una estrategia de posicionamiento bien pensada en cualquiera de las figuras enlistadas, se abre una ventana para alguien disruptivo, que no necesariamente significa el triunfo, ya que se suele olvidar que antes de la parafernalia y show que se generan alrededor de estos perfiles, impera lo que la gente demanda: acciones de gobierno efectivas. El caso del gobernador Jaime Rodríguez, El Bronco, es bastante ilustrativo cuando enfrentamos lo simbólico con la realidad.


Para desafiar la continuidad del proyecto de López Obrador ve la posibilidad de una alianza, luego de que en la pasada elección se demostró que la suma PAN-PRI-PRD fue atractiva en municipios y diputaciones, no así en algunos estados, donde la oposición gana en la mayoría de los casos sin coaliciones. Sugirió ver en lo que falta para 2024 cómo se calibra la mega alianza, tanto en los congresos como en aquellos municipios donde ganó pese a lo que se esperaba, como Naucalpan, Cuautitlán Izcalli y Coyoacán.


“Las alianzas, al menos en esta contienda, llegaron para quedarse, y no sólo del lado opositor. Veo al propio Partido Verde Ecologistas de México (PVEM), el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Encuentro Solidario (PES) como aliados del Presidente, por lo que veremos una lógica no de multipartidismo, sino de dos bloques. Quizá el que quede fuera sea MC”, apuntó Oropeza, quien además consideró que este análisis deberá considerar las candidaturas a gobiernos locales, donde una lógica aliancista tiene otras implicaciones.


A agosto de 2021, consideró, las y los aspirantes van a tiempo. Lo más importante, sostuvo, es saber dónde están parados. Finalizó la conversación con un consejo: “Los hombre y mujeres que decidan hacer este trabajo deben hacerlo con la responsabilidad que acarrea, no sólo el aspirar a una posición de ese tamaño. Sea quien sea el que contienda y el que gane debe entender que más años de división y de aislamiento entre mexicanos no puede ser, por ningún motivo, un camino recomendable. La oferta política tiene que ser distinta para todos, porque eso lo requiere el país y es lo que hará que seamos mejor como democracia”.


La sociedad mexicana ha hecho de la conversación sobre las y los presidenciables un deporte casi olímpico. Roy Campos, presidente de Consulta Mitofsky, apuntó que poco debería extrañar que este tema haya emergido para las grandes masas a casi tres años de la elección, pues Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum no llevaban ni un mes en sus cargos y el círculo rojo ya los candidateaban.


Lo que sí es extraño, continuó, es que fue el propio Presidente quien dio el banderazo de salida. “Desde la oposición se vale. En el caso de Andrés Manuel López Obrador, ya sabíamos desde 2001 que iba a ser presidenciable. Él se la quitaba diciendo “denme por muerto”, pero ya lo medíamos como presidenciable. Que no nos extrañe. Lo único nuevo es que tenemos a un Presidente de la República destapando a sus sucesores, cuando la lógica te dice que le quitan espacio y atención mediática y nadie quiere eso”.


Recordó a Vicente Fox, quien se destapó muy pronto, pero era opositor. Si quiere pensar en un evento adelantado por parte del oficialismo, Campos narró el destape que hizo Alberto Cárdenas de Felipe Calderón, en un evento de Guadalajara, cuando apenas iba despegando el avión presidencial con Vicente Fox arriba, quien se molestó porque ya le estaban quitando los tan necesitados reflectores.



Para el experto en encuestas y estudios de opinión, AMLO está convencido de que po