Racismo en México

VISIONES DESDE LA ACADEMIA, EL ACTIVISMO Y LA POLÍTICA.


Por: Roberto Morris

Twitter: @RMorrisB

Fotos: archivos personales


En México hablar de racismo y clasismo siempre había sido una especie de tabú político; sin embargo los años 2019 y 2020 prueban que estas conversaciones ya no se podrán detener. Gracias a acontecimientos como la película Roma de Alfonso Cuarón y la nominación de Yalitza Aparicio en los premios Oscar, el estudio Por mi raza hablará la desigualdad de OXFAM, el documental El Racismo que México no quiere ver producido por el diario español El País y el reciente debate que logró que HBO suspendiera el programa de Chumel Torres; el racismo y el clasismo ya se convirtieron en temas de política y opinión pública.


En esta edición de Campaigns and Elections entrevistamos a cuatro personas que se han dedicado a combatir el racismo desde distintas perspectivas; el activismo, la academia y la política. Estas personas nos darán su punto de vista de que pueden hace los políticos desde el punto de vista comunicativo pero también desde las políticas públicas para confrontar el racismo. Nuestros entrevistados son el actor y activista Tenoch Huerta, la activista e indigenista Yásnaya Aguilar Gil, el académico del Colegio de México Patricio Solis y María Celeste Sánchez Sugía, senadora suplente por MORENA y activista afrofeminista.


Adicionalmente a nuestros entrevistados dos importantes académicas y comunicadoras escribieron piezas para nuestros lectores. La Dra. Fabiola Fernández Guerra, realizadora de campañas para la CONAPRED, aporta la pieza Campañas gubernamentales sobre racismo en México; estrategias a futuro y la Dra. Alicia Krozer de la Universidad de Oxford comparte con nosotros Propuestas vs. el racismo.


Con las campañas del 2021 a 7 meses de iniciar el tema del racismo y clasismo seguramente cobrará importancia en la decisiones de los millones de mexicanos que votarán el 6 de junio.



Tenoch Huerta Mejía

Actor y activista


Actor mexicano que combina su carrera con el activismo. Estudió la licenciatura de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la UNAM y trabajó como camarógrafo antes de recibir oportunidades como actor. El intérprete ganador del Premio Ariel del 2012 como mejor actor, creció en las calles de Coacalco, en el Estado de México. Al igual que la gran mayoría de mexicanos de piel morena, ha vivido situaciones racistas. Tenoch ha utlizado su recoconicimiento nacional e internacional para visibilizar el racismo en México, resalta su participación en el reportaje El racismo que México no quiere ver realizado por diario español El País en el 2019.


¿Cuándo te diste cuenta –de manera consciente– del racismo que existe en México?

Me di cuenta cuando en alguna ocasión, platicando con mi papá le decía que en México no hay racismo, lo que hay más bien es clasismo y me decía “¿¡A noo!? Pues sal a la calle y dile a alguien indio y vas a ver cómo te va. No hay nada que los ofenda más que la palabra indio a la gente”; entonces cobró una dimensión distinta y mi visión cambió.


A mí me tocó el movimiento zapatista y obviamente, como buen chairo, ahí me tienes yendo a manifestaciones. No fui integrante de ningún colectivo ni nada, simplemente un simpatizante que apoyaba el movimiento. Muchos de los discursos que escuchaba que eran de reivindicación de la cultura e historia de los pueblos indígenas empezaron a resonar en mí, y comencé a darme cuenta de que el racismo era algo persistente.


Cuando llego al mundo de la actuación, porque yo estudié periodismo y no era mi intención volverme actor, me doy cuenta que habíamos bien poquitos morenos y que todos los morenos que estábamos competíamos para roles de delincuentes o el “jodido sufridor”; estábamos relegados a esos papeles y no podíamos aspirar a más.


Alguna vez fui a casting que decía “latino internacional” y no tenía ni idea qué era eso, y pensé que como soy latino y tengo cara como de árabe o de hindú; pues entonces soy bien internacional y ¡pura madre! Latino internacional en realidad es caucásico bronceado. Desde que me volví actor es un tema del que he hablado y ahora, lamentablemente tuvo que fallecer un hombre en los Estados Unidos para que en México pudiéramos hablar del tema.


¿Cómo has visto que se manifiesta el racismo y clasismo en el ambiente de la cultura y del entretenimiento?

El racismo y el clasismo en la cultura en México está súper profundo. Si tú revisas la lista de nombres y el pantone de todos los artistas en México, sobre todo del salinismo para acá, todos son blancos y tienen apellidos bonitos. Todos son del Madrid, del Cumbres, de colegios de los que no tenía idea. Me pareció una cosa como de Harry Potter y sus colegios de maguitos malitos y maguitos buenos; todos hijos de inmigrantes europeos, no de latinoamericanos y sí son de latinoamericanos, no son como nuestros carnalillos guatemaltecos y hondureños que tienen que cruzar por acá; es otro tipo de migración, es la migración cool y “chic”.


Si revisas apellidos y colegios te vas dando cuenta que hay un capital económico, cultural e histórico que arrastran la mayoría de hacedores de arte en México. Son los que dominan el discurso, las instituciones, los que están siempre en puestos de influencia y de poder; por muy progres o chairos que digan ser, al final del día te das cuenta que pertenecen a estas familias que son dueñas del país y que construyen instituciones como si fueran talleres familiares de la edad media y van heredando a sus hijos las posiciones de privilegio, sobre todo en la actuación.


En el cine quizás se nota menos, porque muchas de las películas del cine mexicano tratan de la clase media baja y la clase baja. De la “marginalidad”; entonces nos utilizan a los morenos para que representemos a esos universos, porque ni modo que un güerito sea ladrón o secuestrador. La representación de los mundos de la clase media baja y la clase baja, siempre van a hacer representaciones grotescas, violentas, salvajes, bárbaras y animales; sin embargo, cada vez que hablamos de la clase media alta o de la clase alta, siempre van a ser bonitas, aspiracionales, buena onda. Es la comedia romántica, porque es el universo que ellos conocen.


Va en ese sentido, no en el sentido de la discriminación si no en el de las representatividades y de que este mundo está tomado por ellos, por los hijos, nietos, sobrinos de la élite. Mientras muchos de nosotros en la tarde íbamos a jugar futbol en la calle o yo que jugaba americano y mis vecinitas que salían a cotorrear; ellos se sentaban a comer con pintores, con los escritores del momento que eran sus tíos o el amigo de la familia. No es que ellos tengan que leer los libros de historia, es que los libros de historia tratan de ellos. Y realmente, muchos de los que están ahí, no hicieron nada para estar ahí, simplemente lo heredaron.


¿En algún momento de tu carrera pensaste que “de plano” no ibas a poder salir adelante por ser discriminado?

No. Mi maestro de actuación me dio el mejor consejo que me han dado en la vida dentro de este mundo de la actuación, me decía:

“No eres bonito de telenovela, no eres mamado de gimnasio, no eres güerito, no eres de familia poderosa, no tienes apellido rimbombante, no vienes de las estructuras ni de las élites, no estudiaste en sus colegios y ni siquiera estudiaste actuación en una escuela, digamos Bellas Artes o el CUEC. No tienes nada de eso, así que tienes que prepararte como loco; ser como las máximas del olimpismo más rápido, más alto, más fuerte, para que cuando te toque la oportunidad, esa pequeña oportunidad -porque nunca te van a meter al partido, más que los últimos 5 minutos- pero habrá un director inteligente por ahí que cuando te meta, vas a meter un pinche golazo que hará que se caiga el estadio, pero para que eso suceda, tienes que prepararte”.


Esa anécdota que todo el mundo la toma del lado del échaleganismo es todo lo contrario; este mundo esta jodido, está cerrado para gente que no viene de esos grupos de poder de esas élites.


Nunca he pensado que no pueda armarla, pues si eso pensara, nunca lo hubiera intentado. Lo cierto es que sí es una posibilidad mucho más lejana y más difícil. Yo nunca soñé con ser actor, porque en mi universo, en mi mundo, nadie es actor. Los actores son los de allá, los del otro lado, los que tienen apellido bonito y que tienen dinero. Los que son güeritos, esos, los otros, esos son los que son actores. Nosotros somos los que prendemos la tele y salimos a trabajar. Esa es la construcción que yo tenía del mundo y sigue siendo la construcción del mundo para millones de seres humanos en este país.


¿Llegó a suceder algo en particular que te inspiró a levantar la voz y volverte más activo en la denuncia del racismo y clasismo en México? ¿Qué fue?

Sí, muchas cosas, este es un tema que he tratado de poner sobre la mesa desde hace tiempo. Muchos actores se reían de mí y me decían: “no güey, en México eso no pasa”, y yo no, -sí pasa cabrones, no mamen-pero bueno, es algo que he hecho constantemente. Un gran actor me dijo “tú cállate güey ya llegaste, tú no tienes por qué quejarte”, sí me molestó ¿por qué chingados me tengo que callar solo porque ya llegué? ¿Tengo que agradecer el estar sentado aquí en la mesa contigo en lugar de estarte sirviendo?


A mi sobrina la bulleaban en la escuela y quería blanquearse la piel porque era bulleada. Otra anécdota es que un chavo en la calle un día se me acercó, me abrazó llorando y diciendo “eres un güey como yo” -me reconoció de Mexican Gánster- y me dijo: eres tú, eres un güey como yo, eres un cabrón igual que yo y que la está armando y si tú pudiste, yo puedo carnal.


Recuerdo que en mi primer película, no tenía nada de qué hablar con mis compañeros actores, pues ellos hablaban de sus restaurantes favoritos en Londres en Nueva York en los Ángeles, en París, y yo en mi vida me había subido a un avión si quiera, entonces mientras ellos contaban esas anécdotas, pues yo me quedaba solito en la mesa comiendo, muy amable todo el mundo y chido, pero no tenía nada de qué hablar y dije verga no hay más gente como yo aquí ¿por qué soy el único? ¿Por qué si este es el cine mexicano, no hay gente de donde yo vengo? gente que se parezca a mí, y claro que intenté pertenecer en algún momento, pero al cabo de bien poquito tiempo, me di cuenta que yo no tenía por qué pertenecer, porque yo no pertenecía, yo vengo de otro lado, de otro contexto, de otra historia. No quiere decir aislarse y tampoco quiere decir no le hablo a la gente que no es como yo, no, simplemente que hay historias de vida y anécdotas que no coinciden, entonces hay que hacer algo para que más gente como yo llegue aquí. Porque hacer cine te puede cambiar la vida.


¿Has sentido repercusiones negativas por parte del “sistema” por denunciar el racismo?

No, no ha habido ninguna repercusión, por parte de mi gremio. Lo que sí ha habido son amenazas y críticas fuertes, amenazas de trolls, bots y demás. Seguidores de influencers me han amenazado de muerte, alguna vez ya mandaron a alguien a fotografiar mi casa, esto y cosas por estilo sí, sí las he tenido.


Unos senadores del PAN me han dicho abiertamente cosas que van más allá de los cuestionamientos. Tengo entendido que hay un famosos ex alcalde la Benito Juárez que tiene una granja de trolls y de bots y los arroja contra cualquier persona que no coincida en sus ideas de derecha, eso sí ha sucedido; pero no he visto de manera fundamental mi vida ni mi carrera afectados, espero que no suceda, pero siempre es un riesgo latente al ser además figura pública.


Pero no, no hay como algo que haya alterado mi vida. Mi gremio es un gremio sensible e inteligente, al final del día es un gremio de gente que hace arte y sin importar la posición de privilegio en la que hayan nacido y desde la que se han movido en su vida, eso no quita que sean sensibles que escuchen que piensen que se abran al diálogo a la crítica, eso ya es diferente. Son gente que admiro y respeto muchísimo y creo que es recíproco, entonces en ese sentido, no ha habido más represalias.


Nunca es cómodo que alguien pregunte, nunca es cómodo que alguien cuestione, nunca es cómodo tomar posiciones, porque también eso es algo que pasa en el mundo moderno es que todo el mundo es huevos tibios y ovarios tibios y no toman posiciones y yo la verdad sí soy alguien que toma posiciones, eso no quiere decir que no pueda cambiar los puntos de vista o que no pueda de pronto, a partir del debate, entender que tal vez yo estaba equivocado, pero sí hay que tomar posiciones en la vida


Cómo comunicólogo de formación ¿cómo consideras que los partidos políticos comunican los temas de pobreza y racismo?

Los partidos lo comunican, pero no lo combaten. Al final del día solo es capital político, hablan de pobreza y desigualdad, ponen a los morenitos, nos ponen mugrositos y siempre es este tema cursi melodramático, pero nadie piensa en darle autonomía a los pobres indígenas ¿verdad? Nadie lo propone, ningún partido político, más allá del capital político y de los votos que puedan obtener de la pobreza, en realdad les viene valiendo madre.


Pero algo real es que los partidos de derecha, llámese el PAN o México Libre, el Verde y también los de izquierda y de centro, su línea de flotación es el racismo y el clasismo. Ellos justifican el derecho a gobernar por su superioridad racial, cultural, económica, ética y moral, lo justifican en la raza.


Tengo algunas anécdotas de famosísimos políticos del PAN del bajío que en la sobremesa se ponen a presumir quién tiene la sangre más pura europea, quién tiene más familiares españoles o franceses o alemanes, y eso no nada más ellos lo hacen, lo hacemos todos los mexicanos, la diferencia es que ellos nos gobiernan; entonces en su blanquitud, capacidad económica y en el racismo y en el clasismo, ellos fundan el por qué tienen dinero, por qué ellos tienen poder y por qué merecen ejercerlo y nosotros no, es que el pobre es huevón.


Dicen que el pobre es pobre porque quiere, por lo tanto, no puede y no debe gobernar y el rico que es bien luchón es quien debe gobernar; pero los güeyes no nos dicen que su riqueza la obtienen de redes de poder, de que el cuñado o el primo, el ahijado, el sobrino es el presidente municipal y le da los contratos de extracción o de construcción, de los compadrazgos o del cuatismo, es decir que tienen lana porque la heredaron y los puestos los heredaron. No quiere decir que no se esforzaron, porque se esforzaron, pero no se esforzaron más que los demás, simplemente tenían la mesa puesta.


Creo que, por ejemplo, estas granjas de bots que fueron lanzadas contra mí, porque entienden que si empezamos a cuestionarnos el racismo y el clasismo y lo desmontamos, lo desarticulamos; ellos se quedan sin justificación ética, moral, cultural, racial para ser gobierno, porque entonces le estás viendo los calzones, le ves las costuras al monstruo y eso los desarticula; por eso han lanzado influencers, actores, opinológos y todo mundo en contra del movimiento antiracista que se empieza articular en México.


¿Hay algún mensaje o propuesta que te gustaría que los partidos políticos retomaran en las elecciones del 2021?

Para el 2021 tiene que haber muchos temas sobre la mesa. En temas de racismo y clasismo, obviamente tiene que haber una agenda antiracista sumamente agresiva.


Tiene que haber tolerancia cero para manifestaciones racistas, no me refiero a que no se puedan contar chistines, no, esto va más allá. Me refiero al racismo estructural, el de un pequeño grupo viéndose beneficiado de limitarle las oportunidades a otro grupo; a que tiene que haber compensaciones, por ejemplo, si una zona de la ciudad es muy rica y tiene todos los servicios, tal vez esa zona de la ciudad podría esperarse un poquito, mientras los servicios son concentrados a otra zona de la ciudad. Que las inversiones sean concentradas en otros grupos que se han visto vulnerados, que las mejores escuelas vayan para otras zonas de la ciudad y que las ciudades dejen de ser las que reciban absolutamente todo; además de que se empiece a priorizar el campo, que se respeten los usos y costumbres, así como las estructuras existentes ya en la zona rural del país, tiene que haber autonomía para los pueblos indígenas que así lo soliciten ¿me explico?


La política pública no tiene que ser diseñada necesariamente en la ciudad de México, si no que tiene que escuchar a cada una de las regiones y sus necesidades, tiene que venir todo eso. Si eso no viene en las propuestas de gobierno, entonces no sirve.


Hay que hacer un sistema de compensaciones, lo que han llamado discriminación positiva que es empezar a favorecer a los grupos vulnerables; también necesitamos una ley de representatividad en medios que si el 70% de la población del país es morena, debe de haber un 70% de morenos en la publicidad, en las películas, en las telenovelas, en las series, es decir se tiene que empezar a hablar, tiene que haber proporcionalidad, pero también tiene que haber representatividad, porque si va a haber el 70% de morenos, pero todos van a ser delincuentes, criminales, asesinos, pues entonces no sirve de una chingada; tiene que haber representatividad y tiene que haber proporcionalidad en los medios también.


Creo que son un montón de cosas que debe de haber. Las posiciones de influencia y de poder tienen que ser meditadas y reguladas.


¿Crees que exista un límite a la libertad de expresión?

Sí, sí debe de haber, como lo dijo Karl Popper “no puedes ser tolerante con los intolerantes” y sí, una cosa es la libertad de expresión y otra pasarse de lanza. Si llego y le digo a alguien “ojalá maten mañana a todas las mujeres del país, ojalá mañana maten a…” ¡no mames, no puedes hacer eso! Es que es mi libertad de expresión, pues sí, pero no puedes hacer eso, no puedes dar un mensaje de esos a nivel medios.


Como por ejemplo, el mensaje que recibí en twitter que decía: “en México se va a acabar el racismo, el día que se acaben los pinches indios y los morenos que nada más afean al país, porque si todos fuéramos blancos, entonces no habría necesidad de despreciarlos, pinches animales”.


Ese tipo de mensajes evidentemente no pueden estar ahí, no puedes hacer eso, no puedes dar ese tipo de mensajes por mucho que tengas tu libertad de expresión, lo puedes decir en tu casa, en la calle si tú quieres, pero no puedes tener un espacio noticioso, en redes sociales, en el YouTube o en una revista y soltar este tipo de cosas.


Tampoco seamos ingenuos y vayamos por la vida hablando de libertad de expresión, cuando tu discurso es de odio, racista, misógino o clasista, creo que nada más hay que echarle cabeza.


¿Qué te gustaría lograr con tu activismo?

Lo único que me gustaría lograr es que se acabe el racismo y el clasismo, sé que es imposible que lo logremos en una generación, ya son 500 años, medio milenio de que eso sucede. Básicamente creo que la justicia social no es que todos seamos pobres, si no que todos tengamos la posibilidad de ser ricos y que las oportunidades de la vida y los beneficios de vivir en un país tan rico y tan productivos como este, sean repartidos entre todos.


Que tu color de piel y la cantidad de billetes que traes en la cartera, no determinen el éxito o el fracaso de tu vida; que las oportunidades con las que vas a contar, no tengan nada que ver ni con tu color de piel ni con tu dinero en la cartera ni con lo qué traes en medio de las piernas, eso. C&E



Yásnaya Elena Aguilar Gil

Activista y lingüista, maestra


La Maestra Yásnaya Aguilar Gil es escritora, lingüista, traductora, investigadora y activista ayuujk (mixe). Cuenta con una licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas y cursó la Maestría en Lingüística en la UNAM. Su trabajo se centra en el estudio y difusión de la diversidad lingüística, así como de lenguas originarias en riesgo de desaparición en México. Forma parte del colectivo colmix, colectivo de jóvenes mixes que realiza actividades de investigación y difusión de la lengua, historia y cultura mixe. Ha colaborado en Letras Libres, Nexos, El país y Este País.


La Maestra Aguilar afirma que las políticas de Estado han provocado que se extingan las lenguas originarias en todo el mundo.


Hay quienes afirman que promover el aprendizaje de lenguas indígenas y su autonomía solo aportaría la “balcanización” de México ¿Que le dirías a estas personas?

Creo que hay que tener cuidado con el uso de esa palabra, me parece una falta de respeto triviliazar el asunto haciendo referencia a un proceso tan doloroso con tantas víctimas en los Balcanes. Si se refiere a dividir México hay un mal entendimiento del asunto. La realidad es multilingüe y fue el estado mexicano el que ha tratado de imponer el monolingüísmo en español violando los derechos humanos y lingüísticos de las personas que hablamos lenguas indígenas. La idea de imponer un solo estado y reconocer un solo proyecto de organización socio-política que es el estado genera violencia sobre las otras naciones. Entonces el respeto a la autonomía es el respeto a la diversidad y de ahí deriva la justicia social y la construcción de la paz.


¿Consideras que el actual Gobierno Federal ha modificado la manera de relacionarse con las comunidades de pueblos originarios?

Es muy pronto para evaluar, pero sí se nota un cambio en el discurso que ha dado un giro más paternalista. Sin embargo, los grandes proyectos que afectan a pueblos y comunidades indígenas como el Tren Maya que no es maya, el proyecto transístmico o el Plan Integral Morelos evidencian que el gobierno actual, igual que los anteriores, no está dispuesto a replantear profundamente su relación con los pueblos indígenas. Las políticas siguen siendo verticales y desde el gobierno se dicta qué es lo que se cree mejor para nuestros pueblos. Cada gobierno va determinando eso.


¿Para bien o para mal?

Mientras algún gobierno no tome en cuenta de manera seria lo que dice el artículo segundo sobre la autonomía y mientras no haya un reconocimiento de facto y un verdadero respeto a la libre determinación de nuestros pueblos, nada cambiará profundamente y el proyecto del estado continuará siendo integrador y amestizante.


¿Crees que la protección de “usos y costumbres” sea algo positivo?

Estoy en desacuerdo con ese nombre por muchísimas razones pero entiendo a qué se refiere. Tampoco estoy de acuerdo con la palabra “protección” que implica tutela, lo que se necesita es respeto a lo que sucede de facto: muchos pueblos y comunidades indígenas organizamos nuestra vida en común de manera distinta a la que ordena el estado mexicano. Eso debe respetarse, si se respeta no es necesario protegerlo. No solo sería positivo, es la condición básica para la justicia social. Sin embargo, como la naturaleza de muchas de nuestras organizaciones sociales y políticas contraviene a la del estado, es complicado e ingenuo esperar que “proteja” lo que en los hechos ha violentado sistemáticamente.


En los temas de combate a la discriminación y pobreza en los pueblos originarios de México ¿Qué propuestas te gustaría ver en las plataformas de los partidos políticos en el 2021?

Ninguna, es decir, creo que no son los partidos políticos los que tienen que plantear esa discusión. En todo caso es necesario que se callen y escuchen. Los partidos políticos han sido los principales promotores en el combate de sistemas de organicación social y política propio de muchos pueblos indígenas. Los partidos políticos son el estado y como dice el poeta guaraní Eliás Caurey, para los pueblos indígenas, el estado es el gran otro. Idealmente esperaría un examen de conciencia de todo el mal que han hecho dividiendo a nuestras comunidades, dictándonos qué es lo que necesitamos y decidiendo qué es lo deben dejar de hacer. Siendo ingenua, esperaría que más que hacer algo por los pueblos indígenas dejaran de violentarnos tanto. El principal violador de los derechos de los pueblos indígenas ha sido el estado mexicano con todo y un marco legal reformado. ¿Cómo vas a pedir algo a tu principal verdugo históricamente? En todo caso, y siendo ingenuos, que deje de ser un verdugo. La esperanza de los pueblos indígenas no está en el estado, no está en quien opera la horca. Está en otro lado. C&E



María Celeste Sánchez Sugía

Senadora suplente (MORENA) y activista afrofeminista


Es licenciada en Psicología por la UNAM, especialista en el aérea de neurociencias. Actualmente estudia el doctorado en ciencias biomédicas en el Instituto de Fisiología Celular. Es integrante de la organización Afrodescendencias en México, Incidencia e Investigación, A. C. y México Negro. Colabora con las asociaciones Pozo de Vida A. C. y Dreams en la prevención y detección de abuso sexual con niñas y niños en espera de deportación, como parte del programa de detección de victimas de trata. Se reconoce como afrofeminista y considera que es de vital importancia trabajar por una sociedad justa, en la que todas las diferencias sean un puente para el enriquecimiento intercultural. Desde el 2018 es suplente de la senadora Citlalli Hernández Mora.


¿Qué nos puedes decir de la situación actual de la comunidad afromexicana?

El año pasado fue un momento histórico para todos los pueblos y personas afromexicanas, ya que se realizó la reforma del articulo 2 de la constitución política, esto no sólo es una mención, sino que deja ver el aporte histórico de esta población a la construcción de nuestra nación. Es importante mencionar que si bien esta reforma es muy importante no se debe olvidar que gracias a la organización entre sociedad civil y la academia se logró impulsar esta iniciativa, son décadas de trabajo de muchos activistas y académicos para este primer paso. Además, este año en el censo se incluyó la pregunta de autoadscripción para reconocerse como afromexicana o afromexicano, lo que permitirá la exigencia de políticas publicas


¿Por qué decidiste incursionar en la política?

Desde hace seis años que me reconozco como afromexicana, soy activista política por los derechos de las personas afrodescendientes y fui invitada por Citlalli Hernández Mora a ser su suplente porque reconoce el trabajo que he hecho desde las asociaciones civiles en las que me encuentro. Además, una de las ideas claras por las que ella y yo estamos en este camino es la lucha contra cualquier forma de exclusión.


¿Ha sido lo que te esperabas?

Considero que nunca es lo que se espera, proponer una ley o reforma y que esta sea aprobada no es para nada sencillo, se debe de pasar por varias etapas y realizar mucho trabajo de fondo. Por eso es que cuando se cree que al estar en un puesto político es tan fácil cambiar algo es totalmente falso, sin embargo, es necesario que gente comprometida ocupe esos lugares.


¿Crees que como partido MORENA tenga el combate al racismo como prioridad en su agenda?

No es en sí una agenda individual, pero forma parte de la agenda amplia de visibilizar a las distintas poblaciones que mucho tiempo han quedado en el olvido, de ayudar a quien más lo necesita, de luchar contra todo tipo de exclusión. Entonces, considero que es buen momento de tener una agenda especifica contra la discriminación y racismo.


¿Tienes propuestas en materia de combate al racismo? ¿Cuáles de tus propuestas te gustaría que MORENA las haga suyas en el 2021?

Mis propuestas son que después de que se ha hecho la reforma del articulo 2, se necesitan políticas públicas específicas para la población afromexicana.


Las propuestas son: la regulación de los medios de comunicación para que no haya contenido racista ni discriminatorio, la construcción de un instituto como el INPI para los pueblos afromexicanos, mayor difusión sobre las comunidades afros y la reivindicación de esta identidad.


Respeto al 2021 espero que ya todos los candidatos estén enterados de esta reforma y que se exija que en sus agendas este el tema para que desde sus espacios de poder ejercer impulse el reconocimiento de esta población y no sólo se quede en el papel.


¿Qué acciones le reconoces al actual gobierno en materia de lucha vs la discriminación?

Como lo he mencionado, el que se haya hecho la reforma al articulo 2 ha sido un gran paso para la población afromexicana que siempre ha sido invisibilizada lo que es una forma de discriminación y racismo. También es importante reconocer que en la toma de decisiones hay voces jóvenes como es el caso de Citlalli, siendo la senadora mas joven en la historia, ella ha sabido tomar la responsabilidad de hacer escuchar las voces de grupos vulnerables como la población LGBTI+, los migrantes, los indígenas, los afromexicanos.

También existe una agenda feminista que esta compuesta principalmente por mujeres y que han impulsado varias luchas.


¿Qué piensas que le hace falta?

Le hace falta impulsar mas la difusión de estas luchas que ya se están dando, no es algo nuevo el feminismo o la lucha de las comunidades por lo que es momento de seguir resonando estos discursos, que lleguen a todo el país.


¿Te parece que la comunicación del actual gobierno ha logrado visibilizar el racismo?

Considero que al mencionar y dejar claro que el racismo existe en nuestro país es un primer paso, sin embargo, hace falta mucho trabajo en todos los niveles, principalmente en el sistema educativo para que se logre visibilizar este problema que nos afecta a todos y poder combatirlo.


¿Y el feminismo?

Al considerarme afrofeminista, es importante seguir cuales son las acciones que se están haciendo desde el gobierno acerca de la igualdad de genero. El que haya paridad de genero en los lugares de toma de decisión es un gran paso, hace falta que haya más difusión acerca de lo que esta haciendo en este campo, ya que en realidad el gobierno tiene una agenda feminista en el cual hay lugares de formación y discusión, es de aplaudirse que esta agenda sea interseccional que no solamente vea a un grupo de mujeres. C&E




Patricio Solís

Activista y Académico


Es Profesor-Investigador de El Colegio de México y doctor en sociología por la Universidad de Texas en Austin; es maestro en Población por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y licenciado en Sociología por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sus intereses de investigación son la estratificación social, la movilidad social intergeneracional, la discriminación étnico-racial y el racismo en México y recientemente coordinó la investigación “Por mi raza hablará la desigualdad”, documento que muestra el impacto de las características étnico-raciales en la desigualdad de oportunidades en México con Oxfam México.


¿Cómo fue te comenzaron a interesar temas de discriminación y movilidad social?

Desde el inicio de mi carrera como sociólogo me interesó estudiar la desigualdad social. Me he especializado en la estratificación social, es decir, las instituciones y procesos sociales que generan desigualdad social y contribuyen a su reproducción a lo largo del tiempo y entre las generaciones. La movilidad social, o más precisamente la inmovilidad social, revela el grado de rigidez y cristalización de la desigualdad social en una sociedad. De ahí mi interés por estudiar la movilidad social.


Uno de los fenómenos que obstaculizan la movilidad social y por tanto contribuyen a la desigualdad de oportunidades es la discriminación. De manera muy resumida, podemos definir la discriminación como prácticas de maltrato dirigidas a grupos específicos de personas, que derivan en la privación o el menoscabo en el acceso a derechos y la reproducción de las relaciones de poder y la desigualdad social. Me interesa estudiar la discriminación justamente como mecanismo de reproducción y acentuación de desigualdades sociales.


Para nuestros lectores que no conocen los resultados del estudio “Por mi raza hablará la desigualdad”, ¿podrías contarnos los datos más reveladores?

Este estudio hace un análisis estadístico de la desigualdad de oportunidades asociada a las características étnico-raciales de las personas, es decir, su autoadscripción étnico-racial, su tono de piel, y su condición lingüística como hablantes o no de lenguas indígenas. El estudio confirma, a partir de datos robustos nacionales levantados por INEGI, que las personas de piel más morena, que se autoadscriben como indígenas o negras, y que hablan lenguas indígenas o tienen padres que lo hacen, tienen menos oportunidades de logros educativos, ocupacionales y económicos, incluso cuando se controlan otras características socioeconómicas. También revela que las personas que combinan dos o tres de estos rasgos enfrentan desventajas sociales mucho mayores. Por último, argumentamos que estas desigualdades son el resultado de dos efectos combinados: por un lado, la acumulación histórica de desventajas asociada al racismo y discriminación del pasado, y por otro la persistencia de prácticas de discriminación en el presente.


En el 2019, cuando presentaron esta investigación mucha gente se sacó de quicio e hicieron comentarios muy agresivos hacia el estudio a través de redes sociales (negando el racismo). ¿Por qué crees que haya sido?

El racismo en México es un fenómeno social que por muchos años ha sido negado, en parte porque la ideología del mestizaje, es decir, la idea de que México es una sociedad integrada étnica y racialmente a través de la mezcla entre indígenas y europeos, ha sido muy exitosa como narrativa de integración nacional. El mestizaje como ideología obliga a menospreciar, en primer lugar, la presencia persistente de pueblos indígenas, afromexicanos y de otros orígenes étnicos (por ejemplo asiáticos), que no se ajustan a esta ideología de integración por vía de desaparición mediante el mestizaje, y por otra parte lleva a negar que todos los días, en distintos ámbitos, los mexicanos seguimos realizando distinciones jerárquicas a partir de rasgos étnicos y características físicas racializadas, como el tono de piel.


Otra razón por la que el reconocimiento del racismo y la discriminación étnico-racial incomoda es que desnuda la falacia meritocrática. Obliga a reconocer a quienes se encuentran en posiciones de privilegio que su posición no es por completo el resultado de su mérito y esfuerzo, sino que se explica, al menos en parte, por haber disfrutado de una situación de ventaja en las relaciones de poder étnico-raciales y socioeconómicas. Esto enfada y puede llevar a reacciones airadas de negacionismo.



¿Cuáles serían las políticas públicas más importantes que los partidos políticos tendrían que proponer para mitigar el racismo y para la pobreza?

En “Por mi raza hablará la desigualdad” proponemos dos caminos de políticas públicas para abatir el racismo y sus desigualdades sociales asociadas. Por una parte, políticas de acción afirmativa, que partan del reconocimiento de la deuda social que ha generado la historia de varios siglos de racismo y compensen a las personas pertenecientes a pueblos indígenas y afro mediante medidas preferenciales en el acceso a oportunidades. Por otra, una política antidiscriminatoria mucho más agresiva, que lleve a prevenir y combatir con mayor decisión la persistencia de prácticas de discriminación étnico-racial. Para esto último es indispensable fortalecer y dar más autonomía a instituciones públicas que previenen y combaten la discriminación, como CONAPRED.


¿Cuál piensas que es el rol de personas que viven en el privilegio en la lucha contra el racismo?

El combate al racismo es primordialmente una lucha de quienes sufren sus consecuencias; requiere encuadrar y aglutinar en una sola bandera antirracista muchas de las luchas actuales que tienen implícitamente un perfil antirracista, pero no se le reconoce como tal. Pienso, por ejemplo, en la defensa del territorio de los pueblos indígenas ante megaproyectos que ponen en entredicho sus formas de vida, o también, en un plano más cercano al de este medio, en la organización y lucha de actrices, actores, modelos, y otras personas que salen a cámara en la industria audiovisual, por erradicar los patrones francamente discriminatorios en los castings. En ambos casos hay un elemento común que son las demandas antirracistas.


En estos ámbitos, quienes nos encontramos en una situación de privilegio podemos ser aliados de las luchas, sin olvidar la posición social en la que estamos y justamente haciendo uso de estos privilegios y la voz que éstos nos dan para hacer eco de las demandas antirracistas “desde abajo”.


¿Qué rol tienen los medios de comunicación en perpetuar el racismo en México?

Como recién mencioné, los medios de comunicación audiovisual tienen una responsabilidad social al fomentar la reproducción de estereotipos racistas mediante la inclusión preferencial (y hasta grosera, me atrevería a decir, dado el perfil físico y étnico de la población mexicana) de personas de piel clara y rasgos físicos racializados europeos en sus pantallas. Es su responsabilidad ejercer una profunda autocrítica de esta práctica de reproducción del racismo. Esta no sería su única contribución, por supuesto, ya que podrían ser aliados fundamentales en la visibilización y crítica social al racismo en México. No obstante, creo que esta autocrítica sí es el paso inicial y el más significativo que podrían realizar hoy en día los medios audiovisuales, de la mano de la industria de la publicidad. C&E

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