Campañas gubernamentales sobre racismo en México; estrategias a futuro.


Dra. Fabiola Fernández Guerra Carrillo[1]

Las campañas sobre racismo en México se llevan a cabo una década después que en otros países de América Latina. Las primeras campañas se realizan en 2011 y para el 2020 se tiene un recuento de 12 campañas sobre el tema. Estas campañas han sido desarrolladas tanto por instituciones de gobierno como por organizaciones de la sociedad, y de acuerdo con su aproximación estratégica al racismo se pueden agrupar de la siguiente manera:

1. El 41.6% son campañas que se refieren a la discriminación y, dentro de este marco, abordan el racismo: "Tweetbalas" (CONAPRED, 2012), "Todos tenemos prejuicios, pero no todos discriminamos" (Museo de Memoria y Tolerancia, 2012), "#SinTags" (CONAPRED, 2014) , "Mil rostros contra el racismo y la discriminación" (Una Sangre, 2014) y " Porque 2 son + que 1, sumemos contra el Racismo” (COPRED, 2014).


2. El 25% son campañas que indican que el color de la piel y las características físicas influyen en la forma en que se trata a las personas: "Racismo en México" (CONAPRED, 2011), " Así vivimos el racismo” (COPERA, 2014) y " Encara el Racismo” (Secretaría de Cultura CDMX, COPRED, Fundación W. F. Kellogg, 2016).


3. El 16.6% son campañas que abordan indirectamente el tema del racismo: “Nuestra palabra favorita” (COPRED, 2015); “AfroCenso MX” (COPERA, Fundación W.F. Kellogg, 11.11 Cambio Social, CONAPRED, y Senado de la República, 2020).


4. El 8.3% son campañas que indican que el color de la piel y las características físicas no deberían influir en la forma en que se trata a las personas: “Las apariencias engañan. ¡Luchemos contra el racismo! (ONU, 2011)


5. El 8.3% son campañas sobre racismo en el fútbol: "Abrazados por el Futbol " (FEMEXFUT, Liga BBVA MX, 2016).


La explicación sobre por qué durante este periodo más del 40% de las campañas mexicanas como estrategia hablan de discriminación para abordar al racismo, radica en la incomodidad que produce este término en una sociedad que hasta hace muy pocos años (y en varios sectores hasta la fecha) lo negaba. Como señala Moreno (2012) la desracialización -entendida como el proceso de normalización racial y racista- ha permitido que el pueblo mexicano se exprese y esté convencido de que en México no hay racismo porque “todos somos mestizos y estamos mezclados…”.


Por supuesto, en ese mestizaje hay unas mezclas mejores que otras; basta revisar el sistema de castas colonial (Navarro, 1989) para entender por qué subsisten expresiones en México como “Hay que mejorar la raza”. Como señala el Colectivo para Eliminar el Racismo, COPERA (2016) el mestizaje mexicano es anti-colonial que no es lo mismo que anti-racista.

También, la postura del Estado mexicano y de sus políticas públicas, hasta épocas recientes, había negado la existencia del racismo. Ejemplo de ello, es la relatoría de 1996 sobre la declaración del gobierno mexicano ante el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial de la ONU, en la que el representante mexicano señala, con respecto al levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional de 1994, lo siguiente:

“…desde comienzos del conflicto el Gobierno Federal había reconocido la razón de una serie de motivos que habían incitado a los miembros de las comunidades indígenas a la rebelión, motivos que arrancan de la marginación económica y social, y que no tienen relación alguna con el racismo ni la discriminación racial.” (Relatoría del Comité para la Eliminación de la Discriminacón Racial, 1996).

Es decir, se trataba de un tema de pobreza y marginación y no de racismo; creencia, todavía sostenida por algunos sectores.



Así las cosas, se considera que las campañas cuya estrategia es señalar que el color de piel y el fenotipo sí influyen en el trato entre las personas, aportan a la posibilidad de un cambio social con relación al racismo en México, ya que llevan la discusión a cuestiones estructurales y de pigmentocracia -entendida como la relación de los tonos de piel entre las personas y el simbolismo que éstos tienen en un contexto social determinado y en una relación de poder- (Lipschütz, 1975). Aunque lo ideal sería que el color de piel no afectara en el trato entre las personas, estrategia planteada en otras campañas, hoy por hoy esto no es lo que sucede en México, como lo demuestran los resultados del Proyecto de Etnicidad y Raza en Latino América de 2011, del Módulo de Movilidad Social Intergeneracional del INEGI de 2016, y de la Encuesta Nacional sobre Discriminación de 2010, 2015 y 2017.

Dimensionar y nombrar el problema facilita trabajar el racismo deconstruyendo la idea aspiracionista de la blanquitud, tan utilizada y explotada por la publicidad comercial en México.


En este sentido, desde nuestra experiencia, consideramos muy positivo que las futuras estrategias de campañas gubernamentales sobre racismo en México se muevan hacia:


1. Salir del tema de hablar sobre la discriminación en general y hablar sobre racismo, señalando que el color de piel marca una diferencia entre el trato de las personas.


2. Proponer acciones específicas frente al racismo, como se ha hecho en campañas de países como Brasil, Colombia, Uruguay y Perú. Promover el denunciar conductas racistas en materia de salud y educación puede ser un punto de partida.


3. Abordar al racismo desde una mirada interseccional, como en la campaña guatemalteca de 2017 “Mi compromiso es” sobre racismo y violencia hacia mujeres indígenas. En una sociedad machista y feminicida con la mexicana, se vuelve urgente realizar campañas en donde se planteen interseccionalidades entre racismo, género, diversidad sexual y clase.


4. Generar campañas en las que se reflexione sobre cómo trabajar nuestro racismo internalizado. Cómo abordar este tema desde el diálogo y la concientización; y finalmente;

5. Y finalmente, generar campañas que aborden el tema de los privilegios.


Referencias Bibliográficas:

  • Lipschütz, A. (1975). El problema racial de la conquista de América, México: Siglo XXI.

  • Moreno, M. (2012). El racismo y el mestizaje en México, en A. Castellanos y G. Landázuri (Comp.) Racismos y otras formas de intolerancia del Norte al Sur de América Latina, México: Universidad Autónoma Metropolitana.

  • Navarro, L. (1989). El sistema de castas. Historia general de España y América: los primeros Borbones. Madrid: Rialp.

[1] Fabiola Fernández Guerra Carrillo es doctora en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Autónoma de Barcelona y actualmente es directora de la agencia 11.11 Cambio Social www.11-11.mx. Ha sido directora creativa de las campañas “Racismo en México” de 2011 y “AfroCenso MX” de 2020, y colaboradora de la campaña “Así Vivimos el Racismo” de 2014; también es docente en temas de comunicación social y racismo e integrante del Colectivo para Eliminar el Racismo en México, COPERA.

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