Verónica Pérez Herrera. Presidenta del PAN en Durango


C&E. Para la diputada local y primera presidenta del Partido Acción Nacional en Durango, Verónica Pérez Herrera, la dignidad humana es el centro de toda actividad política. Con ese principio adquirido durante su formación partidaria, hoy, para Campaigns & Elections, dice estar convencida que debe demostrar que, con dedicación y esfuerzo, es posible inspirar a sus compañeras de lucha e incidir en la generación del bien común de la gente.


¿En qué momento descubriste que tu camino era la incidencia pública?

Desde joven participé en grupos juveniles, eso me llamó a tener esa vocación en la política, entendiéndola como un servicio a los demás. Formé parte de grupos donde hacíamos actividades en beneficio de la gente, recolectando ropa y víveres para llevarla a los más desprotegidos, tanto en las colonias marginadas y poblados de mi estado Durango. Hacíamos recorridos en las comunidades, observábamos las necesidades de la gente y siempre regresamos a apoyarlos, eso nos daba mucha satisfacción, de ver las sonrisas de los niños, sin duda nos hacía valorar las oportunidades que teníamos en la vida sobre otras personas.


¿Cómo fueron tus inicios en la política?

Desde muy joven siempre participé en las sociedades de alumnos. Mis papás nunca fueron militantes del PAN, pero siempre votaban por él. A mí me llamaron mucho la atención los principios de mi partido, leí los principios de doctrina de Acción Nacional, los pilares del humanismo y siempre me atrajo que la dignidad de la persona humana es el centro de toda actividad política. Definitivamente me marcaron la resistencia civil y pacífica en la que participábamos como familia, en los mítines y en las marchas exigiendo el respeto al voto después de las elecciones en las que no se reconocían la voluntad popular. Antes de cumplir la mayoría de edad ingresé al Partido Acción Nacional, a Acción Juvenil, donde me formé para servir a la gente; los principios de subsidiaridad y solidaridad son mis pilares.




¿Quién es tu inspiración?

Mis papás, de quienes aprendí la tenacidad, la perseverancia, el valor del trabajo y la cultura del esfuerzo. Vi cómo fueron construyendo nuestra familia y su patrimonio. Recuerdo que mi papá se levantaba a las cuatro de la mañana a laborar; mi mamá tenía un expendio de leche, también se levantaba al amanecer. Entre los dos nos sacaron adelante, nos dieron una educación y nos enseñaron a trabajar, creo que eso es de las herramientas más importantes que le puedes dan en la vida a tus hijos... sin dudarlo son mi mayor inspiración.


¿Qué tan difícil es para una mujer estar en política? Cuéntanos una anécdota al respecto positiva o negativa.

Estoy convencida que los hombres y mujeres somos complemento, que tenemos las mismas oportunidades, aunque debo reconocer que sí es más difícil para las mujeres, porque tenemos que demostrar que merecemos estar en un cargo directivo o de poder, que tradicionalmente es ocupado por los varones y esto tiene sus costos. De las cosas mínimas que se ha dicho de mí es que “no me conocen”, “que no tengo arraigo”, aunque me fui muy joven a la Ciudad de México a perseguir mi sueño, nunca perdí mis raíces, siempre estuve presente en todos los procesos de mi partido y de mi tierra. Soy Consejera Nacional “vitalicia”.


¿Sufriste alguna vez discriminación profesional por tu género?

Siempre se enfrentan algunas dificultades para poder acceder a algunos espacios, pero afortunadamente he demostrado capacidad, esfuerzo y tenacidad. En lo personal jamás he usado el feminismo o las cuotas de equidad de género para obtener un cargo, porque cuando hay dedicación y empeño, las puertas de las oportunidades se abren. Sin embargo, reconozco que sin ellas, un menor número de mujeres estarían en los espacios públicos.


¿Es más difícil hacer equipo con los hombres o con las mujeres?

Desde niña conviví mucho con mis hermanos, tenía mucha interacción natural con los niños, eso me ayudó mucho a relacionarme con el género masculino; sin embargo, creo que como mujeres aún tenemos el reto de ser solidarias entre nosotras mismas; todos y todas podemos hacer equipo cuando hay entendimiento, comunicación y profesionalismo.


¿En qué momento te has sentido apoyada por el género opuesto?

Desde pequeña siempre he sentido el respaldo de los varones de mi familia, sobretodo de mi papá, quien siempre me apoyó en vida, con mucha paciencia y amor para lograr mis objetivos; su fuerza de voluntad que es como una impronta en mi vida, para él no existía el no se puede, siempre nos alentó a perseguir nuestros sueños, nos dio fortaleza y libertad, nos enseñó que como mujeres podíamos alzar el vuelo y cumplir con nuestros más caros anhelos, así como el apoyo de mi mamá, quienes juntos complementándose, siempre nos dieron su amor e incondicionalidad.




¿Por qué es importante tener más mujeres en el poder?

Por la sensibilidad que tenemos, creo que en nosotras hay una mirada diferente a los problemas que acontecen a nuestro alrededor, nos acompaña siempre un sentido de responsabilidad con el que damos nuestro mayor esfuerzo para construir sociedades más justas, estables y democráticas. Poseemos un “genio femenino”, intuición y sensibilidad para estar atentas a las necesidades de los demás, además de ser creativas.


¿Hoy con la cuota de género hay la misma cantidad de mujeres y hombres en puestos públicos, crees que esto se ha visto reflejado en un mayor bienestar para la mujer de a pie?

El Partido Acción Nacional desde sus inicios abrió las puertas para la participación de las mujeres, ya que desde su fundación se formó la sección femenina que contribuyó a la consolidación de la fundación del partido. A través de la historia se ha encabezado un esfuerzo y una lucha por las mujeres, para que tengamos las mismas oportunidades y condiciones en lo político; anteriormente nuestros espacios sólo eran de un 30 por ciento, ahora tenemos igualdad con una paridad 50-50. No debemos olvidar que Beatriz Garcinava Veyan en la década de los ochenta, en Durango fue la primera candidata a Gobernadora, le siguió Rosario Castro Lozano, así como innumerables mujeres que abrieron brecha. Hemos ido avanzando, ha sido muy importante el tema de las cuotas de género para reflejar mayor igualdad en la participación en los espacios públicos y de toma de decisiones entre los hombres y mujeres. Sin embargo aún hay brechas que deben acortarse, brechas que limitan el manejo de recursos, mejores salarios, mejores oportunidades, abatir la discriminación y la violencia política y de género. Eso también lo veo en la iniciativa privada, donde cada vez, vemos más la representación de las mujeres en cargos directivos. En Durango tenemos a una mujer que encabeza los esfuerzos de la industria de la construcción y eso, en otros tiempos jamás lo hubiéramos imaginado.


¿Cómo observas la desigualdad de género en México, en relación con América Latina y el mundo? ¿Dónde o en qué tema ves más rezago en el país para las mujeres?

Lastimosamente, en este gobierno en turno, hubo un retroceso para las mujeres trabajadoras, el hecho de haber quitado el apoyo para la operación de las estancias infantiles en los programas federales, vino a perjudicar a las madres de familia, en especial a las madres solteras, porque dejaron de llevar a sus hijos en un lugar seguro mientras ellas salían a trabajar a buscar un sustento, o bien, para desarrollarse profesionalmente. Desaparecieron los fondos para el emprendimiento que contribuían al empoderamiento económico de las mujeres y sus familias.


¿Qué necesitan lograr las mujeres?

Tener claro qué es lo que queremos y conocer nuestras capacidades. Debemos ser solidarias entre nosotras mismas para acceder a los espacios poder; educar en la igualdad y la equidad desde las familia con el valor del respeto y la corresponsabilidad en las tareas domésticas; así se irán quitando los frenos que la sociedad, que equivocadamente, nos ha impuesto a través de los años asignando etiquetas, estereotipos y prejuicios que han hecho creer socialmente que hay tareas y espacios que son exclusivos de uno u otro sexo.


¿Pueden las mujeres hacer equipo con el hombre en la política? ¿Cuéntame cómo lo has vivido tú?

Creo firmemente que sí es posible; laboré durante varios años en la Coordinación de Giras Presidenciales, era un ámbito de varones donde había interacción con el Estado Mayor Presidencial, pero eso nunca me causó tropiezos o dificultades por mi género; estoy convencida de que tanto hombres como mujeres podemos complementarnos en cualquiera de nuestras actividades.


¿Estamos listos para tener nuestra primera presidenta de México?

Estoy totalmente segura que sí, hemos ido avanzando para llegar a ello. Somos más del 51 por ciento del padrón electoral en México.


¿Qué características debe tener esa mujer?

Debe ser una mujer confiable, de un estilo de liderazgo democrático que le permita influir en la generación del bien común, en beneficio de las causas ciudadanas; con visión y templanza, inteligente, con habilidad para generar redes, alianzas en torno a la tarea, con capacidad para adaptarse y enfrentar con dignidad y altura de miras las situaciones que se le pongan enfrente y aprender el hecho de que el poder es un ejercicio y no debemos tener miedo a ejercerlo con responsabilidad.



¿Cómo imaginas el México por el que luchas cada día?

Veo un México donde la desigualdad sea cada vez menor, donde se disminuyan las brechas en el acceso a los satisfactores básicos entre las mexicanas y mexicanos. Veo un México solidario en donde las y los jóvenes tengan mayores oportunidades de desarrollo, donde exista un crecimiento económico y se potencien los recursos naturales que tiene el país, con un clima de paz, tolerancia y justicia social, que permitan que nuestro empuje, garra y esfuerzo que tenemos todos como mexicanos, hagan posible el sueño de una patria ordenada y generosa.


Concretamente, ¿Cómo y cuánto incide tu trabajo en un cambio para la mujer mexicana?

Nunca me propuse ser un ejemplo por si, no obstante, me mueve la convicción de hacer lo mejor posible con las oportunidades que la vida me ha brindado y las que yo he construido a base de esfuerzo, dedicación y compromiso. Quiero pensar que en mi círculo más cercano con mis sobrinas, puedo mostrarles a ellas que no hay barreras que no podamos derribar con honestidad y convicción, si lo logro en ellas, que son mujeres jóvenes, es probable que otras puedan ver que no es imposible alcanzar nuestros sueños. Tengo la maravillosa oportunidad de ser en este momento de ser además de legisladora, la primera Jefa Estatal del PAN en Durango y, en las últimas elecciones en los Comités Directivos Estatales del PAN, hemos tenido un mayor número de mujeres accediendo a estos espacios, incluso la líder de Acción Juvenil recientemente electa, es una joven; creo que me ha tocado abrir brecha. Además soy en este momento, la única mujer que dirige un partido político en mi estado, por lo que estoy convencida que debo demostrar que con dedicación y esfuerzo,es posible inspirar a mis demás compañeras de lucha, y que lo que hagamos, incida en la generación del bien común de nuestra gente y de esta bendita tierra.


#100MujeresDePoder